martes, 9 de febrero de 2016

Cómo reparar en ruta una cubierta de la bici rajada

De dos formas diferentes.

A grandes males, sencillos remedios


Cuando estamos de ruta por el campo es fácil pinchar, igual que es fácil que alguno de los participantes en la ruta tenga herramientas y sepa usarlas. Para el que no sepa, puede echar un vistazo a esto o incluso a esto otro para tratar de evitar el pinchazo.

Pero aquí se trata un tema un poco más raro.

Reparando algo más que un simple pinchazo
El pasado finde fue la primera vez que lo vi y como todo salió bien, os lo cuento.
Las cubiertas en buen estado se pueden rajar. Es una avería importante y se puede arreglar en ruta en un tiempo razonable. Y por lo menos de dos formas diferentes.

El sitio

Asturias, zona de Piloña, zona preciosa con unas cuestas impresionantes y senderos con hierba o piedras angulosas. De todo y mucho.

Sitio muy bonito, como esta foto de Javi

Estuvimos bajando por una zona con mucha piedra durante un buen rato, hasta llegar a una zona en la que el senderillo se estrechaba tanto entre tojos que echamos el pie a tierra y tuvimos que buscar senderos alternativos por los helechos. Para el que no lo conozca, los tojos son un arbusto con unos pinchos horrorosos que llena cualquier hueco que le dejen en Galicia, Asturias y unos cuantos sitios más.
Como suele suceder, la avería la tuvimos en el sitio más alejado de nuestro punto de salida/ llegada.

La avería

Cuando estábamos ahí andando, de repente oímos una explosión, como un globo al explotar, pero fuerte. ¿Qué pasó?
La rueda trasera de Javi se había quedado sin nada de aire, había explotado. La cubierta tenía alrededor de un año y ni siquiera tenía los tacos gastados.
La cubierta tenía una raja importante en un lateral y, al desmontarla, vimos que la cámara tenía un agujero de unos 5 mm de diámetro.

Raja en la cubierta

Lo más probable, es que la cubierta se rajase al bajar rápido por las piedras. Creo que es demasiado dura para rajarse con un tojo y, desde luego, no era un llantazo, sino un raspón lateral. Iba bastante dura, a unos 3 kp/cm2.
Con la cubierta rajada, es posible que se saliera la cámara como en una hernia y eso puede pincharse al tocar un tojo o reventar directamente. Bum!

La reparación

Claro, lo fácil es cambiar de cámara... y de cubierta. Pero a nadie se le ocurre llevar una cubierta de repuesto. Ni siquiera estas sin aros y tan flexibles.
Lo primero fue desmontar la cubierta rajada, mientras yo me dedicaba a hacer fotos. Es importante llevar desmontables y aún así no se desmontaba fácil y es que hay llantas que tienen un reborde interior que se engancha a la cubierta.
La cámara explotada tenía el agujero comentado y teníamos que evitar que la de repuesto se saliese por la raja.

El material que teníamos era el típico para reparar pinchazos y esa cámara de repuesto. Y es lo que usamos. Pusimos un trozo de la cámara vieja en la parte interior de la cubierta, en la zona de la raja, a modo de barrera y dimos un par de vueltas con otro trozo abierto de cámara vieja sobre la nueva, a modo de venda, en el mismo sitio. La cámara quedó así muy reforzada en esa zona.

Trozo de cámara añadido en paralelo y otro enrollado alrededor de la nueva. Así lo dejamos.

Inflamos lo mínimo, algo menos de dos kilos y a seguir. Sorprendentemente aguantó bien. Y eso que aún nos quedaba la mitad de la ruta.

Así estaba después de repararlo en campo y terminar la ruta. Funcionando bien.

Terminamos sin problemas y compensamos el cansancio y las dificultades sentados a una mesa espectacular, como debe ser.

Pruebas en laboratorio

Varios días después y ya en Madrid, la rueda seguía tal y como la dejamos. De todas formas, antes de cambiarla sí que quería hacer alguna prueba más, por ver un poco mejor lo que había pasado, si había más soluciones y por forzar un poco las reparaciones, pero sin riesgo de quedarse tirado. Y para eso está uno de los laboratorios de enbicipormadrid. Mi trastero.

Lo primero era reproducir la avería. No intenté hacer otra raja para no arriesgarme a arañar la llanta, que no es plan. Pero sí que puse una cámara nueva y le dí presión, a ver qué pasaba. A un kilo ya se ahuevaba y a unos 3 kilos el huevo empezó a crecer hasta un tamaño de unos 2 cm de diámetro y Bum!

Creciendo, unos segundos antes de explotar

Se hizo un agujero grande en la cámara. Cualquiera la hubiese tirado, pero aquí se aprovecha todo así que, un parche un poco grande y arreglado. Quedó perfectamente.

Cámara explotada

Agujero grande, parche grande. Sin problemas.

Lo siguiente es buscar una alternativa para contener la raja de la cubierta. Algo fácil de encontrar, resistente, que se pueda llevar en la bolsita de herramientas y que sea barato: cinta americana.
Usé tres trozos, de unos 20 cm. El primero se pega por dentro en la cubierta y los otros en el mismo sitio para reforzarlo. Así la cámara presiona las cintas hacia la cubierta y las sujeta para que no se deslicen.

Cámara reparada y tres capas de cinta americana

Una vez montado, lo dejé un día a una presión de 4 kilos y con algún movimiento. Aguantaba perfectamente. Un poco ahuevada la raja, pero aguantaba.

Aguantando a 4 kilos de presión. Algo ahuevado pero funciona

Parece que la solución es (suficientemente) buena y rápida. De todas formas,luego cambié la cubierta por una nueva, carísima pero que agarra como si tuviese dedos.
Para llevar la cinta, no hace falta llevar el rollo entero. Basta  con pegar varias capas, una encima de otra, ya  cortadas, en plano, sobre un papel de esos 20 cm de largo. O enrollada sobre una tapa de rotulador.

Visto el tema, lo que parecía un problemón, quedó en anécdota y algunas lecciones aprendidas. Para reparar algo que parecía una avería insalvable, basta con un poco de maña, herramientas fáciles y, por supuesto, los amigos adecuados.




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