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martes, 2 de enero de 2018

El experimiento Peel que logró que un 25% usara la bici

El oeste de Toronto parece la misma ciudad, pero es un municipio de un millón de habitantes llamado Peel. La mitad de su territorio está lleno de naves de logística rodeadas por camiones. La otra mitad son casas unifamiliares, aquí una foto.


No es de extrañar que en un entorno así la mayor parte de los viajes se realicen en coche, aunque la cercanía de Toronto permite algo de transporte público. Ir andando o en bici es una rareza.





En verano de 2015 se realizó un experimento para comprobar si era posible lograr que un porcentaje significativo de la población cambiara sus habitos de transporte en solo 4 meses.

Se eligieron 80 participantes con unas características similares: Entre 25 y 65 años, 40% mujeres. La mitad con al menos un menor viviendo en casa y más de 5 años de residencia en Canadá.
De esos, sólo 35 participaron en el experimento. Los otros 55 quedaron como grupo de control. Su reparto modal era ligeramente distinto a la media de Peel y entre ambos grupos había ligeras diferencias, pero su dependencia del motor era la misma.



Se detectó que había dos problemas para usar la bici:
  1. Muy poca gente se atrevía a usar la bici por las calles de Peel, que dispone de una escasa infraestructura para la bici, más allá de senderos recreativos poco prácticos
  2. Muy poca gente tenía bici, ya que no veían motivación a usarla.
 Tras las 16 semanas del experimento veraniego se vieron ligeros cambios en el reparto modal del grupo de control pero poco significativos. En el grupo que sí participó activamente se llegó al resultado de la derecha ¿ven alguna diferencia?




Un 25% de usuarios de la bici ¿Cómo fue posible tal cambio en tan poco tiempo? ¿Un programa de bici pública? ¿Una red de carriles-bici? ¿Restricciones al coche?

No. El experimento de Peel se basó únicamente en la voluntad de activistas y las herramientas a su alcance. Y lo mejor es que no se trataba ni siquiera de activistas ciclistas.

 1. Buscar a los activistas

La primera parte del experimento consitió en localizar a gente activa de la comunidad que estuvieran interesados en tirar del carro para promocionar hábitos saludables de transporte. La Universidad de Toronto que realizaba el experimento se puso en contacto con el municipio de Peel para que les localizase a esos vecinos con ganas de hacer cosas que ya tuvieran detectados.

Una vez conseguidos el número suficiente de vecinos entusiastas los organizaron en grupos activistas y les encomendaron pasar a la acción.

 2. Conseguir bicis para todos

No me voy a comprar una bici si no sé primero que la voy a usar."
"No uso la bici, no veo necesidad de comprarme una"

¿Les suena este círculo vicioso? Para romperlo, los activistas encontraron un espacio de una comunidad ciclista donde se podían donar bicicletas que la gente no quisiera, algo bastante habitual en esos mundos de casas unifamiliares. Al poco tiempo tuvieron suficientes bicis para todos los participantes. El compromiso era devolverlas tras las 16 semanas de verano.

Los voluntarios más metidos en el mundo de la mecánica se encargaron de formar en ese espacio un taller para enseñar a otros a realizar reparaciones básicas y mantenimiento de las bicis, a la par que se ponían a punto las donadas que estaban en peor estado. Esto permitió generar una comunidad de aprendizaje para no depender de talleres y tiendas de bicis profesionales, escasas en la zona.

3. Probar las rutas habituales

La segunda parte del experimento consistió en realizar un programa de "en bici al trabajo" muy similar al que hacemos desde En Bici por Madrid, llamado "PedalWise". Se cogió a los voluntarios con más ganas de hacer de guías, se les instruyó adecuadamente y se dedicaron a acompañar a la gente en una ruta que tuvieran que hacer a menudo, aconsejándoles calles fáciles y enseñándoles técnicas sencillas para circular con un tráfico moderado. Para animar a apuntarse, a los participantes en las rutas se les obsequiaba con equipamiento ciclista: un casco por aquí, un buen candado por allá...

Este enlace del blog de la comunidad ciclista de Brampton, uno de los barrios de Peel, muestra la petición de ayuda para ser guía voluntario para el experimento.



     

    4. Crear comunidad

    Conscientes de que los activistas que tiraban del carro desaparecerían tras las 16 semanas del experimento, se puso mucho énfasis en realizar actividades de grupo como salidas comunes, talleres y fiestas varias. En esos encuentros se crearon amistades duraderas y se formaron grupos que acabarían siendo fundamentales para proporcionar ayuda mutua e incluso reforzar el propio cambio de hábito. Los que vamos en bici en ciudades con poca tradición sabemos lo difícil que es la soledad y lo que ayuda ver a otros iniciando tu mismo camino.

    5. Un compromiso público

    Para lograr que el experimento no se limitase a probar un par de días y luego desaparecer, se realizaron varios gestos simbólicos: se pidió a los participantes aguantar hasta el final de las 16 semanas, teniendo que comprometerse a ello de viva voz en público y mediante la firma de un documento que debían de llevar siempre en la cartera. En dicho documento se tenía además el contacto de los guías voluntarios.

    Se pidió a los participantes llevar registro semanal de los viajes realizados en bici, así como registro de los viajes realizados en otros modos (esto servía además para obetener datos para los investigadores). Este tipo de compromisos ayudaron a crear hábito, algo fundamental para asentar un cambio de rutina.

    Los que llegaron al final del experimento (la mayoría), participaron en un banquete en el que se agradecía a los voluntarios su participación y se devolvían las bicis y los candados para futuras acciones. Los cascos se regalaron a los participantes.

    6. Resultados

    A pesar del urbanismo de baja densidad y la falta de infraestrutura ciclista, el uso de la bici como transporte se disparó hasta el 25%, como ya comentábamos al principio. También se detectó una intención en aumentar entre un 60% y un 80% el presupuesto que tenían los participantes previsto en gastarse en bicis y equipamiento, tras haber comprobado su utilidad (algo que no se dio en el grupo de control).


    La comunidad ciclista de Brampton ha decidido continuar por su cuenta los talleres de mecánica y el voluntariado de guías para ir en bici el trabajo en esta página. Se ha logrado así dar continuidad al proyecto sin necesidad del tutelaje inicial, aunque ya no es posible garantizar bicicletas para todos los participantes. En la imagen, los requisitos para participar.




    Para saber más del experimento Peel

    Web del proyecto
    Informe completo de resultados
    Resumen de resultados 

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