viernes, 29 de septiembre de 2017

Despedimos a Alberto Contador. Gracias Alberto!


"Yo quiero ser como tú,
vivir a contrarreloj,
quiero ponerme el maillot
como Contador
y ganar este Tour."
Grupo Mama Kids


El pasado domingo 10 de Septiembre la Vuelta Ciclista a España puso su punto final en la Castellana de Madrid despidiendo al posiblemente mejor ciclista madrileño de todos los tiempos: Alberto Contador.

Imagen de RTVE.es

Madrid es tierra de grandes ciclistas (Anselmo Fuerte, Eduardo Chozas o el malogrado Antonio Martín Velasco), pero pocos han dado tanto y con tanta generosidad al ciclismo. Desde aquí queremos hacerle un pequeño homenaje.



Biografía


Nacido en Madrid en 1982 y natural de la hermosa localidad de Pinto (cuya plaza recorrimos en la TransCAM y que tantos triunfos ha celebrado del pinteño), es sin duda uno de los mejores especialistas en grandes vueltas de la historia del Ciclismo español.

Alberto Contador comenzó su carrera en el equipo Once en el año 2002, tras una exitosa trayectoria como juvenil en la que siempre destacaron sus cualidades como escalador, lo que le valió el apodo de “Pantani” entre sus compañeros. Tras un par de victorias que hacían presagiar un futuro prometedor, sufre un ataque de convulsiones durante la vuelta a Asturias de 2004 en medio de una de las etapas, cayéndose al suelo. Las pruebas médicas diagnostican un cavernoma cerebral congénito, del que fue operado, y a pesar de la gravedad de su enfermedad, y tras largos meses de rehabilitación, regresa a la competición en 2005. Tras el suceso, nace su lema “querer es poder” y su apoyo a la causa contra el Ictus.
Victoria en el Tour Down Under. Alberto Contador siempre habla de ella como la más hermosa de su carrera.
 La primera tras el Ictus.

Ya en 2007 ganó su primer Tour de Francia, en un agónico final en el que se imponía contrarreloj a Cadel Evans. Días antes sufrió el fantasma del dopaje. L´Monde le acusaba de dopaje al haberse visto su nombre mencionado en la Operación Puerto en que se había visto involucrado su equipo en 2006, pese a que Contador nunca fue señalado ni inculpado. Contra todas esas tensiones se impone, y se convierte en el sexto ciclista español en ganar el Tour (tras Bahamontes, Ocaña, Delgado, Indurain y Oscar Pereiro), y su juventud hace presagiar que más victorias están por venir.

Sin embargo, el dopaje vuelve a dañar su carrera, esta vez indirectamente. Contador ficha por el equipo Astaná, y este es vetado por sus escándalos de dopaje anteriores para la edición de 2008. Relegado a no poder revalidar su título, no obstante se sobrepone ganando el Giro de Italia, y, meses más tarde, la vuelta a España de 2008. Lo hace ganando dos etapas, entre ellas, la del mítico Anglirú.
Victoria en el Angliru. Imagen 20minutos.es

La temporada 2009, por fin reedita su victoria en el Tour, imponiéndose a Andy Schleck y a un joven Lance Armstrong. Y gana el UCI World Ranking. Y en 2010 vuelve a ganarlo. Sin embargo es durante ese año que salta el caso Contador. En Septiembre se hace público que una muestra de Orina del Tour tiene Trazas de Clembuterol. Pese a que la cantidad es tan pequeña (lo que hace que el corredor lo achaque a una carne contaminada) que no puede suponer ninguna ventaja competitiva, dos años después es condenado, invalidando su victoria en el Tour 2010 y el Giro de 2011. En 2010 además fichará por el equipo Saxo-Bank. Tras una sanción de dos años, en 2012 regresa en la Vuelta a España. Todo parece sentenciado para la victoria de Joaquim “Purito” Rodríguez. En sucesivas etapas Purito resiste los embates del madrileño, hasta que Contador lanza un ataque imposible a 50 km de meta en la ya mítica etapa de Fuente Dé. Uno de esos días que quedarán grabados en la memoria de todos los amantes al ciclismo. Contador se alzará finalmente con la Vuelta, por delante de Valverde y Purito Rodríguez.
Imagen Ok Diario
Para 2013, el foco está puesto en el Tour, pero el rendimiento no es el esperado, y acaba cuarto en el que será el primer Tour del próximo dominador de la Ronda gala: Chris Froome. El año siguiente, las caídas le apartan prematuramente de la carrera, pese a que trata de aguantar demostrando una vez más ser un ejemplo de coraje. Lesionado, se ve obligado a abandonar, si bien contra todo pronóstico consigue estar a punto para el comienzo de la Vuelta. Con muchas dudas sobre su estado de forma inicia una Vuelta en la que vivirá grandes enfrentamientos con Valverde, Quintana, Purito y Froome. Más imágenes para el recuerdo: El final en la Farrapona en el que tras una jornada aguantando el ritmo de los Sky deja de rueda a Froome para imponerse en la etapa y en la Vuelta.


Para 2015 afronta el doble reto: Giro y Tour. Pese a las caidas consigue ganar el Giro, con otra etapa para el recuerdo: El Mortirolo que tiene que remontar en solitario tras sufrir un pinchazo.

En el Tour no podrá con un indestructible Froome y pese a todos sus ataques acabará 5º, aun siendo el único en poner diversión a la carrera.

En 2016 centrará su ambición en el Tour y los Juegos Olímpicos. Sin embargo y pese a llegar en sus palabras en su mejor estado de forma en años, de nuevo el infortunio trunca su expectativa. Una caida en la primera etapa le le deja tocado. Cae de nuevo en la segunda y aun intentando aguantar acaba abandonando. Las lesiones le obligan a descartar también los Juegos, e incluso es duda para la Vuelta. Consigue finalmente llegar en forma suficiente. No ganará, pero su estrategia agresiva y valiente es capaz de dar la vuelta a una carrera que el imbatible Sky y Chris Froome tenían en la mano. En la etapa de Sabiñanigo, un día llamado a pasar sin pena ni gloria,lanza dos ataques que rompen el pelotón y la disciplina de los Sky. A río revuelto Nairo Quintana pegado a su rueda conseguirá hacerse con la Vuelta.

La siguiente temporada será la última. En el Tour, empieza mal,pero aún así lucha convirtiéndose en uno de los grandes animadores de la carrera. Acabará 9º para poco después de anunciar su retirada en la Vuelta. La última Vuelta.



Algo más que un currículum

Pero Alberto Contador es algo más que un ciclista, algo más que un interminable palmarés. Mucho más que una colección de Tours, Giros, Vueltas. Es el paradigma de un ciclismo de ataque, un ciclismo alejado de watios y pinganillos. Un ciclismo de cabeza y corazón. Cuando pienso en Alberto Contador no me vienen a la cabeza tanto los podiums del Tour, sino la imagen de sus innumerables ataques, la infinita generosidad de un ciclista, que siempre lo intenta. Aún descalificado de la competición por una caída o cualquiera de las incidencias que han marcado su carrera, Contador es el que siempre da espectáculo, el que ataca, el que se alza bailando sobre la bicicleta con ese estilo tan particular. Es Fuente Dé y el Anglirú. Es el héroe de esas etapas que sabes que podrás contarle a tus nietos, ponérselas en la tele cuando quieras que se enamoren del ciclismo.

Como ciclista comprometido y apasionado por su profesión, crea La Fundación Alberto Contador. Una fundación sin ánimo de lucro con dos objetivos; impulsar el uso de la bicicleta y el ciclismo en general, así como la lucha contra el Ictus. Conforma un equipo profesional que crece cada día, con el que aborda actividades diversas y de relevancia para ambos objetivos, pero sobre todo, para el ciclismo español. Un grano de arena que se vuelve montaña, devolver un poco lo que el ciclismo le ha dado, tal y como lo expresa Contador en cada entrevista. El pasado 17 de agosto se hacía público, que el equipo ciclista Fundación Alberto Contador será Continental, gracias al apoyo del Trek-Segafredo, Polartec y Kometa.


La última Vuelta (por K-Li)

Más allá del ciclismo, está la pasión de un luchador incansable, un inconformista cuando el corazón y las piernas le responden. Al anunciar su retirada el pasado 7 de agosto, tenía claro que tenía que verle, que le echaría de menos, que ya no me haría levantar del asiento al verle bailar sobre la bicicleta y que no me perdería su último baile.

Quizás se vea raro que una amante del MTB, a la que no le va bien la bicicleta de carretera (ni tan siquiera la de MTB), sea fan de un ciclista como Alberto Contador. Siempre he visto las grandes vueltas; Giro, Tour y Vuelta a España. Siempre he seguido a los grandes ciclistas; pero en el caso del pinteño, transmite lo que siempre me ha movido…”Pasión, lucha, entrega”. Comienza la Vuelta y no me pierdo ni la trasmisión en directo, ni las repeticiones. Y es que el corazón me decía que Contador iba a cerrar con broche de oro esta gran carrera profesional. El precioso comienzo desde Nimes, tras el paso urbano por sus monumentos históricos, me hicieron soñar aún más.

La etapa de Andorra me inquietó ¡¿se está rindiendo?! ¿está enfermo? Más como un ave fénix que retorna de las cenizas, vi al pinteño levantar vuelo, no rendirse. Cada etapa fue una entrega de lucha, de diversión, tal y como decía en sus entrevistas: “Estoy disfrutando más que nunca esta Vuelta, las piernas me responden…” y del otro lado de la tele, vibraba con cada arranque, cada escapada. Tanto que acto seguido, salía con mi bici a rodar un poco pese a que mi cuerpo no responde tan bien. Eso es lo que me deja Contador y su trayectoria, emoción pura. Me quedo con su pundonor subiendo el Platserwazel con fractura en la pierna, su Mortirolo y los cadáveres que dejaba a su paso, su Fuente De, sus dos Anglirú. Con el último me revolví de la emoción en cada pedalada, estaba viendo la leyenda viva de un grande, acompañado de grandes promesas que seguramente soñaron con ser como Alberto Contador.




Foto de albertocontador.org

Por el 2014 en la Vuelta a España, fui a la 9na. etapa para verle de cerca. Carboneras de Guadazaón la elegida. Temprano para esperar la firma de los ciclistas y verle, lo logré pocos minutos, pocos centímetros. Y es que sí; lo confieso, soy una emotiva, fanática incondicional una vez que me tocan la fibra y Contador lo hizo por allá, por el 2008.


Estaba tan cerca, pero los niños se adelantaron.



La salida fue emocionante, no había vivido antes una.
Es de lógica que para el 2017 hiciera más esfuerzo aún si cabe, para verle y así lo hice. Salida bien temprano hacia Arroyomolinos. Llego como me gusta, apenas estaban montando la tarima y podía elegir perfectamente el lugar donde esperar. No soy la única, otro chico llegaba para adueñarse de un pedazo en la primera fila, claro está hicimos buenas migas, ambos esperábamos al mismo ciclista. Y el lugar se va llenando poco a poco de seguidores, solo abandoné mi lugar para recibir el bus del Trek-Segafredo, mi compañera cuidó el puesto mientras corría hacia el bus entre la multitud. Y “un año más, un año más…” todos a coro al ver en el primer puesto del bus al pinteño saludar. Regresé a mi lugar tras la barrera para verle firmar y pude captar imágenes.

Entre la ovación del público, se presenta para la firma y su última etapa.




Pero esa etapa, su último día como profesional, me preparaban más encuentros. Si, uno más íntimo en la tienda de Trek en San Sebastián de los Reyes. Gracias a un compañero del pedal que conoce mi pasión por Contador, logré hacerme con una invitación para recibir a mi ciclista favorito entre un grupo reducido de personas. Y ahí estuve. Máxima emoción, lágrimas a flor de piel, nudo en la garganta (ya os dije que soy muy emotiva), poder cruzar algunas palabras con él, decirle lo mucho que he disfrutado, agradecerle su entrega y quejarme por haber elegido mi cumpleaños para anunciar su despedida jaja ¡Vaya cara puso!

Mi cumpleaños fue el 7 de agosto y ese día salió tu vídeo de despedida Alberto ¡Que faena!  

¿Me puedes firmar el bidón también? Lo guardaré como recuerdo.

Y una foto contigo por favor...¡Gracias Alberto! Por todo.

Por K-Li y Agustin



 
 

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