Menú horizontal

Este blog lo escriben exclusivamente voluntarios

¿Echas de menos un tema? Pídelo o escríbelo tú y enviálo a enbici@espormadrid.es y te lo publicamos en un par de días.

Si quieres colaborar sin escribir o si te ha gustado un artículo, puedes invitar a una caña a quien escribe, que siempre hace ilusión.


domingo, 12 de abril de 2009

El carril bici de Colmenar Viejo

Hace unas semanas escribíamos sobre cómo ir de Madrid a Colmenar Viejo en bici, y una de las opciones que os comentábamos era la del carril bici de Colmenar, que discurre paralelo a la M-607. Hoy vamos a detallar un poco más esa ruta.


Ver en un mapa más grande

Esta vía ciclista, con una longitud de 32 kilómetros, nos permite llegar por una vía segregada del tráfico rodado, desde el Anillo Verde Ciclista de Madrid hasta Soto del Real, pasando por Tres Cantos y Colmenar Viejo.

El que ahora vemos como uno de los mejores carriles bici de la Comunidad, hace años era uno de los más peligrosos, tan solo un arcén de autopista pintado de rojo, que como puede verse en las fotos todavía mantiene el color en alguna zona.


En el 2002 se creó un carril independiente, y separado de la carretera, en el tramo de Madrid a Tres Cantos, y en el que va de Colmenar Viejo a Soto del Real. En el 2005 se completaría el tramo intermedio, de Tres Cantos a Colmenar Viejo.


La manera más sencilla de llegar a la Vía Ciclista de Colmenar, es desde el Anillo Verde Ciclista, en la zona norte de Motecarmelo.


Ver en un mapa más grande

En realidad hay dos opciones, la primera, marcada en azul en el plano, nos lleva con varios túneles bajo las vías y la M-40, por caminos de arena, hasta la vía ciclista de Colmenar, a la altura de la Academia de Policía Local de la Comunidad de Madrid.


La segunda opción, marcada en morado en el plano, mucho más recomendable, nos lleva por el caril bici a un puente elevado sobre la M-607, y al inicio de la vía ciclista.


En el primer tramo parece que no circulásemos por un carril bici, será porque ni siquiera está pitado en rojo ni tiene marcas indicativas en el suelo. Con una anchura variable, que en algún punto llega a poco más de un metro, discurre entre las vías de tren a la derecha y la carretera a la izquierda, separado de ellas por muros de hormigón o vallas.


En esta zona tan estrecha, y con puntos de poca visibilidad, hay que llevar cuidado con los ciclistas que nos vienen de frente, y también con los peatones que deciden utilizar la vía ciclista para sus paseos.


Cuando llevamos algo menos de dos kilómetros recorridos, al llegar a la altura de la Academia de Policía Local de la Comunidad de Madrid, se incorpora a nuestra izquierda, por un puente sobre la carretera, la opción que habíamos marcado en azul en el plano (al volver a Madrid, debemos llevar cuidado para no equivocarnos en este punto: debemos elegir la vía de la izquierda)


A partir de aquí, el carril bici aumenta su anchura, superando los cuatro metros, se encuentra perfectamente señalizado, pintado en rojo, y con una línea central separando los dos sentidos de circulación.



La vía ciclista salva los desvíos de la carretera mediante túneles y pasos elevados, lo que hace que se sucedan las subidas y bajadas, y permiten que no sea tan plano y aburrido el recorrido.


En el km 4 de nuestra ruta nos encontraremos con la Universidad Autónoma de Cantoblanco. Un camino de adoquines rojos nos marca la vía a seguir si queremos entrar en la Universidad o en la estación de Cercanías. Alguna señalización no estaría de más.


Un kilómetro más al norte se encuentran los carriles bici que conectan con Alcobendas, unas vías ciclistas que discurren a ambos lados de la M-616, segregadas de la circulación por un muro de hormigón.


En el km 6 de nuestra ruta, a la altura de las instalaciones militares de El Goloso, el carril bici pasa por un puente al lado contrario de la M-609, para discurrir el resto del camino por el lado izquierdo (dirección salida de Madrid).


La vía ciclista, con continuas subidas y bajadas debidas a los cruces, discurre en este tramo entre la carretera y el Monte de El Pardo, con unas excepcionales vistas de la Sierra de Madrid al fondo.


Por esta vía ciclista podemos encontrar muchas bicis de montaña, pero también muchos ciclistas de carretera que la utilizan para sus entrenamientos. Los hay que van "de paseo", mientras otros van a batir récord. Es importante tener cuidado y no despistarse para evitar algún alcance no deseado.


En el km 11 de nuestra ruta llegamos al desvío de Tres Cantos, que nos permitirá, si cruzamos la carretera por el puente, entrar en este municipio hacia la estación de Cercanías (en rosa en el plano).


Si queremos hacer alguna ruta por el campo, este es un buen punto de inicio, bajando por el camino que nos lleva al Arroyo de la Tejada. Como ya os hemos contado en artículos anteriores, una vez abajo podremos elegir el camino de la derecha para subir a Colmenar Viejo por el GR-124, o el camino de la izquierda, que nos lleva hacia el Puente de la Marmota.


Si seguimos por el carril bici hacia Colmenar Viejo, la ruta es algo monótona aunque las vistas de la Sierra son estupendas.


Ver en un mapa más grande

Al llegar a Colmenar Viejo encontraremos cuatro posibles maneras de entrar en el casco urbano, lo que hemos llamado salidas 1, 2, 3, y 4.

  • Salida 1 (km 19) es la manera más rápida de llegar a la estación de Cercanías. En un primer tramo se circula por un camino de tierra, por delante del Centro Comercial, pero a partir de la primera glorieta hay que circular por la calzada, algo bastante peligroso porque en esta zona los coches van a bastante velocidad y el arcén es pequeño. Quizás sea más seguro entrar a callejear por Colmenar.
  • Salida 2 (km 20) es una manera de entrar al centro de Colmenar, aunque poco recomendable porque hay que hacerlo por la calzada y con mucho tráfico.
  • Salida 3 (km 22) es la mejor manera de llegar al Centro urbano, en una primera parte por caminos y después por carriles ciclistas.
  • Salida 4 (km 24) nos permite por caminos de arena y por la cañada de Guadalix, bordear el casco urbano por el Oeste, y conectar con las trialeras que nos llevan por el Camino bajo de Cerceda al puente del Batán o por el Camino de la Retuerta, siguiendo el GR-124 hacia el río Manzanares. También podemos conectar desde aquí con la carretera de Hoyo de Manzanares hacia el Puente del Grajal, o regresar hacia la estación de Cercanías por la nueva zona urbanizada de Colmenar.


    Si optamos por seguir nuestro camino hacia Soto del Real, un kilómetro más al norte encontraremos un desvío que nos lleva por amplios caminos hacia el puente del Batán.


    El carril bici discurre en estos cinco últimos kilómetros hacia Soto del Real en un trazado bastante plano quee discurre junto a la M-609. Esta carretera va a ser reformada para duplicar su capacidad, y es de esperar que ello no afecte al carrril bici en esta zona.

    La Comunidad tiene en estudio, a través del Plan CIMA, la realización de carriles bici desde Soto del Real para conectar con otros municipios de la sierra madrileña.


    En definitiva, el carril bici de Colmenar es una vía ciclista bien señalizada (salvo el tramo inicial), de escasa dificultad, agradable para pedalear, y que nos permite salir de Madrid para dirigirnos a los pueblos de la Sierra sin el peligro del tráfico rodado. Si prefieres los caminos de tierra, también es una buena manera de llegar a ellos, sin olvidar la ventaja de poder volver en el tren de Cercanías desde la estación de Colmenar Viejo o Tres Cantos.


    Hemos escrito anteriormente:
    Ruta de Madrid a Colmenar Viejo en bici, Ruta en bici de Tres Cantos a Colmenar Viejo por el Puente de la Marmota (I), Ruta en bici de Tres Cantos a Colmenar Viejo por el Puente de la Marmota (II), Vuelta en bici al embalse de Santillana (I), Vuelta en bici al embalse de Santillana (II)
  • jueves, 9 de abril de 2009

    El antiguo ferrocarril Madrid-Almorox: Vídeos y libros (y IV)

    Videodocumental acerca de la Historia del clausurado Ferrocarril Madrid - Almorox

    Primera Parte:


    Segunda Parte:


    Bibliografía destacada


    "EL SUROESTE DE MADRID a través de una vía de tren abandonada" depósito legal: M. 16.654-1989 I.S.B.N.:84-451-0119-6

    "Los Accesos ferroviarios a Madrid, su impacto en la geografía urbana de la ciudad". Mª Pilar González Yanci. Instituto de Estudios Madrileños. CSIC

    "Declive y emergencia del ferrocarril Madrid-Almorox. Un estudio de historia económica" de Francisco de los Cobos Arteaga. Universidad de Castilla-La Mancha.

    Presentación de nuevo libro


    "Viaje al pasado a través de la línea Madrid-Almorox" de Gustavo Vieites Brignolo. Ediciones Amberley. El próximo 17 de abril de 2009 en la sala de conferencias del Museo Nacional Ferroviario de Delicias. Se proyectará una corto inédito rodado en los años setenta en el tramo Goya-Navalcarnero.


    Fuentes:
    Web vía verde del Guadarrama, Alberche y Tiétar
    Arqueología ferroviaria - Línea Madrid-Almorox


    Artículos de la serie:
    El antiguo ferrocarril Madrid-Almorox (I)
    El antiguo ferrocarril Madrid-Almorox: La estación de Goya (II)
    El antiguo ferrocarril Madrid-Almorox: El ramal del Tiétar (III)
    El antiguo ferrocarril Madrid-Almorox: Vídeos y libros (y IV)

    miércoles, 8 de abril de 2009

    El antiguo ferrocarril Madrid-Almorox: El ramal del Tiétar (III)

    Hoy en parte es una vía verde


    El ferrocarril del Tiétar parte de la necesidad de los militares de poseer una explotación ferroviaria propia para realizar en ella prácticas reales. Ante esta necesidad, en la ley del 17 de julio de 1895 se autorizó al Ministerio de la Guerra para adquirir la línea de Madrid a San Martín de Valdeiglesias, concesión que había sido otorgada el 1 de junio de 1883 a don José Rodríguez Batista, y prolongarla hasta La Fuente de San Esteban en la provincia de Salamanca. La escritura se firmó el 28 de diciembre de 1904 y el material para circular por esta línea sería el repatriado de Cuba. (tres locomotoras "Mogul" modelo de 1898). Dado que era absurdo construir dos ferrocarriles con 42 kilómetros paralelos, el 24 de marzo de 1927 se dispuso la compra de la línea Madrid-Almorox.


    Ver mapa del ferrocarril 'Ramal del Tiétar' más grande

    Bifurcación de la línea Madrid-Almorox en Villamanta

    Por Real Decreto del 3 de enero de 1930 se procede a la compra y el 1 de febrero el Estado se hace cargo de la línea modificando el trazado original de la línea a San Martín, haciéndolo partir del punto más conveniente de la explotación Madrid-Almorox. Finalmente sería Villamanta.

    Plataforma antes de llegar al túnel de Picadas (se observa la boca sur), junto a la presa
    Túnel en roca recto junto al embalse de Picadas

    La situación en 1934 era la siguiente:

    - Desde Villamanta a Pelayos de la Presa en construcción bastante avanzada.
    - Desde Pelayos a San Martín de Valdeiglesias tendida la vía.
    - Desde San Martín de Valdeiglesias a Casavieja en construcción avanzada con el túnel de la Venta del Cojo en parte perforado. Túnel llamado así por la Venta que se encontraba en ese lugar y que daba servicio a La Cañada Real Leonesa Oriental. No llegó a construirse realizándose sólo la boquilla de este y se encuentra en la división entre las provincias de Ávila y Madrid. En este puerto se localiza el nacimiento del Río Tiétar.
    - Desde Casavieja a Arenas de San Pedro sin comenzar.

    Viaducto sobre el embalse, hoy vía verde

    Para celebrar el buen ritmo de las obras, se transportó una locomotora hasta San Martín de Valdeiglesias realizándose un viaje con autoridades civiles y militares a modo de inauguración entre San Martín de Valdeiglesias y Pelayos de la Presa, siendo el único tren que verían aquellas vías.

    Recreación del puente que no se llegó a construir sobre la actual M-501

    En el ramal del Tiétar, que quedó postergado tras la Guerra Civil, tuvo las estaciones de: Aldea del Fresno, Navas del Rey, apeadero junto a la depuradora de Pelayos, Pelayos de la Presa, San Martín de Valdeiglesias.

    Vía Verde del Alberche


    Es una vía verde (ficha) no acondicionada transitable sin señalización ni mantenimiento. Se localiza entre San Martín de Valdeiglesias y el dique de Picadas. Su longitud son 14 km (ampliables 6 más hacia Cadalso de los Vidrios)

    Estación abandonada de Pelayos de la Presa


    Fuentes:
    Imágenes de Gustavo Vieites copyright de Ediciones Amberley de Inglaterra
    Arqueología ferroviaria - Línea Madrid-Almorox
    Web vía verde del Guadarrama, Alberche y Tiétar


    Artículos de la serie:
    El antiguo ferrocarril Madrid-Almorox (I)
    El antiguo ferrocarril Madrid-Almorox: La estación de Goya (II)
    El antiguo ferrocarril Madrid-Almorox: El ramal del Tiétar (III)
    El antiguo ferrocarril Madrid-Almorox: Vídeos y libros (y IV)

    martes, 7 de abril de 2009

    El antiguo ferrocarril Madrid-Almorox: La estación de Goya (II)

    El ferrocarril Madrid-Almorox finalizaba y empezaba su recorrido en la estación de Goya (mapa de antigua ubicación), la actual zona junto al Parque de Caramuel. Se llamaba así por encontrarse próxima a los terrenos que fueron propiedad del pintor, conocidos como "La Quinta del Sordo" (calle Saavedra Fajardo 32)



    La estación comenzó a construirse en 1883. El proyecto estaba firmado por el ingeniero Fernando María de Castro, en 1882, siendo una arquitectura simple que apenas comprendía los servicios mínimos que debía poseer una estación. Era de ladrillo y cubierta de teja, con una sola planta y constaba de doble edificio de viajeros que ocupaba una superficie de 492 m2. Tenía instalaciones adicionales como cochera de carruajes, dos muelles, talleres de servicio, talleres de tracción, una cochera anular y seis fosos para limpieza de las locomotoras.


    En el año 1894 se debieron de trasladar las oficinas de la compañía a la estación con lo cual, el 26 de febrero se solicitó al ayuntamiento una acera de losa y adoquín dado el mal estado del terreno por su condición gredosa. En 1969 La Gerencia Municipal de Urbanismo aprueba el Plan parcial de ordenación del sector de la Estación de Goya, que permite la construcción en los terrenos del ferrocarril, (dado que la línea ya se había cerrado).


    A finales del siglo XIX, los viajeros que llegaban a Madrid se encontraban en el arrabal de Segovia, barrio de las afueras de Madrid, mal comunicado en el que abundaba el barro cuando arreciaban las lluvias. El paisaje no era el adecuado para ubicar la estación que debía comunicar a los madrileños con el Alberche. Esta deficiencia en las comunicaciones con el centro de la ciudad sería posteriormente una de las claves del declive y desaparición de la línea.

    Puente de Segovia

    Estaba prevista la construcción de una estación en la Plaza de España para mejorar el acceso de los viajeros al centro de la capital. Este proyecto consistía en la construcción de un puente sobre el Manzanares y la posterior unión con la Plaza España por las calles Paseo de los Melancólicos y Cuesta de San Vicente. Nunca llegó a realizarse.

    Márgenes del Manzanares con ropa tendida


    Fuentes:
    Imágenes de Gustavo Vieites copyright de Ediciones Amberley de Inglaterra
    Arqueología ferroviaria - Línea Madrid-Almorox
    Web vía verde del Guadarrama, Alberche y Tiétar


    Artículos de la serie:
    El antiguo ferrocarril Madrid-Almorox (I)
    El antiguo ferrocarril Madrid-Almorox: La estación de Goya (II)
    El antiguo ferrocarril Madrid-Almorox: El ramal del Tiétar (III)
    El antiguo ferrocarril Madrid-Almorox: Vídeos y libros (y IV)

    domingo, 5 de abril de 2009

    El antiguo ferrocarril Madrid-Almorox (I)

    Línea férrea histórica


    La línea Madrid-Almorox tenía como objetivo la comunicación de Madrid con zonas del sur-oeste, de gran riqueza agrícola y que no se encontraban en la órbita de los ferrocarriles del Norte y de MZA. Por tanto, los dos transportes que realizaba eran; el de viajeros y el de productos de las huertas del Guadarrama y Alberche.


    El trazado de esta vía procede originariamente de dos trayectos independientes: Madrid-Almorox y Madrid-Arenas de San Pedro; (partiendo del primer trazado en el pueblo de Villamanta). Finalmente quedó completado en tres fases:

    - El 15/6/1891 se inaugura la concesión Madrid-Navalcarnero con 31.532,70 metros.
    - El 26/12/1891 queda inaugurado el tramo Navalcarnero-Villa del Prado de 20.230,70 metros.
    - El 28/7/1901, finalmente, se inaugura la concesión Villa del Prado-Almorox de 11.661,60 metros. Uniendo los dos tramos anteriores se constituyó la "Compañía de F.C. de Madrid a Villa del Prado y Almorox", cubriendo un total de 74 Kilómetros de longitud.


    Ver mapa del antiguo ferrocarril Madrid-Almorox más grande

    Las estaciones que se establecieron fueron las siguientes; Goya, Empalme (intercambiador con el suburbano), Campamento, Cuatro Vientos, Alcorcón, Colonia Ramírez, Móstoles, Villaviciosa (apeadero), Río Guadarrama (apeadero), Navalcarnero, Villamanta, Valquejigoso (apeadero), Méntrida, Río Alberche (apeadero), Rincón, Villa del Prado, Alamín, Almorox. Las estaciones más importantes por tráfico de mercancías fueron la de Almorox y Méntrida que recogían los productos de tierras toledanas y a su vez recibían las manufacturas madrileñas, la del Río Alberche que recogía los productos hortofrutícolas y la de Goya.

    Tren Madrid-Almorox a su paso por la estación de Empalme

    Dado que la cabecera de la vía estaba en la estación de Goya, (hoy en día calle de Saavedra Fajardo), la terminación en vías ciegas, (que no se unían con el ferrocarril Madrid-Cáceres como estaba previsto), siendo el único punto de conexión en Cuatro Vientos con el ferrocarril militar y los destrozos causados por la Guerra Civil, donde se necesitaron muchas inversiones para restablecer el servicio hasta Almorox pero dejando postergado el ramal del Tiétar, hizo que sólo estuviera en servicio Madrid-Almorox hasta 1965 y Madrid-Navalcarnero hasta 1970 donde se cerró la línea, creándose la línea de cercanías C-5 aprovechando el trazado a partir de Cuatrovientos.

    Transporte de mercancías y viajeros



    Aunque este ferrocarril no fue muy importante en los transportes madrileños, si tuvo un auge muy importante en la década de los cuarenta. La dura posguerra en la que Madrid pasaba hambre y la deficiencia en las comunicaciones por carretera hicieron que se incrementara el tráfico de esta línea. Fundamentalmente se transportaban:



    El puente sobre el río Alberche, actualmente desaparecido, donde los madrileños acudían a bañarse

    - Productos hortofrutícolas, procedentes de las huertas en las vegas de los ríos. Las estaciones de embarque eran las del Alberche y la del Guadarrama.
    - Vinos procedentes de Navalcarnero y Méntrida.
    - Manufacturas como jabones, productos químicos y harinas procedentes de Navalcarnero.
    - Materiales de construcción. Fundamentalmente piedra (desde las canteras de Cadalso de los Vidrios), madera y arena. También cal, cemento y yeso. (A partir de 1965 el tráfico de mercancías fue inexistente debido a la prohibición de extracción de áridos en las riberas de los ríos).
    - Combustibles, como ramajes y madera procedentes de los bosques de la Sierra de Gredos.
    - Además del transporte de viajeros.

    Durante los cuarenta el ferrocarril despachaba más de un millón de billetes por ejercicio, con tan sólo dos circulaciones por día y sentido. El destino principal de estos viajeros eran los establecimientos militares de Campamento y Cuatro Vientos, junto a los parajes recreativos del Guadarrama y el Alberche.

    Estación de Campamento, en frente se localizaba la estación militar

    A partir de 1955 el ferrocarril sufrió un serio revés por el auge del tráfico por la carretera de Extremadura y la subida de las tarifas. Esto le postergo a un papel secundario, donde transportaba materiales como arenas y productos para la construcción mientras que los fines de semana daba servicio a los excursionistas madrileños que querían darse un baño en el Alberche.

    Actualidad



    Actualmente gran parte del trazado, concretamente la parte madrileña no ocupada por la línea de Cercanías hasta Móstoles, se quiere recuperar como vía ciclista dentro del Plan Regional de Vías Ciclistas y Peatonales de la Comunidad de Madrid (Plan CIMA). No tenemos muchas más noticias acerca de este plan desde que Esperanza Aguirre anunció en 2007 que en esta legislatura se iban a acondicionar 1.400 Km de vías ciclistas.

    Puente sobre el río Guadarrama existente aún y transitable

    Por otro lado la Vía Verde del Río Guadarrama (no acondicionada) abarca 13 kilómetros entre Móstoles y Navalcarnero.


    Fuentes:
    Imágenes de Gustavo Vieites copyright de Ediciones Amberley de Inglaterra
    Arqueología ferroviaria - Línea Madrid-Almorox
    Web vía verde del Guadarrama, Alberche y Tiétar


    Artículos de la serie:
    El antiguo ferrocarril Madrid-Almorox (I)
    El antiguo ferrocarril Madrid-Almorox: La estación de Goya (II)
    El antiguo ferrocarril Madrid-Almorox: El ramal del Tiétar (III)
    El antiguo ferrocarril Madrid-Almorox: Vídeos y libros (y IV)

    sábado, 4 de abril de 2009

    Vuelta en bici al embalse de Santillana (II)

    (...viene de aquí)

    Tramo del Puente del Batán a Manzanares el Real, Soto del Real, y vuelta a Colmenar Viejo




    Un descanso en el Puente del Batán, del que también hemos escrito en estas páginas, y a partir de aquí, más relajados porque sabíamos que el camino mejoraría bastante.


    Entre el Puente de El Batán y Manzanares el Real nos encontramos con varios grupos de ciclistas que llevan nuestra misma ruta. Algunos de estos grupos eran sólo de chicas, y es que últimamente se ven más chicas sobre la bici, tanto en la ciudad como en el campo.


    En este tramo la ruta discurre por una vía pecuaria, muy amplia y con un buen firme. Hasta algo más de la mitad hay tramos de subida suave, pero en cuanto empieza a verse Manzanares el Real en el horizonte, el camino empieza a descender hacia el embalse con muchas curvas rápidas. Para mí esta ha sido la zona más divertida de hoy, muy rápida, llegando a descender a velocidades superiores a 40 km/h.


    Una vez abajo, para llegar a Manzanares el Real, cruzaremos por un puente el embalse de Santillana, que con unos niveles de más del 90%, estaba más lleno que nunca.


    Salimos a la carretera en dirección a Soto del Real, y circularemos unos 200 metros por el arcén hasta que cojamos el camino que bordea el embalse, pasando antes bajo el Castillo de Manzanares, el más emblemático y mejor conservado de la Comunidad de Madrid.


    El camino que bordea el embalse por el norte es de tierra, muy plano, pero con dos "pequeños" problemas: por un lado los mosquitos, verdaderas nubes que al estar tan alta el agua del embalse, también estaban llenándolo todo. La boca, bien cerrada, por si acaso. El segundo inconveniente de este tramo eran los charcos y arroyos que había que cruzar, alguno de ellos con barro denso y negro que dejó nuestras bicis irreconocibles. Por suerte cruzaríamos muchos más de agua limpia que solucionaron el problema.


    Cruzando la carretera entramos en el tramo final, que nos llevaría a Soto del Real. Una vía pecuaria amplia, y en subida hasta la presa de Soto, atravesando algún arroyo de frías aguas cristalinas en el que paramos a remojarnos. Desde allí, una larga bajada hasta Soto, no tan rápida como la que nos llevó hasta el embalse, pero también muy divertida.


    Es la una de la tarde, hora de parar a comer algo, y para ello nos dirigimos al bar "Chozas", en la calle de la Paloma, 2. Nos habían hablado bien de él, y creo que fue una elección acertada, además estaban con la Feria de la tapa: una cerveza y una tapa, un euro. Si vais por allí no dejéis de probar el costillar (17 euros), que está para chuparse los dedos.


    Después de la comida, una vuelta por Soto, hasta el Puente medieval, situado junto a la iglesia. El tercero de los puentes por los que pasábamos hoy, es un puente de época medieval y salva el arroyo Chozas. Está realizado con mampostería de piedra granítica y tiene un solo ojo con arco ligeramente apuntado, en forma de ‘lomo de asno’, característico de los siglos XII-XV.


    El regreso a Colmenar Viejo lo realizamos por el carril bici, algo más de 10 kilómetros con una ligera pendiente de subida. A MiguelS todavía le sobraban fuerzas en este tramo, se nota que utiliza la bici a diario para ir a trabajar. Por cierto, la bici con la que realizó esta ruta llevaba unos neumáticos lisos, pero eso no fue ningún impedimento, y no tuvo ningún pinchazo.



    El tramo final, para evitar atravesar Colmenar Viejo, lo realizamos por una cañada que rodea el municipio por el oeste, para llegar a la glorieta de la carretera de Hoyo, y por el mismo camino que habíamos realizado por la mañana (en esta ocasión cuesta abajo y a más de 50 km/h) llegar hasta la estación de Cercanías.


    En definitiva, una divertida ruta rodeando el embalse de Santillana, con buena compañía y muy buen tiempo, que aunque tenga algún tramo poco ciclable merece la pena realizar. No os la perdáis.

    -----------

    Como sugerencia de Celta, uno de nuestros lectores, os presentamos una variación de esta ruta, con origen y final en Tres Cantos.

    La ventaja es que al no pasar por el puente del Grajal es 100% ciclable, y más sencilla al hacer más de 36 km por el carril bici. El inconveniente es que es un poco más larga, llegando a los 60 km, diez más que la ruta anterior.


    Ver mapa más grande

    Vuelta en bici al embalse de Santillana (I)

    Tramo de Colmenar Viejo al puente del Grajal y Puente del Batán



    Hace unas semanas os contábamos cómo ir en bici de Madrid a Colmenar Viejo, por el Carril bici, o siguiendo la Senda Real GR-124, y os mostrábamos distintas posibilidades en la zona de El Pardo.

    También os hemos contado cómo llegar de Tres Cantos a Colmenar Viejo siguiendo una ruta que nos llevaba por el Puente de la Marmota y el Puente de El Batán.


    Ver mapa más grande

    Hoy vamos a contaros una ruta circular, que con origen en Colmenar Viejo nos lleva a Manzanares el Real y Soto del Real dando la vuelta al embalse de Santillana.

    MiguelS y los Aalto's boys hemos llegado esta mañana bien temprano (a las 9:02 para ser exactos) a Colmenar Viejo en tren. Por lo tanto la ruta que os vamos a mostrar empieza en la Estación de Cercanías de Colmenar Viejo.

    Los primeros kilómetros los realizamos por las solitarias calles de las nuevas urbanizaciones del municipio, que no salen en los mapas todavía, hasta llegar a la rotonda de la carretera de Hoyo de Manzanares.

    Un buen tramo de la ruta habíamos pensado hacerlo siguiendo el camino del GR-124, aunque queríamos antes pasar por el Puente del Grajal. Para llegar a él habíamos escogido bajar por la carretera de Hoyo de Manzanares, una Vía Parque, en la que a los coches les está prohibido circular a más de 60 km/h y tiene poco tráfico.


    La bajada hasta el Manzanares por la carretera, con sus reviradas curvas es muy divertida, pero hay que tener cuidado, porque el firme no es muy bueno. Al empezar las curvas, hacemos una paradita para contemplar el Puente desde lo alto.


    Hemos escrito anteriormente sobre el Puente del Grajal, un bello puente levantado en la Edad Media, durante la dominación musulmana de la Península, aunque para algunos historiadores sea de origen romano.


    Después de subir al puente y hacernos las típicas fotos, nos dirigimos subiendo unos escalones hacia la presa del Grajal, inaugurada en 1908 por Alfonso XIII, y levantada sobre el río Manzanares como parte de las infraestructuras proyectadas por el marqués de Santillana.


    La presa no está en uso, aunque el paisaje verde del río Manzanares en esta zona, bien merece unas fotos. ¡Quién diría que este río es el que atraviesa la ciudad de Madrid!


    Unos kilómetros más arriba encontramos la Central Hidroeléctrica de Navallar, inaugurada en 1900, siendo la primera en suministrar energía eléctrica a la capital. Sigue en funcionamiento actualmente, abasteciéndose de una tubería de 8km de longitud que tiene su origen en el embalse de Santillana.


    Aunque al principio era muy fácil, el camino entre el Puente del Grajal y el Puente del Batán se convierte en muchas zonas en poco ciclable, con mucha piedra y arena, fuertes subidas y bajadas, tramos a pie, tramos con la bici a cuestas… incluso alguna caída sin importancia.

    Por suerte no son más de 6 km, aunque a veces se hagan muy duros. Aún así merece la pena aunque sea por contemplar el cauce del río y sus escarpadas vaguadas.


    Una vez llegados al Puente del Batán, nuestro segundo puente del día, un descansito, unas fotos... y seguimos con la ruta hacia el embalse de Santillana.



    (...sigue en el próximo artículo)