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miércoles, 13 de noviembre de 2019

Sábado 16 de Noviembre 2019: Ruta a la Bola del Mundo: ¡Feliz Cumpleaños Capitán!


Porque las mejores celebraciones se hacen en lo más aalto
Ruta Corta pero dura: Cercedilla-Bola-Cercedilla (14:21 31 km 1130 D+. Track de la Ruta en wikiloc)
Ruta Larga (sólo para los más locos, pero ¡Bendita Locura!): Madrid-Bola-Cercedilla : 86 km 2336 m D+ (7:30 Plaza Castilla)
#CadaRutaunHomenaje
#Feliz56Antonio
#GraciasCapi
#SomosFamilia
#NoManBehind
#LaVidaes100por100Ciclable
#LaBolaesunFalsoLlano

Llevas 3 o 4 rutas saliendo con nosotros. Desde el primer día te sorprendió ese ambiente familiar que tiene el grupo. Las bromas, y los abrazos al empezar la ruta y al despedirnos. Tal vez te sorprenden esos abrazos. Seguramente has sido víctima de los largos debates entre el monoplato y el doble plato. Aun no sabes qué es el tubeless pero ya te han convencido de que te conviene.
Pero hay una pregunta que no te atreviste a hacer. 

¿Porqué lleváis un lazo verde en el casco?

La razón, es bien sencilla, y tiene mucho que ver con la ruta de este sábado. Esos trozos de tela simbolizan el lazo, enorme lazo que nos une. Un lazo que ató Antonio, nuestro Capitán, el eterno Capitán de enbicipormadrid. 

Porque, ya lo habrás notado. Estos que salen cada sábado, no son un club, ni una pandilla de amigos. No tenemos necesidad de ir uniformados. No hay un nivel, somos cada uno diferentes, y aun así hubo quien encontró la manera de engancharnos, de unirnos a todos, como elabones de una cadena. No nos importa quien venga, cómo sea su bici, si es gordo o flaco. Si es chico o chica. Búlgaro, marroquí o brasileño. Nos importa si es de la familia, y si no lo es,da igual se le acoge. Porque somos Familia, porque hubo alguien que nos enseñó, que nos dio este regalo, y cada sábado intentamos devolverlo.
Y el que construyó esa familia, sábado a sábado, abrazo a abrazo, fue Antonio.
Antonio Fabregat, nuestro querido, y eterno Capitán habría cumplido 56 años este Miércoles. Y para muchos de los que le conocimos, Antonio fue de esas personas que te cambian la vida. Sin grandes frases, poco a poco. Con pequeños gestos, con grandes regalos, de esos, de los mejores, que el dinero no puede comprar.

Antonio, que no supo montar en bicicleta hasta los 42 años fue el creador de este blog que hoy lees. Desde él, luchó por mejorar Madrid, haciendo de ella una ciudad más sostenible, más saludable.
Y en este mismo blog empezó a compartir sus rutas en bici de montaña.
Así fue como muchos descubrimos que se puede ir a trabajar en bicicleta, y que Madrid está llena de lugares maravillosos, paisajes que nunca habrías pensado que pudieran existir al lado de esta gran urbe de asfalto y hormigón: Bosques de pinos, llenos de helechos, montañas, ríos, cascada… todo un increíble paraíso natural al alcance de la mano, que no conocíamos. Grandes paisajes de cielos infinitos que son aun más hermosos cuando te los ganas, cuando llegas allí dando pedales. Y cada vez que lo haces, sea en primavera o en otoño, sea con nieve o de noche, el paisaje cambia. Y siempre, siempre, es hermoso.
Ese fue el primer gran regalo que muchos recibimos de él. Por eso nos gusta llenar de lazos verdes cada lugar que nos emociona.

En sus rutas Antonio siempre tuvo muy claro un mandamiento: No dejar a nadie atrás. O como solemos decir, #NoMenBehind. No importa si es una ruta fácil por el Soto de Viñuelas o un gran reto hasta Cuenca. Salimos todos y llegamos todos. Con Antonio nunca rodabas solo y con nosotros tampoco lo harás. Y seguramente, con esa confianza, acabes descubriendo que los límites, que eso que creías imposible, no lo es tanto. Si te atreves. Si Antonio te mira con su sonrisa picara, te mira a los ojos y te dice, “Venga, ¡vamos!” pues vas. Porque crees en él, porque el no te va a fallar, porque siempre estará a tu lado, no importa la distancia, ni si te tienes que bajar por ser un patoso. Y aun subiendo el más duro de los puertos, cuando llegues arriba, media hora más tarde que el primero, solo te esperará una sonrisa, orgullosa, porque lo has hecho. Antonio sabía ver una princesa guerrera en una delicada chica. Sabía picar el gusanillo del más comodón de los bichos de oficina. A cada uno le daba el empujón justo, el amor preciso, el abrazo necesario, y el guiño a tiempo. Solo con él aprendimos a vencer las mayores dificultades, y, sobre todo, a atrevernos a hacer cosas impensables. Como salir a rodar cuando llueve y descubrir que puede ser muy divertido. A rodar sobre la nieve y reir de emoción al escuchar el crujido de tus ruedas sobre un manto nevado. O salir a montar en bici de noche iluminando con los focos los mismos caminos que tantas veces recorrimos de día, viéndolos de una forma distinta. 


 
Pero, sobre todo, Antonio siempre nos decía que lo más importante, más que los paisajes, mucho más que los kilómetros, es la compañía. Esos paisajes son hermosísimos, pero en compañía se disfrutan mucho más. Las montañas cuestan, pero en compañía ni te enteras. Los amigos con los que compartes esos paisajes, esas vivencias, esos Caminos, los convierten en aún más especiales. No hay reto difícil si lo afrontas al lado de más compañeros. Las penas son menos, las cuestas pasan distraídas entre la conversación, los pinchazos se arreglan, las averías se resuelven. Las dificultades se olvidan cuando llegas al final y brindas con tus compañeros con una jarra de cerveza en la mano. Saber que ellos estarán ahí, que no dejamos a nadie atrás, no importa el problema. Antonio creó ese vínculo familiar que hoy se ve en nuestras rutas. Ese espíritu de dar todo por los demás, fuertes o débiles, nuevos o veteranos. No hay mayor éxito en una ruta que la diversión de los demás incluso antes que la propia. No echar a nadie (excepto si vienes sin casco ;-) ), no abandonar a nadie. Ese es el espíritu de este grupo, nuestra marca. La marca de nuestro Capi, la impronta que como padre nos ha dejado y que intentamos mantener. Nunca tan bien como él, pero no cejaremos en el intento, porque solo con intentarlo, ya nos hacemos mejores. Porque siempre, en lo bueno y en lo malo, #SomosFamilia. Y eso ese espíritu, ese lazo es el que simboliza el lazo verde de nuestros cascos. 
 
Es nuestra forma de decir que somos miembros de esta familia, los que no se saltan los semáforos, los que quieren un Madrid más limpio, los que salen a rodar cada sábado, no importa si llueve o nieva. Los que no dejan a nadie atrás, los que ruedan lejos, pero despacio, al ritmo del más lento. Una Familia, cada vez más grande, en la que todos tienen sitio, sí, tú también, seas quien seas, eres bienvenido.
Antonio es hoy invisible a los ojos. Pero no para el corazón (ya lo decía el Principito). Si uno mira bien, esos abrazos al principio de cada ruta, o al llegar a una cima bien alta son suyos. Cuando nos emocionamos ante un paisaje o al superar una montaña nos viene al corazón quien nos llevó allí primero. Quién nos hizo ese regalo. Y no hay nada más bonito que ver la misma emoción en la cara de otros, de nuevos enbiciados que descubren, también gracias a él esos paisajes, esas vivencias, esta pasión.
Todo eso que ves en nuestras rutas, esa forma natural de organizarnos, el cariño que intentamos poner en ellas no es sino el mismo cariño que él le ponía.
Y por eso, para hacerle a Antonio, el mejor regalo de cumpleaños posible queremos celebrar la vida, celebrar que le conocimos y que gracias a esos lazos verdes, otros también podéis conocerle. 

 
Haciendo una ruta de esas que nos enseñó, una de sus favoritas. Una ruta que será seguramente un reto para muchos (y un paseo para él).
Este sábado vamos a hacer algo muy, muy grande. Vamos a subir a la ¡BOLA! Sí, a la mismísima Bola del Mundo. Esa enorme presencia que desde lo alto de la Sierra nos saluda, no importa donde estemos. Seguramente, el lugar más alto al que podemos llegar en bici en todo Madrid es nuestra querida Bola del Mundo. Un enorme cuestarrón de poco más de 3 km en los que por un suelo de hormigón rallado se sube desde Navacerrada, a 1800 metros, hasta unos 2.200 metros. Un techo, una cumbre que ves desde casi cualquier lugar de la Sierra y que hipnóticamente, te invita a llegar allí. Porque, como siempre decía Antonio, la Bola es nuestra segunda casa. Y los cumpleaños se celebran así, en casa. Porque subir a la Bola en Noviembre, con el frío que ya hace, es seguramente una locura, pero ¡Bendita Locura!. Y porque subir a la Bola es una de esas conquistas que quedan grabadas para siempre en tu memoria. Una de esas conquistas que a Antonio le encantaba regalarnos.
Lo haremos como hace tres años, para intentar ver el atardecer, así que no hay excusas, este sábado no hay que madrugar. Porque queremos que todos vengáis, a felicitarle, a darle las gracias por tantas y tantas cosas. Y en la que sobre todo, estemos todos. Los habituales, y los nuevos. En compañía, juntos, podemos llegar a lo más alto. Son muchos los amaneceres que hemos visto desde allí, así que seguro que el atardecer no nos va a decepcionar.

Este sábado hemos quedado en Cercedilla, a las 14:21 (tren con salida de Chamartín a las 13:15, Pitis, 13:25, Villalba 13:55). Saldremos de Cercedilla por el Camino del Calvario (cuyo nombre le hace plena justicia), una subida muy dura con algunos tramos que tendremos que hacer andando. Serán 7,5 km de subida, con tramos muy llevaderos y de una enorme belleza, entre pinos y bordeando el río de Navalmedio. Solo al final la subida se complica, con raices y piedra suelta. Pero no te preocupes, que no pasa nada por caminar.
Llegados al Puerto de Navacerrada nos reagruparemos junto al bar “Dos Castillas” antes de emprender nuestro segundo reto del día : La Bola del Mundo. Apenas tres kilómetros, por un temible hormigón rallado en los que ganar casi 400 m de desnivel. Puedes hacer las cuentas, o mejor no. Porque son todo un desafío. Lo bueno es que tanto si la subes montado en la bici como andando, la diferencia no es mucha. Lo malo, que querrás subirla montado. La Bola es así. Hay que intentarlo. Pero si hay que caminar, no pasa nada, las vistas son tan bonitas que siempre siempre merece la pena.
Nos gustaría llegar arriba a tiempo para ver atardecer (17:56). Allí nos juntaremos a cantarle al Capi el Cumpleaños Feliz, bien alto, para que nos oiga y se sienta bien orgulloso de esta, su segunda familia, como siempre nos llamó. Queremos llenar una vez más la Bola de lazos verdes, de bicicletas y de ciclistas agradecidos. De sonrisas, de bromas y de abrazos, abrazos grandes como los suyos. Saludar desde allí al amigo, al compañero, al padre de la familia enbiciada y mirar como se ve Madrid desde el Cielo. Nos acordaremos del Capitán, oh, Capitán, mi Capitán, y encenderemos los focos antes de empezar el descenso hacia Cercedilla.
Es importante que lleves ropa de abrigo, porque las temperaturas en la Bola pueden ser muy bajas y el viento desapacible. Y es probable que incluso encontremos nieve, la primera nieve del año, ¿Se puede pedir más?

Bueno, puede que sí, hay algo que seguramente el Capi propondría, porque siempre le gustaron las locuras. Y para los más osados, los que no tengan miedo al fondo (ni a caminar subiendo la Bola) hay una opción muy enbiciada: Salir desde Madrid rodando, por el carril bici hasta Tres Cantos, quien sabe si adelantando flacas como tanto le gustaba al Capi. Para los que se atrevan con ello, casi 90 km. Más de 2300 metros de desnivel y un postre, la Bola, con las piernas bien tocadas. Si este es tu reto, hemos quedado a las 7:30 en Plaza Castilla. No olvides estar bien puntual. No podemos retrasarnos si queremos llegar a tiempo a cada uno de los puntos de encuentro (track de la ruta loca en wikiloc).
Decimos siempre que cada ruta es un Homenaje, todas lo son y esta es aún más especial. Así que ya lo sabes. Ya sabes porqué llevamos un lazo verde. Si quieres el tuyo, si ya eres de los nuestros, si sientes el calorcito del cariño,  si te gusta disfrutar de la bicicleta, en la mejor compañía, ayudar a quien lo necesite, eres de los nuestros: No lo dudes, ven y pídelo. Y ¡Bienvenido a la familia enbiciada! 

IMPORTANTE

El próximo 17 de Noviembre se abre el Túnel de Recoletos

Desde el 2 de Junio y durante unos 6 meses, estará cortado el servicio entre Atocha y Chamartín en las líneas C1, C2, C7, C8 y C10. Las lineas C3 y C4 mantienen el servicio entre Atocha y Chamartín.
Más información:    plano      web de Renfe

Las fotos de cada ruta las compartimos con los asistentes mediante un album de Google Photos, si quieres verlas y subir las tuyas, mándanos tu email a través de este formulario , identifícate bien con tu nombre y apellidos para que sepamos quién eres.
Sólo hay que hacerlo una vez, no hace falta que repitas en la próxima ruta.

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