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viernes, 24 de febrero de 2017

Buenos Aires no es Ámsterdam

Publicado simultáneamente en Bicinorte (Madricicleta)

Un redactor de madricicleta.com acaba de pasar por Buenos Aires. Había estado hace 8 años por primera vez. Ahora hay muchas más bicicletas ¿Cómo lo han conseguido?

La frase que da título a este post es de Guillermo Dietrich, ministro de transporte de Argentina, y la suele decir cada vez que le preguntan por la bicicleta en Buenos Aires. No es que él la comparta, es una de las excusas que le ponían cada vez que hablaba de apostar por las dos ruedas en la capital de Argentina. Pero había muchas más: “Buenos Aires tiene mucho tráfico”, por ejemplo.
Los mismos pretextos que se escuchan en Madrid y alrededores: “hay demasiadas cuestas”, “hace frío”... Pero lo cierto es que en 2009 se hacían unos 30.000 viajes diarios en Buenos Aires y en 2015, 180.000.


Las bicicletas avanzan en la misma calle en la que los coches están atascados

Hay muchas más bicicletas. Y había muchas razones para que no fuera así: los porteños son un poco agresivos al conducir o el robo de la bici, por ejemplo.

Pero había una razón principal para utilizar las dos ruedas no contaminantes: el tráfico. Los atascos de coches son habituales, incluso en verano.

De hecho, las fotos que acompañan este post las ha hecho un servidor desde el asiento de atrás de un coche. Desde ahí, se veía el paso constante de bicicletas sobrepasando los atascos. Lo de siempre, la gente escoge la bicicleta porque se mueve más rápido.

Como se ve en las fotos, las autoridades han apostado sobre todo por invertir en carril bici (bicisendas le llaman ellos). En algunas calles incluso restándole espacio al coche y su aparcamiento. Así, hasta llegar a una red de 160 kilómetros de carriles bici. Eso sí, le han añadido un pequeño muro de cemento amarillo de unos 20 centímetros para separarlo bien del tráfico. Una apuesta no exenta de problemas.
 
 























Carril bici típico, con su separación de 20 cm

 

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Red de estaciones de bici pública y vías ciclistas segregadas


Pero hay más. Un servicio municipal de bicicletas gratuito (Ecobici), se han peatonalizado algunas calles, ya hay numerosos negocios que viven de la bici (con Ecobici se puede visitar San Telmo o el barrio de Palermo en visitas guiadas) y la ciudad tiene un proyecto para cobrar por aparcar el coche. Así, según la compañía danesa Copenhagenize Design incluyó a Buenos Aires en el puesto 14 de su ranking de las 150 ciudades más “bike friendly” del mundo.

Mujer usando el Ecobici, el sistema de bici pública gratuita.

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