Igor Antón, mantiene el jersey rojo de líder de la Vuelta 2010
La novena etapa de la Vuelta a España cumplió con lo esperado y ofreció un bonito espectáculo desde el kilómetro cero. Se sabía que la fuga debía formarse antes del primero de los siete puertos y por ello durante la primera media hora se rodó a más de 50 km/h. La intensidad bajó al formarse la escapada, esta vez numerosa y formada por quince corredores de trece equipos distintos: David Moncoutié, Jean Christophe Péraud, Biel Kadri, Dario Cataldo, Gianpaolo Caruso, David López, Roman Kreuziger, Óscar Pujol, Jelle Vanendert, Gonzalo Rabuñal, Egoi Martínez, Enrico Gasparotto, Pierrig Quemeneur, Carlos Barredo y un excepcional Javier Ramírez Abeja que consiguió enlazar en solitario a pesar de llegar a perder más de un minuto.
Puerto a puerto, subida a subida, las piernas de los escapados comenzaban a notar la proximidad de la meta. Había que superar siete altos, alguno con rampas muy duras como el de Torremanzanas, y un esfuerzo de ese nivel siempre pasa factura. Que se lo digan a Carlos Barredo, el mejor de todos en la general pero el primero en ceder totalmente apajarado.