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lunes, 26 de octubre de 2009

Ruta en bici del puerto de Cotos a El Espinar (II)

Puerto de la Fuenfría - Collado de Marichiva - Valle del río Moros - El Espinar



Coronado el Puerto de la Fuenfría (ya lo hemos hecho en 6 ocasiones en los últimos meses), seguimos ascendiendo a nuestra derecha por el camino del Infante hacia el collado de Marichiva.


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Las vistas a nuestra izquierda del valle de la Fuenfría son impresionantes. Al fondo se divisa el embalse de Valmayor, y más a la izquierda pudimos ver (aunque no aparece en la foto) como las Cuatro Torres emergían de la niebla que cubría la ciudad de Madrid.


El tramo desde el puerto de la Fuenfría al collado, de algo más de dos kilómetros, es el único que haremos por la Comunidad de Madrid, porque en este punto volveremos a internarnos en la vertiente segoviana, en este caso en el valle del río Moros.


En el collado de Marichiva, dejaremos el camino y atravesaremos una cancela a nuestra derecha (según me han comentado, de Junio a Septiembre está prohibido por ser zona de caza), para adentrarnos en el valle del río Moros.


Aquí empieza la segunda trialera del día. No es que sea muy difícil, pero hay mucha piedra y hay que llevar cuidado o podemos darnos un buen susto. Como en el caso de la primera trialera al salir de Cotos, hemos tenido la suerte de cogerla de bajada, porque seguro que subiendo nos obligaba a hacer un poco de empujabike.


Al acabar la trialera aparecemos en la pista que recorre el valle del río Moros de manera circular. Aunque cualquiera de los dos sentidos nos llevaría al mismo punto, nosotros la cogeremos hacia la derecha, para recorrerla en sentido antihorario.


El día se está despejando, lo que nos permite disfrutar de unas preciosas vistas del valle del río Moros. El paisaje es espectacular.


Es una zona muy agradable para pasear, un camino muy suave en ligero descenso, y nos cruzamos por el camino con muchos senderistas y ciclistas que subían desde El Espinar.


La pista bordea el embalse del Tejo o de las Tablillas primero y luego baja hasta el embalse del Espinar. Este segundo embalse, de mucha mayor capacidad, se encontraba vacío y estaban realizando trabajos en su interior.


No es la primera vez que encontramos caballos sueltos en los caminos de la Sierra. Aunque suelen ser muy tranquilos, hay que llevar cuidado por si se cruzan en nuestro camino.


El camino sigue bajando y bajando, de manera suave hacia el fondo del valle, y llevando el río Moros siempre a nuestra izquierda. En verano debe ser muy agradable darse un bañito en esas pozas, pero ahora el río va muy seco, y el tiempo no acompaña.


El último tramo de nuestra ruta, que nos llevará hasta el Espinar, tenemos que hacerlo por carretera. Por suerte no está muy transitada.

En El Espinar (la estación de El Espinar, más bien), hay dos bares en los que poder comer. Nos habían recomendado "La Terraza", pero al llegar allí preguntamos, y una chica nos recomendó el bar de la Asociación San Antonio, frente a la Estación. El menú (12 euros), judiones y carne o pescado, no está mal, pero tampoco es para tirar cohetes. Al acabar de comer solo teníamos que cruzar las vías, y a las 15:18 coger el tren de vuelta a Madrid.



En definitiva, una ruta otoñal muy recomendable, relativamente suave, con dos trialeras muy divertidas, y que nos ha permitido disfrutar de los mejores paisajes de la Sierra

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