viernes, 3 de febrero de 2017

El informe Liberty (IV): La importancia de las instalaciones



INTRODUCCION: 6 meses promocionando la bici entre empleados
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Aunque el pago por km recorrido en bici ha sido la medida con más difusión en prensa, ha resultado también muy relevante la existencia de infraestructura dentro de la empresa para ayudar a usar la bici.
Ya antes de empezar el programa Liberty disponía en Barcelona y Madrid de:
  • Duchas y vestuarios
  • Espacios cerrados para guardar las bicis
  • Bicis que los empleados podían llevarse a casa para probar unas semanas.

Duchas y vestuarios

Vestuarios de Madrid
Foto: Gonzalo Bruno
 
Liberty es de esas empresas que fomentan que sus empleados hagan deporte, jueguen al pingpong y desde hace algunos años ha instalado vestuarios y duchas para tal fin. Eso que tanta gente de otras empresas pide para poder plantearse ir a la oficina en bici y poder luego estar trajeado con corbata el resto del día.

Pues bien, tras varias encuestas se ha podido ver que la ducha no es una solución tan universal como se creía. El tema de tener que llevar dos trajes con calzado distinto y tener que cambiarse resulta desmotivante a más de uno, por no tener claro cómo trasladar un traje sin que se arrugue en la bici y por otro porque ya hay falta de capacidad en las duchas de las sedes y se forman colas. Ya se ha trasladado este problema a la dirección, de cara a valorar una ampliación.

Varios empleados ya han empezado a cambiar el chip y asumir que pueden llegar en bici dando un paseo sin necesidad de cambiarse de ropa. Es algo habitual en Barcelona, pero en Madrid y Bilbao sólo sucede en distancias cortas.

Este tema indica la necesidad de informar mejor sobre vestimentas adecuadas para ir en bici, maneras de llevar equipaje (que también han limitado a más de uno que ha cogido el coche cuando han tenido que trasladar el ordenador portátil), y sobre todo, cambio de actitud para ir en bici. En definitiva, en  Madrid y Bilbao sigue pesando el perfil deportista.


El espacio para guardar bicis 

Espacio para bicis en Bilbao

En Bilbao el espacio cerrado para bicis se instaló en abril de 2016, es decir, a la vez que comenzó el programa oficial de apoyo a la bici en las tres sedes. Este hecho diferencial ha servido para detectar la importancia de un lugar seguro para guardar la bici.

Más en concreto, quitando un único caso de usuaria de bici plegable, el resto de los participantes declararon en la encuesta que tener un sitio seguro para guardar la bici fue para ellos la clave para decidirse a venir. En muchos casos se trataba de perfiles deportistas, con bicis de alto valor que se usaban ya en fin de semana que no estaban dispuestos a dejar su vehículo en la calle tantas horas.

De hecho, se ha podido detectar en algunos días de verano una limitación en el uso de la bici para ir a la sede de Bilbao precisamente por este factor, al llegar la ocupación al 100%. Dentro de las medidas propuestas para la extensión del programa se señala la ampliación de este espacio como una prioridad.


También resulta interesante el uso del guardabicis en Barcelona. En principio es un perfil muy distinto al del "varón atlético deportista" que encontramos en Bilbao: en la Ciudad Condal lo habitual es un usuario urbano, que conoce las ventajas de la intermodalidad y que por ello suele usar bici plegable o bici pública (Bicing), por lo que la falta de espacio para guardar no es tan relevante.

Sin embargo, se han detectado casos de gente que aprovecha estas instalaciones para dejar la bici pernoctando y así tener más flexibilidad a la vuelta, por ejemplo si ha empezado a llover a media tarde o si han surgido planes en el centro en los que la bici puede ser complicada de llevar o de atar. Esta flexibilidad permite así aumentar el número de días de traslado en bici propia, sabiendo que usarla por la mañana ya no supone obligatoriamente volver por la tarde con ella.

Guardabicis de Barcelona
 

 Guardabicis en Madrid


Bicis de empresa


Flota  de bicis de Madrid
Foto: Gonzalo Bruno


Lo que a priori suena como una idea genial ha resultado ser un chasco. Mucha gente no se apunta a usar la bici por falta de ella y no se compra una bici adecuada porque no sabe si la va a usar. Tener una bici prestada durante unas semanas es la manera ideal de romper este bucle... si la bici es la adecuada.


La flota de 6 bicis de Liberty de Madrid no está mal, con su cambio interno y su luz integrada, pero no es lo que mucha gente necesita: El exceso de peso y su volumen han resultado barreras para varias personas (sobre todo mujeres), que no podían subirlas por las escaleras del trastero o que veían imposible entrar en hora punta en el tren para acortar distancias. En varones, el problema ha resultado menor. La flota de 4 bicis de Barcelona es quizá más adecuada por su ligereza, pero no se ha mostrado necesaria al tener la zona un buen servicio de bici pública.

Una de las propuestas es que tanto en Madrid como en Bilbao pueda haber al menos una bici plegable y una eléctrica, para que los empleados puedan decidir si merece la pena la inversión.

Flota de bicis de la sede de Barcelona

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