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viernes, 30 de marzo de 2018

CICLISMO EN FEMENINO: Ciclismo y Menstruación

Conociendo un poco más nuestro ciclo


Esta publicación no pretende de ninguna manera proporcionar una visión científica ni exhaustiva del tema, aunque una vez inmersa en ella, la curiosidad me corroe, por qué no decirlo. Hace unos meses conocí la existencia de un proyecto, Ironfemme, en el que mujeres científicas, deportistas, vinculadas al Laboratorio de Fisiología del Esfuerzo de la Universidad Politécnica de Madrid (INEF-Madrid) e interesadas por conocer más buscaban mujeres deportistas para un estudio llamado “Influencia del Ciclo menstrual en mujeres deportistas: Metabolismo del hierro y daño muscular” Ver aquí enlace a su proyecto: https://ironfemme.com/ .

Ellas son las científicas, y desde aquí hacemos sólo una serie de comentarios, más desde la experiencia personal y desde nuestro conocimiento de la materia. Para eso hemos querido preguntar a todas las mujeres que tenemos a mano y que principalmente realizan deporte, y sobre todo ciclismo, realizando un mini estudio de campo. No sabíamos muy bien las conclusiones a las que queríamos llegar, pero desde luego sus respuestas nos permiten reflexionar y llegar a conclusiones que no esperábamos.


Después de reflexionar un poco sobre el tema, me di cuenta de que la pregunta que les lanzamos estaba mal hecha. Y esto fue gracias al proyecto de Ironfemme, a las propias respuestas de nuestras informantes, y a otros avatares que no vienen tan a cuento. Si hoy volviera a hacerles la pregunta, no les preguntaría si les influye la menstruación en su práctica deportiva, sino cómo influye su ciclo menstrual. Ahí estamos poniendo el enfoque en los 28 días de ciclo, no en los días de menstruación exclusivamente.

Pero en cualquier caso, y basado en la primera pregunta, esto es lo que  concluimos.

La primera conclusión a la que llegamos la mayoría de nosotras es que el periodo de menstruación no nos afecta en gran medida, y que podemos participar de nuestro deporte favorito casi sin sentirlo. Cierto es que justamente la práctica deportiva suele disminuir los efectos de la regla, y ahí está una de las claves. Las que todavía no os habéis decidido...¡haced deporte!

 Una vez dada esta respuesta, lo incuestionable es que hay tantas vivencias como mujeres, ya no sólo por los síntomas, sino por la manera de vivirlos y de afrontarlos. Mi experiencia personal, es que desde luego nunca me he llegado a bajar de la bici por encontrarme durante los días del periodo. Sí se dio un caso único de subida a la Morcuera donde sentí una flojera bárbara, y llegar a subirla fue todo un reto… Una vez arriba mendigué entre los asistentes y excursionistas próximos un ibuprofeno que solucionara mis problemas. No sé si es el efecto placebo, la felicidad de llegar o el propio ibuprofeno, pero desde luego, la ruta pudo seguir marcha adelante.

Así tener que afrontar una marcha ciclista como el Soplao en plena menstruación me hizo sentir cierto miedo a que un episodio como este se pudiera dar. En lugar de este problemita apareció una cierta diarrea no menos menospreciable que también condiciona el estado físico en el que te encuentras.  En los días de menstruación también somos proclives a esto. En mi caso, con reglas poco abundantes y cortas, los efectos son muy pocos, sin embargo, tengo un historial de mareos, vómitos y diarreas vinculados a momentos puntuales a lo largo de mi vida que ciertamente dan miedito, porque en algunos casos me han llegado a pillar en lugares inoportunos y de forma desprevenida. El miedo era… ¿y si me pasa esto haciendo una marcha ciclista?

 Algunas de nuestras compañeras sí han vivido episodios más repetidos de esto, entre los síntomas: Una respiración más agitada, piernas muy pesadas, calambres, sueño y aumento del apetito. Ralentizar la marcha y principalmente en las cuestas, y aún más en cuestas explosivas. En llano esta diferencia no se sentiría tanto. Como somos diversas y de colores, algunas mujeres lo que encuentran, sin embargo, es que en los días de regla se sienten más fuertes, llenas de energía ¿te lo habrías imaginado?

En realidad todo esto no se debe limitar únicamente a los días de menstruación. Cuando he ido recibiendo respuestas he podido ser más consciente de todo el ciclo conlleva cambios hormonales que repercuten en la forma en la que somos y estamos, afectando algunos más a la práctica del ciclismo, y de ahí el error en mi pregunta. Extraído de la misma página de Ironfemme, podemos ver este vídeo que nos explica muy bien estos cambios hormonales: Vídeo TED sobre Ciclo Menstrual




Entre esos cambios, a los que muchas estamos tan acostumbradas que prácticamente no prestamos atención, está la parte premenstrual. Algunos de los síntomas que nos cuentan: aumento de acné, retención de líquidos que se nota en una sensación de hinchazón maravillosa, flojera en las piernas y cansancio generalizado, necesidad de aumentar la ingesta. Es evidente que en la práctica del ciclismo como ocio esto no afecta en mayor medida.. Si en una salida de ruta, vamos más despacio, o con mayor dificultad, es algo que no nos va afectar en exceso, salvo del hecho de ser consciente de que ese día debo ser algo más benevolente con mi cuerpo, bajar la exigencia y no sentirme impotente.

Algo en lo que han coincidido muchas en confesar es que la propia logística que conlleva tener la regla mientras salgo a montar en bici implica tener que cambiarme un tampón en medio del campo con todo el trajín que eso lleva, más llevármelo hasta el siguiente punto donde lo pueda tirar. Y confiesan que es una de las cosas más molestas. Esto, felizmente tiene una solución, que ya nos encargamos de contaros hace unas semanas.  CICLISMO EN FEMENINO: Copa Menstrual


Lo cierto es que una de las conclusiones a las que llegamos preguntando a unas y otras es que el nivel de conciencia que tenemos del cambio en nuestro cuerpo es muy diferente de unas a otras. Desde la idea de “no me afecta, no noto cambios”, a experiencias que cuentan cómo van sintiendo cambios a lo largo del ciclo: “en los días de regla me encuentro fenomenal en cuanto a lo físico, sin embargo cuando acaba, noto que me cuesta tirar más sobre todo en las subidas, me han dicho que podría ser por la pérdida de hematocrito”. Este tipo de conocimiento ayuda a saber cómo es posible que me vaya a encontrar en la ruta. También nos comentan que cuando ovulamos estamos algo más torpes… ¿alguna lo ha constatado?

Así que además de los cambios que nos cuentan quienes más profundamente conocen estos temas, no hay nada como conocer y observar los propios cambios, sobre todo para aprender a manejarlos, aprovecharlos o que no sean una limitación en los días peores. Esto implica un mayor conocimiento de una misma, saber en qué momento te encuentras. La primera respuesta siempre ha sido “no me afecta”. Cuando nos hemos puesto a desarrollar un poco más, hemos visto que nuestro cuerpo vive cambios. Vivir los cambios y conocerlos, no significa que eso nos tenga que impedir, simplemente cuidarnos más, o menos, lanzarnos más o menos, o ponerte aprueba con conciencia. Observar también los cambios en el humor, reconocerlos, aceptarlos y mimarlos; observar qué alimentos demanda nuestro cuerpo a cada momento. Todo eso está muy vinculado a nuestro ejercicio físico, y también puede ayudar al ciclo menstrual.  Hablar de estos temas te permite conocerte, mirar hacia dentro, para darte respuestas, y ofrecer respuestas hacia afuera con una mayor conciencia.


Sirva como referencia estas otras dos publicaciones que nos explican los cambios hormonales, qué cuestiones físicas se ven afectadas por estos cambios, y cómo aprovechar esto para nuestro entrenamiento.

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