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lunes, 23 de abril de 2018

Maratón de Madrid 2018 sobre ruedas

Maratón en handbike, a base de brazos y con una bici acompañando

handbike en la maraton de madrid 2018


Hoy se ha celebrado la Maratón de Madrid. Es posible que alguno os hayáis animado a participar, ya sea como corredores, como público o como sufridores de una ciudad que corta un montón de calles para esta carrera. Pero unos cuantos hemos podido hacerla sobre ruedas.


En la maratón anterior, ya vi (desde la barrera) que en los primeros puestos, alrededor de los corredores de élite, había handbikes y sillas de atletismo que iban acompañadas de una bici. Ya lo comenté por aquí. Yo tenía muchas ganas de ir de ciclista acompañante. Hable con la Fundación Deporte Desafío y me apunté a varias actividades. Hoy tocaba la Maratón y ha sido absolutamente espectacular.

Hace unos días ya nos avisaron de cómo sería la prueba y, aunque vayas preparado, las sensaciones que se van sucediendo son tremendas.

Nos convocaron para estar con tiempo antes de la salida, nos dieron información del recorrido (por fin ya sé qué son esas líneas verdes que tienen algunas calles...) y sabíamos muy poco de a quién acompañaríamos. Es decir, sabíamos muy poco de nuestro anfitrión, el que nos invita por si necesita que le echemos una mano a lo que sea (que si no es por él, no pintamos nada en bici por ahí). Antes nos preguntaron en cuanto tiempo calculábamos que podíamos hacer la Maratón. No sé, ¿algo menos de dos horas? Sí, eso se puede hacer bien. El tema es que los más rápidos tienen previsto hacer los 42 km en alrededor de 1 hora y 23 minutos. ¡Más de 30 km/h de media! yo con mi mtb no me veo capaz (sin embargo, con una flaca... mm tampoco, claro).

A mi me asignaron a Carlos, un marino venezolano que ya había participado en otras Maratones y que, cada vez que hace una, tarda mucho menos que en la anterior. Teníamos como tiempo de referencia tres horas y había que intentar bajar.

handbike en la maraton de madrid 2018

Para salir, las handbikes van después de los que hacen los 10 km pero antes que los corredores de élite. La tropa sale un poquito más tarde. Como otros años hubo un poco de lío con las bicis acompañantes, aunque la salida era en Colón, todos los bicicleteros subimos hasta Plaza de Castilla y allí esperábamos a nuestros handbikers o sillas de atletismo. Cada uno al suyo. Y en unos minutos, ahí estaban. A por la panzada de km.

handbike y bicis en la maraton de madrid 2018

Hace falta mucho brazo para poderse mover a la velocidad de una bici, aunque algunos tienen eso y más. Se veía que en las cuestas arriba, Carlos iba muy concentrado. Más aún cuando su marcha más corta no era demasiado corta porque no engranaba el plato pequeño (no, no había tiempo de repararlo). El problema al ir un poco forzado por la marcha que lleves es que te vas quemando mucho, pero aguantó muy bien en todos los repechos. Lo que también hacía era coger inercia en cuanto podía con la más mínima bajada. El rozamiento de una handbike de carreras es muy bajo y la posición que tienen les produce muy poco frenado aerodinámico. Vamos, que bajan a toda leche. Y hay que tener cuidado. Nos avisaron de la curva a izquierdas que hay al bajar el parque del Oeste para entrar en la Avenida de Valladolid y de algún otro punto en los que hay que frenar porque la handbike puede volcar. Tienen más riesgo aún las sillas de atletismo, que van un poco más altas y una volcó, aunque sin graves consecuencias. Nosotros tomamos todas las curvas sin percances.

Una de las funciones del acompañante es que tenemos que ir delante para que vea hacia dónde hay que girar y hacerle señas claramente sobre direcciones, baches o cuidado con esta curva. Al ir tan bajos y tumbados hacia arriba (en el caso de Carlos) no tienen la misma visión del recorrido o de los baches. Además, las handbikes  tienen que anticipar todo más que una bici tradicional. Giran con radios bastante grandes y solo tienen freno en la rueda delantera, con lo que si entran muy fuerte en una curva, pueden tener diferentes problemas gordos. Además, cambiar de marcha es un poco más difícil. Tanto con la maneta que hay en los puños- pedales como si tienes que soltar una mano para cambiar de plato mientras das pedales con la otra. Hay que tener en cuenta que si casi todas las handbikes pedalean con ambas manos a la vez, es porque como también llevan la dirección en el manillar. Eso les permite torcer de forma controlada.

handbike en la maraton de madrid 2018

Los baches y los empedrados son también un problema importante para las handbikes. Llevan los neumáticos muy duros (como una flaca) pero además, al ir tumbados sobre la bici, no pueden amortiguar con las piernas como hacemos con las bicis tradicionales. Carlos casi se hace daño en el cuello con los baches al bajar desde Principie Pío al puente del Rey.

Otra de las funciones del acompañante es alcanzarles agua o geles y cosas de las que van dando en el recorrido. La dificultad evidente es que, si se está tomando algo, no se puede pedalear a la vez con las manos. Había que aprovechar los llanos o bajadas suaves. Aparte, no es fácil darle nada porque al ir tan tumbado, el de la bici tiene que agacharse bastante para darle lo que sea y tiene ahí cerca las ruedas traseras con las que puede tocar. Es delicado. Desde luego, con la handbike que llevaba Carlos es imposible empujarle desde la bici si no es con alguna barra extensora desde el asiento o con alguno de los sistemas que tengo previsto probar pronto. Uno de ellos es esta goma de metik.

Lo que no entiendo es por qué a alguien se le ocurrió poner los bolsillos de las chaquetillas de bici en la parte trasera y por qué se sigue haciendo así. Yo las manos las suelo tener más bien hacia delante y en bici más aún. ¿Dónde meto la cámara, las barritas, los powerade o una botellita de agua aparte de mi bidón? ¿En la parte de atrás de mi chaqueta? ¿no es más fácil delante? Aprovechando que llevaba una chaquetilla y que la cintura iba abrazada con la cinta de una mochila, hice bolsa a modo de canguro y le iba pasando a Carlos lo que necesitara. Señores fabricantes de ropa para bici, a ver cuándo hacen bolsillos un poco prácticos, por favor, que retorcernos el brazo para atrás no mola mucho.

De lo que también tienen que tener cuidado los acompañantes es de no estorbar a los corredores de élite, que salían un poco después pero van muy rápido. En nuestro caso, eran las corredoras de élite. Las chicas nos pasaron, nosotros las pasamos, ellas nos vuelven a pasar y así no se cuantas veces, en cuanto había subida o bajada. Iban acompañadas de una moto de televisión, bicis con las banderas de primera, segunda (y creo que hasta la quinta) clasificadas y un par de bicis eléctricas de montaña de la policía municipal.

handbike y corredores en la maraton de madrid 2018

Según pasaban los kilómetros, Carlos se cansaba un poco más en las cuestas arriba y repechos mil que hay en Madrid. Te das cuenta de todos los que hay cuando vas un poco justo de fuerzas para subir. Pero en las cuestas abajo, se embalaba y bien. Bajar por Preciados y cruzar Sol a más de 40 km/h mientras la gente se agolpaba a los lados gritando y aplaudiendo a tope, es impresionante.

Los últimos km son duros. Hay que subir desde el río, aunque lo hicimos suave, por Paseo Imperial, Dr Vallejo Nájera y Acacias hacia Embajadores. Menos mal que no han hecho la subida al retiro por Alfonso XII como otros años, que la veo muy dura. Y de otras opciones de subida, como calle Toledo, mejor ni hablamos.

Cuando ya íbamos por Embajadores, a Carlos se le olvidó la paliza que llevaba encima y que seguía siendo un poco cuesta arriba y se puso a un buen ritmo. La entrada por Atocha vuelve a estar petada de gente que grita y anima hasta la alfombra roja que da la entrada a la meta.
¡Qué pasada!

handbike en la maraton de madrid 2018

¡Y consiguió llegar antes de que marcasen las tres horas!


Enhorabuena a Carlos y al resto de participantes, en hand bike, sillas de atletismo y a pié, que todos tienen un mérito bestial.

handbike en la maraton de madrid 2018

handbike en la maraton de madrid 2018

Por mi parte, estoy deseando apuntarme a otra de este estilo. Gracias a Carlos y a la Fundación Deporte y Desafío por darme esta oportunidad.
Como la canción de Serrat, esto ha sido hoy.

handbike y bici en la maraton de madrid 2018

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