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martes, 5 de febrero de 2019

Los coches de Antonio y de Juan

Antonio y Juan son dos personas que viven en la corona metropolitana de Madrid. Lo hacen  desde hace mucho tiempo, es decir, no son producto de los cambios de domicilio de centro a periferia a raíz de la burbuja inmobiliaria que desencadenó la crisis económica y social reciente.



A Antonio, padre de familia con dos niños, le gustaría vivir más cerca de su trabajo que está en el polígono de Julián Camarillo en Madrid capital. Vive en un piso de Pozuelo, no es gran cosa, pero viven cómodos y sin apreturas. La casa la tiene en propiedad y paga una hipoteca asumible entre su pareja y él.


Respecto a los vehículos de la casa: Antonio dispone de un monovolumen de 15 años, una "antigüedad" que le dicen desde los fabricantes, analistas, DGT, etc... porque "sube la edad del parque automovilístico" y porque no "está preparado en sistemas de seguridad" además de "contaminar mucho". Antonio sabe del poder contaminante de su coche motor gasolina 2.0, pero hace un uso muy puntual del mismo, lo utiliza para ir de viaje en familia o para cargar mucho peso. Lo que no soportaría es tener un diésel... además claro está de que no llevaría pegatina o distintivo amarillo "B"

Los niños van al cole andando en Pozuelo y hacen vida de cercanía: el mercado, el parque, el gimnasio,... También usan puntualmente la bici para hacer deporte y darse vueltas ociosas. A Antonio le gusta usar la bici también para llegar al centro de Madrid disfrutando de la Casa de Campo y enfilando la cuesta de la Vega tras pasar por Madrid Río.

Juan vive en Torrejón en un piso de un barrio nuevo. También lo paga con su sueldo y el de su esposa. Dispone de dos plazas de garaje, con dos coches y una moto.

Tienen dos peques que lleva al cole en coche y luego va a trabajar a la zona de Príncipe Pío. A Juan le encanta su nuevo SUV ("todoterreno urbano") que tiene etiqueta "0 emisiones" porque se enchufa para cargar un pequeña batería de unos 50 km teóricos que son realmente 30.



Afirma orgulloso que su coche es "ecológico" y "el futuro de la ciudad". Lo utiliza al máximo: llevar y traer niños, ir al hipermercado, entrar a Madrid para compras y restaurantes, aparca gratis en todo Madrid, va por el Bus-VAO sin ser VAO... Sus piernas, y cabeza, no recuerdan la última vez que usó el transporte público aunque le han dicho "que el Metro de Madrid es el mejor del mundo".

Antonio hoy se ha cruzado con Juan en una calle de Madrid Central... sepa el lector que no se conocen para nada pero la situación ha sido así: Juan iba por la calle Mayor a la altura de la Casa de la Villa para tomar algo con los amigos en la Latina, por supuesto iba en su coche SUV, solo él. Por su parte Antonio iba en un patinete eléctrico sentido Sol también. En su caso ha llevado el patinete en el Cercanías hasta Príncipe Pío. Ha quedado por la zona del barrio de Las Letras, sin embargo no buscará parking y meterá el patinete plegado en el bar.

Juan al llegar le dice a sus colegas que está harto de las trabas y mala prensa que tiene el patinete, cosa que con la bici hace un tiempo que no le pasa. Antonio a los suyos les comenta que hace faltan más ayudas para que el coche "eléctrico" llegue al garaje de todos y que "no le gusta nada" ver tanta bici y patinete por la ciudad por no hablar de "tanto coche y moto compartido"

Los dos volverán a casa usando los mismos medios de transporte y continuarán con sus estilos de vida.

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