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viernes, 13 de abril de 2018

CICLISMO EN FEMENINO: Ella y él. Cómo viven la bicicleta urbana

Cómo se mueven con la bici urbana: Al trabajo en bici


Dentro de nuestras publicaciones “En Femenino” nos apetecía tener una visión comparativa de cómo ven el ciclismo un ciclista y una ciclista habituales. Ver si tienen visiones iguales y/o diferentes sobre la bici. Volvemos a utilizar nuestro método de testimonios individuales, que sólo nos permite tener un testimonio, pero que nos puede dar alguna idea sobre por dónde van los tiros. Esto nos hace plantearnos si se hacen estudios completos con partes representativas de la población para conocer si las necesidades de hombres y mujeres en ciclismo urbano, de montaña y cicloturista (que son los que aquí vamos a incluir) son las mismas o diferentes. Eso implica tener en cuenta diferentes necesidades, sobre todo a la hora de diseñar los espacios urbanos que favorezcan el uso de la bicicleta.

Para eso hoy hemos querido recoger el testimonio de dos ciclistas habituales, ella y él, que suelen practicar diferentes tipos de ciclismo: urbano, de montaña y cicloturista. Son amigos y residentes en Madrid. Han preferido permanecer en el anonimato, porque su identidad es lo de menos. Hemos decidido llamarles Iván, quien hablará en color azul, color elegido por él; y Elena, quien hablará en color verde.

Hoy os contamos lo que nos han contestado respecto a su uso de la bici urbana. El próximo viernes nos darán sus contestaciones sobre su uso de la bicicleta en rutas de montaña y en rutas viajeras.



 ¿qué ropa sueles llevar? Cuéntame tu vestuario modelo  ¿te cambias al llegar a la oficina?

I: La ropa que uso es una mezcla entre: pantalón de senderismo, zapatillas de senderismo y un jersey y chaquetilla de ciclismo de ciudad (aunque perfectamente podrían usarse para salir fuera de la ciudad), este es el conjunto de invierno más una chaqueta de cortavientos con forro delgadito por dentro. Y en verano camisetas de senderismo que pueden traspirar sin problemas.
Por ahora siempre he tenido la suerte de trabajar en empresas  con vestuarios y duchas en sus instalaciones, así puedo aprovechar y llevarme la ropa en alforja para ducharme y cambiarme cuando llegue.
Mi vestuario modelo es ese que es capaz de engañar el ojo del ciudadano, y tener las prestaciones de la ropa ciclista en cuanto transpirabilidad y elasticidad.

E: Depende de la época del año. En invierno no me cambio de ropa. Los leggings son mis mejores amigos, y encima una falda o un vestido;  para rematar unas botas cómodas y flexibles. Mi vestuario ha cambiado desde que voy en bici al trabajo, creo que para mejor.  No tenemos ducha en el trabajo, así que si empiezo a sudar, me quito ropa durante el trayecto. Acabo normalmente sin abrigo, y a veces en manga corta, pero voy despacio y no suelo sudar. En verano, suelo ir con un culotte y camiseta, que me cambio al llegar al trabajo. Llevo en mi alforja  algún vestido o pantalones ligeros, que no pesan mucho. E intento que el calzado me sirva tanto para montar en bici como para trabajar: unas sandalias cómodas normalmente, que en la bici llevo con calcetines, para que no absorban el sudor de los pies. Hago reír un poco a mis compañeras, pero ya les tengo acostumbradas. Igualmente no suelo sudar mucho, porque voy a ritmo tranquilo.




¿cuál es el ritmo al que sueles moverte?  
I: Pocas veces voy a ritmo de paseo, me encanta picarme con los demás ciclistas, motos, coches. Soy así, siempre voy rápido!!! Me gusta la velocidad.

E: Como decía, suelo ir bastante tranquila. El rato de ir al trabajo es un momento para disfrutar de mi soledad, paso por el Retiro, me deleito con ese momento…veo amanecer..me adelantan otras bicis, jajaj. A la vuelta me dejo caer cuesta abajo, y disfruto del aire en la cara.



¿qué problemas te encuentras en los trayectos?

I: Circulando voy por calles de un solo carril y de subida, quiero o no, me pongo nervioso cuando hay un vehículo a motor “respirándote” detrás. También cuando uso una de mis rutas habituales donde en un tramo tengo una avenida ancha de subida con carril bici, pues para respetar los dos carriles, el nuestro de las bicis, aparece y desaparece para respetar la anchura de la calle, es MUY difícil lidiar con los coches para poder circular por el carril contiguo al de los autobuses.

E: Los mayores problemas que me he encontrado, o lo que más me ha molestado son las personas que te echan la bronca. Tengo que confesar que tanto como ciclista, como conductora y como peatona incumplo algunas normas (esto es anónimo, no?). Nunca he recibido tantas broncas ni lecciones como yendo en bicicleta: que si ponte a la derecha, que si estás cruzando mal, que si que haces metiéndote en este carril de la acera. Tengo que confesar que alguna vez me han sacado de mis casillas; no me gusta que me den lecciones, yo ya sé que he incumplido la norma (como cuando los coches se ponen en doble fila, y nadie les abronca).

¿cuál es tu principal dificultad?

I: El tiempo llovioso, aunque me repito las palabras de un sabio amigo. “La bici no encoge con el agua!”

E: Me cuesta mucho ir por grandes Avenidas y no asustarme y actuar en consecuencia. Por ejemplo, antes solía ir bastante por la avenida de los poblados. Me costó mucho acostumbrarme a no irme hacia la derecha del carril y permanecer en el centro. Con la práctica he ido acostumbrándome. 

¿alguna anécdota en este sentido?

I: Llegar a casa o en el trabajo totalmente calado por el agua pero con una sonrisa de locos!

E: Sobre lo de las broncas, en una ocasión, iba por Somosaguas, y crucé un paso de peatones montada en la bici.. Sólo había un coche, el señor se paró a echarme la bronca porque tenía que bajarme. Estábamos solos él y yo, me vio perfectamente, no puse a nadie en peligro, inclumplí la norma, desde luego (aunque tuve mis dudas, porque venía de un carril bici), pero perdió un tiempo precioso en darme su lección del día. Creo que era más su necesidad de aleccionar, que el hecho de que yo aprendiera algo nuevo.

¿y la mayor ventaja?

I: Libertad, libertad total de decidir dónde quieres ir, y a tu ritmo. Aparcar sin pagar zonas azules ni verdes, combinar con la Renfe o Metro cuando quieres (en el caso del Metro respetando el horario impuesto para la entrada de bicis). Hay estudios que indican que en la ciudad una bicicleta recorre más rápido que los coches distancias cortas de unos 5 - 10km.

E: Ventajas veo muchas: hago el ejercicio que necesito a diario, no pago gimnasios, es gratis, y durante un tiempo me ahorré el abono transporte (ahora combino con Cercanías); disfruto de ese rato de soledad, y si vengo cabreada del trabajo, es mi momento de sacar la energía que llevo dentro. También poco a poco me ha permitido tener un mapa más claro de Madrid, incluso por zonas por las que antes no iba nada. A veces cuando vas en Metro pierdes esa dimensión, ahora siento que puedo unir puntos de la ciudad muy fácilmente, y eso para mí es hacer la ciudad más humana.



¿Con qué bici vas al trabajo?

I: Para moverme por la ciudad uso la hibrida (BTwin Riverside 3) y una de carretera (una Peugeot clásica) Cada una tiene sus ventajas y desventajas. La hibrida es más lenta pero gracias a las alforjas se puede  usar hasta para hacer la compra a la vuelta de trabajar. La Peugeot es como el caballo de carreras: rápida, ágil; por ser más estrecha de manillar se sortean los coches sin ningún problema.

E: Antes iba con la misma bici de montaña con la que salgo de ruta mtb, pero desde hace un año conseguí en un concurso una Orbea de ciudad, una especie de híbrida de ciudad-carretera, y me ha permitido llegar más rápido a mis destinos. La desventaja es que el trasportín que lleva es algo incómodo, pero me he agenciado una mochila-alforja que me encanta,y eso lo compensa.




¿por qué tipo de vía prefieres ir? Carril bici, calles pequeñas, gran avenida…

Es una buena pregunta. Siempre me ha gustado la filosofía de este blog, la entiendo y la comparto, ir por la circulación normal me parece lo ideal. Ahora, tengo que confesar que en el trayecto en bici al trabajo, en muchas ocasiones, sobre todo las que quiero estar un poco tranquila, me siento muy cómoda en los tramos de carril bici, principalmente cuando tengo que ir con mucha circulación. En el carril bici me puedo abstraer. Tengo la suerte de salir de trabajar a una hora que no hay mucho tráfico, y eso también me permite circular por la calzada bastante tranquila.


Me gusta ir por la grandes avenidas, así atravieso la ciudad más rápido. Las uso cuando quiero ir rápido de un punto a otro. Pero también me gustan las calles pequeñas, sobre todo esas que están por el centro, donde se pueden descubrir tiendas de lo más particulares y autenticas. Cuando voy por las calles tranquilas me gusta observar todo eso me despeja, sin embargo yendo por las grandes avenidas estoy con los sensores a máximo, ahí no tienes margen de error.


La híbrida es muy útil para hacer la compra

¿cuál es tu itinerario favorito al trabajo?  ¿y el que menos te gusta?

I: Vivo en Pozuelo y uso Casa de Campo como entrada a la ciudad, esa es mi parte favorita del itinerario. Después de cruzar la casa de campo yendo a trabajar me tengo que enfrentar a la cuesta de San Vicente, esta es la parte que menos me gusta de mi recorrido.

E: Bueno, el que tengo es el que tengo. Pero como he cambiado varias veces de centro de trabajo, el que tenía antes me gustaba mucho más, porque no iba por ciudad, sino que era un recorrido interurbano que me permitía ir por zonas tranquilas todo el rato. Ahora tengo que pasar por Atocha, por ejemplo, que me parece un lugar hostil por las mañanas, pero ya me he acostumbrado. También paso por el Retiro, y eso me encanta. Antes pasaba por la Casa de Campo, bueno, de hecho ahora también paso si quiero hacer el recorrido completo (unos 20km), y pasar a diario por la Casa de Campo sobre las  16-17 horas es todo un privilegio.



Circular por la Calle Alcalá…

I: Llevaba años trabajando en una empresa a la altura de la c/Alcalá 506 y he circulado todos los días por ella, en ocasiones para ir a Pozuelo me la recorría entera hasta el centro.

E: Es un infierno. Ahí me he llevado alguna de esas broncas de las que hablaba. En un intervalo de cinco minutos una pareja me increpó por ir en el carril de los coches y un taxista me increpó por ir en el carril de los taxis. Iba cuesta arriba, por supuesto, y por mucho que intentara ir rápido, sentía la presión. La  calle Alcalá es una de las que podría recorrer para ir a trabajar, pero voy  por zonas más tranquilas, o avenidas de dos carriles, que te permiten que te adelanten.

Circular por la Castellana…

I: Sí, sin problemas, el lateral del Paseo de Castellana tiene dos carriles y los coches te pueden adelantar siempre cuando quieren

E: Me gusta mucho. El lateral de la castellana es casi como ir por una calle tranquila. No forma parte de mis trayectos habituales, pero al final cuando te mueves en bici por Madrid, es muy normal que lo uses en algún momento. Nunca me he sentido como por la calle Alcalá, jaja. 



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