Menú horizontal

viernes, 23 de junio de 2017

Movilidad, diversidad e integración con la Fundación Deporte y Desafío

Hay rutas cañeras para las piernas y otras cañeras para el corazón. El de sentir.


Cuando aquí enbicipormadrid hablamos de movilidad, suele ser de bicis, claro. Dos ruedas, dos pedales y a batallar o a disfrutar por el mundo.



Pero algunas veces conviene abrir un poco más los ojos a nuestro alrededor. Mientras nos quejamos de cosas que nos parecen tremendas, te das cuenta de que existen realidades muy diferentes delante de tus narices. Y muchas de esas realidades pueden ayudar a que te centres en lo que realmente importa.


Cuando ves que alguien no tiene algunas necesidades básicas cubiertas, se hace más complicado exigir la perfección. Movilidad, habilidades de comunicación, integración social y capacidad para desenvolverte en el mundo... ¿Somos realmente conscientes de la suerte que tenemos?

Una vez hablábamos aquí sobre la variedad de gente que vamos en bici y lo imposible que era ponernos a todos bajo el mismo paraguas. Me quedé corto. Muy corto. Están los ciclistas deportivos sanotes y fuertotes, los delicados, los urbanos tranquilos, los urbanos testosterónicos, los provocadores y los apocaditos, mtbs y ruteros, carrileros y anticarril, con sus mil variantes y casi todos en el rango de edades 8 a 80, pero aún hay mucho más rango de personas que se pueden beneficiar del uso de la bici. Hay gente que tiene discapacidades sensoriales, físicas o intelectuales de distinto tipo y que, a toda esa variabilidad anterior añaden el hecho de que tienen sus capacidades particulares. -No veo la forma de subir esa escalera. -Yo subiría, pero no veo la escalera. Si es difícil meter a todos los ciclistas en un mismo saco, en el caso de las personas con algún tipo de discapacidad...  más difícil aún.

Pero si las cosas fuesen fáciles, no tendrían mérito y sabiendo que el deporte en general (y la bici en particular) hace bien a la gente, hay quien está empeñado en facilitar el acceso al deporte a esta gente que, si no es con un poquito de ayuda, lo pueden tener complicado. Tanto como para que en muchos casos ni se lo planteen.

La Fundación Deporte y Desafío trabaja para la integración de estas personas con discapacidad y, entre otras muchas cosas, organiza jornadas ciclistas. Hace un tiempo supe de ellos y ya he asistido como voluntario a la primera jornada. He disfrutado cada minuto de mi participación, y me quedé con la sensación de tener cada vez más cosas por hacer, así que os cuento mi experiencia, a ver si alguien más se anima.

Hace poco se celebró el maratón de Madrid y se me ocurrió ir a verlo. Desde la barrera, que a mí lo de correr no me va. Vi a unos pocos valientes en hand bikes (trikes) y sillas de atletismo, circulando acompañados de una bici. El sábado anterior estuve charlando con un hombre que iba en una hand bike por el anillo y me comentó que estaba calentando para participar ese domingo. Me pareció una cosa muy interesante. No por hacer la maratón en bici (que así cualquiera), sino por poder estar al quite, asistiendo en cualquier cosa que necesite a alguien mucho más fuerte y deportista que yo pero que, por las circunstancias que sean, no puede andar o correr.

silla de ruedas de atletismo y bici en maraton madrid 2017
silla de ruedas de atletismo y bici en la maratón
Miré un poco en internet y vi que la Fundación Deporte y Desafío había organizado la ayuda a las sillas y trikes así que me puse en contacto con ellos. Si habían hecho eso, seguro que hacían más cosas. Me apunté de voluntario en su web y, poco después ya tenía la primera convocatoria.

Carla y Marta, de la Fundación, se ocuparon de organizar todo bien desde el principio. Quién va con quién, con qué bici y desde dónde. Ponían las bicis adaptadas, tandems, trike, cascos y toda la logística. Teníamos incluso una furgo cerca por si a alguien le hacía falta.
El paseo que dimos fue de algo más de 12 km. La distancia perfecta. Igual es poco para algunos, mucho para otros, pero resultó perfecto para el grupo tan variado que estábamos ahí.

Grandes ruedines para grandes personas
Grandes ruedines para grandes personas
Hicimos alguna paradita, después de las cuestas. Algunos descansaban, que les venía bien, a otros les dábamos tiempo a llegar y todos de charleta. Tan a gusto.

trike, handbike
bike, trike handbike. Pocos números y mucho disfrutar
El sol pegaba, fuerte y bien. La logística incluía agua y barritas energéticas así que sin problemas. Igual un sombrero mejicano también nos habría venido bien.


De las mejores compañías posibles en el mundo mundial
Y en las cuestas abajo con sombra no se notaba nada el calor. Yo llevaba un tándem y creo que usé más el freno que la fuerza en los pedales. Vaya pedazo de motor que tenía con mi colega P  ;-)

tandem en el anillo ciclista de madrid
Tomando curvas con el tandem, todo controlado. Y yo haciendo fotos, todo controlado también
Otro tramo del anillo hecho. Esperando el siguiente y otras rutas diferentes, que también las hay.

Clásico puente del anillo ciclista de Madrid
Las rutas en bici suelen dejarte cansado y contento. Es lo que hay en todas las que he participado. Pero esta ha sido muy especial. No hay cansancio en absoluto, pero sí unas ganas enormes de hacer cosas. Contento sí, mucho y con ganas de más. Espero ir cuanto antes a otra ruta y hacer algunas cosas en el taller, que tengo varias ideas relacionadas con la movilidad pendientes de tomar forma.

Desde luego, ha merecido muchísimo la pena. Espero que alguno os animéis y lo descubráis como yo.

No hay comentarios :

Publicar un comentario