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jueves, 10 de noviembre de 2016

Ruta Homenaje 12/11/2016. Feliz Cumpleaños Mi Capitán!

#CadaRutaunHomenaje

#GraciasCapi


Ruta corta de Puerto de Navacerrada-Bola-Cercedilla:   20.4 km 534 m D+ (16:45 junto Cafetería Dos Castillas)
Ruta Corta 2:Cercedilla-Bola-Cercedilla (14:21 35 km 1300 D+)
Ruta Media: Colmenar-Bola Cercedilla: 61 km 1900m D+ (10:15 h Colmenar Viejo)
Ruta Larga: Madrid-Bola-Cercedilla : 84 km 2336 m D+ (8:00  Plaza Castilla)


Decimos siempre que cada ruta que hacemos es un Homenaje a nuestro querido Capi Antonio.

Y la de esta semana no es una más. Este domingo Antonio habría cumplido 53 años, y queremos celebrarlo a lo grande!!  Porque  no nos gusta estar tristes, sino agradecidos por todo lo que nos enseñó. Porque nos gusta celebrar la vida, y lo que compartimos. Porque sabemos que esté donde esté, seguro que Antonio está muy Aalto. Y para acercarnos a saludarle y tirarle de las orejas tenemos que subir tan arriba como podamos.
Para los que nos "metimos" en esto del MTB con Antonio, hay dos grandes cosas que cambiaron nuestra forma de ver la bici, y porqué no, la vida.





La primera, descubrir que Madrid está llena de lugares maravillosos, que nunca habrías pensado que pudieran existir al lado de esta gran urbe de asfalto y hormigón: Bosques de pinos, llenos de helechos, montañas, ríos, cascadas, lagos… todo un increíble paraíso natural al alcance de la mano, que no conocíamos. Y resulta que se puede ir en bici. Es más, se debe ir en bici. En muchos, porque solo son accesibles así, o caminando (y caminar es mucho más lento). En otros, porque hacerlo en bici los hace aún más hermosos:  Subir una montaña es duro, pero mientras lo haces, puedes disfrutar tranquilamente de las vistas y el silencio. Y después de llegar arriba, de haberla superado, y de pensar lo divertida que será la bajada. Un sendero caminando por un bosque, es hermoso. En bici, además de hermoso es además divertido!! Antonio nos ha enseñado, como pocos, a buscar, a encontrar la belleza de esos sitios. A veces sin necesidad de ir a un sitio nuevo, sino mirándolo de otra manera, con otra luz, o llegando por un sendero distinto. Os aseguro que ir en coche no solo no siempre es posible. Es que es distinto, se siente distinto. Que recorrer caminos en bici es hermoso, pero que esa bellezapuede multiplicarsecuando lo haces de noche,o sobre la nieve.





La segunda cosa que nos dejó grabada a fuego, es a querer llegar más lejos, a no huir de las dificultades, sino buscar el reto que hay en ellas. Porque una vez superados, te das cuenta de que lo imposible, no existe, y si existe, por lejos que esté, se puede acercar uno. Y la sensación de conseguirlo es increible, te da más alas que cualquier bebida energética, y te hace ir flotando todo el resto de la semana entre los compañeros de la oficina mientras piensas para ti "Yo he hecho cosas que vosotros no creeríais".  Así, hemos hecho rutas tan increíbles como unir Madrid con todas las capitales limítrofes: Madrid-Guadalajara, Madrid-Avila, Madrid-Segovia, Madrid -Toledo. Algunas de ida y vuelta. Porque si Antonio te mira y te dice "Y si?" tú sabes que lo vas a hacer. ¿Y si vamos a Cuenca? Pues nos fuimos. Y si salimos de Ávila, y vamos a Madrid, pero por Segovia? Pues claro!  Y si vamos de Madrid a Segovia, pero por la Morcuera y el Reventón?  Eso está hecho!  Para los que no seáis habituales de nuestras rutas seguramente todo esto sonará a locura. Pero os aseguro que el que os escribe no es ningún atleta, sino  carne blanda de oficina, de esos que a duras penas aprobaban la educación física de pequeños. Y esa es una belleza menos evidente que la de las montañas. Que en superarse a uno mismo, en vencer las dificultades puede haber, no solo diversión, sino una forma de autorealización. Que además, te ayuda en tu vida personal, a afrontar las otras dificultades. Porque todo es más fácil cuando sabes que si crees puedes.

 Si crees que puedes ir a Cuenca, vas a Cuenca, aunque seas un blandengue gordito o una chica fina y delicada. No nos engañemos, Quizá haya que prepararlo antes, con retos menores, a la medida de nuestra capacidad. Hasta ensanchar la capacidad, darla de sí, sacarle tela a las costuras como mi madre sacaba a los pantalones cuando se quedaban pequeños... Un día te atreves a volver a Madrid en bici desde la ruta que acaba en Colmenar. Y las cervecitas en Plaza Castilla saben a gloria. Un día llegas a los 100 (y vaya subidón que te pegas). Unos meses después a los 200 km (ese día te pones la camiseta de supermán debajo del traje para ir a la oficina). Y poco después a Cuenca!  Con esfuerzo, lo  consigues. Y aprendes para lo personal:  Si crees que puedes conseguir ese trabajo o sacar esa segunda carrera, lo vas a conseguir. Con esfuerzo, alguna avería y algún momento de pájara, pero  si se cree, se puede. Antonio nos enseñó eso, y ya nadie nos puede parar.
He dicho que había dos cosas, pero no es verdad. Hay una tercera, que es la salsa de este guiso: La compañía. Esos paisajes son hermosísimos, pero en compañía se disfrutan mucho más. Las montañas cuestan, pero en compañía ni te enteras. Los amigos con los que compartes esos paisajes los convierten en aún más especiales. Compartida, la bici es más. ¿Y los retos? Dice un proverbio árabe: "Si quieres ir rápido, viaja solo. Si quieres llegar lejos, viaja acompañado". No hay reto difícil si lo afrontas al lado de más compañeros. Las penas son menos, las cuestas pasan distraídas entre la conversación, los pinchazos se arreglan, las averías se resuelven (sobre todo si está Fernando). Las dificultades se olvidan cuando llegas al final y brindas con tus compañeros con una jarra de cerveza en la mano. Saber que ellos estarán ahí, que no dejamos a nadie atrás, no importa el problema. Antonio creó ese vínculo familiar que hoy se ve en nuestras rutas. Recuerdo una ruta, acabando molinos y batanes que un grupo de gente desobedeciendo  a sus consejos dejó el grupo y se fue por un desvío que no llevaba a ninguna parte. Después de haber subido un cuestarrón, se dio la vuelta cuando todos le decíamos que ellos lo habían buscado por no hacer caso. Antonio nos miró y dijo "Nosotros no hacemos eso. No dejamos a la gente a los lobos. Voy a por ellos" Y unos cuantos salieron con él al rescate. Ese nosotros se me quedó grabado. No fue la única vez que lo hemos oído.  Ese espíritu de dar todo por los demás, fuertes o débiles, nuevos o veteranos. De convertir la diversión de los demás en el mayor éxito de una convocatoria, incluso para los que no lo merecen, los que desobedecen los consejos del grupo. No echar a nadie (excepto si vienes sin casco ;-)  ), no abandonar a nadie. Ese es el espíritu de este grupo, nuestra marca. La marca de nuestro Capi, la impronta que como padre nos ha dejado y que intentamos mantener. Nunca tan bien como él, pero no cejaremos en el intento, porque solo con intentarlo, ya nos hacemos mejores. Porque siempre, en lo bueno y en lo malo, #SomosFamilia
Por eso, para hacerle a Antonio, el mejor regalo de cumpleaños posible queremos honrar esas tres cosas, con una ruta que pueda descubriros algo nuevo, sin dejar de ser un clásico. Una ruta que sea un reto, para todos, pero en la que cada uno pueda encontrar su medida. Porque queremos que todos vengáis, a felicitarle, a  darle las gracias por tantas y tantas cosas. Y en la que sobre todo, estemos todos. Los habituales, y los nuevos. En compañía, juntos, podemos llegar a lo más alto.

Seguramente, el lugar más alto al que podemos llegar en bici en todo Madrid es nuestra querida Bola del Mundo. Un enorme cuestarrón de poco más de 3 km en los que porun suelo de hormigón rallado se sube desde Navacerrada, a 1800 metros, hasta unos 2.200 metros. Un techo, una cumbre que ves desde casi cualquier lugar de la Sierra y que hipnóticamente, te invita a llegar allí.
Si bien esta es una ruta que hemos hecho muchas veces en modo nocturno, para ver uno de los mejores amaneceres de Madrid, esta vez queremos invitarte a hacerlo de una manera diferente, e invitarte a mirar al otro lado: El Atardecer.  Seguro que no nos va a decepcionar.

Y lo haremos con tres versiones diferentes, para que cada uno busque su medida, un reto a la medida de sus piernas. En el que el verdadero punto de encuentro será la cima, a las 17:55, unos minutos antes de que el sol se ponga (a las 17:59). Allí os tenemos preparada una pequeña sorpresa para homenajear a nuestro eterno Capitán, antes de bajar, a la luz del atardecer y de los focos hasta Cercedilla.

Y cuales son las opciones?

Si solo quieres intentar vencer al gran Coloso, la Bola que se hace bola, puedes coger el tren hasta Cercedilla,y desde allí, la línea C9 hasta Puerto de Navacerrada. Para estar con tiempo, deberías coger el tren que sale a las 15:35 y llega a las 16:16.Una vez allí,puedes hacer tiempo hasta que llegue el resto del grupo, aproximadamente a las 16:50. Atención, solo se admiten 6 bicicletas por convoy. Si por lo que sea no puedes coger ese tren, el siguiente sale a las 17:35 y llega a las 18:16, ya tarde para ver atardecer, así que no te quedará otra que subir el Calvario. Tendremos que estar atentos a los que elijan esa opción, coger el anterior y tomar algo caliente en la Cafetería, donde situaremos el punto de encuentro con el resto del grupo. Si dispones de coche, siempre tienes la opción de ir hasta allí en coche, si es que las circunstancias meteorológicas no  lo impiden.(Track ruta corta en wikiloc)

La siguiente opción por dificultad es salir desde Colmenar Viejo, para desde allí, seguir nuestro habitual recorrido por el Camino de Santiago por Manzanares,Mataelpino, y subir por el Camino del Calvario.Un fuerte aperitivo antes de la Bola. Cogeremos el tren que sale de Atocha a las 9:00 y llega a Colmenar a las 09:41. Si esta es tu opción, llevarás un buen calentamiento. Todo un reto de unos engañosos 61 km en continua subida. Pero tal vez también esos se te hagan poco. Y ya sabes como le gustaba al Capi salir rodando desde Madrid.(Track ruta Media en wikiloc)

Ese será el reto de los más osados, los que no tengan miedo al fondo (ni a caminar subiendo la Bola). Salir desde Madrid rodando, por el carril bici hasta Tres Cantos, quien sabe si adelantando flacas como tanto le gustaba al Capi. Para los que se atrevan con ello, casi 90 km. Más de 2300 metros de desnivel y un postre, la Bola, con las piernas bien tocadas. Si este es tu reto, hemos quedado a las 8:00 en Plaza Castilla. No olvides estar bien puntual. No podemos retrasarnos si queremos llegar a tiempo a cada uno de los puntos de encuentro.(Track Ruta larga en wikiloc)

Por supuesto, hay otras opciones: Unirte en Tres Cantos (aproximadamente a las 8:45), salir desde Cercedilla y subir desde ahí el Calvario, o ir al Puerto de Navacerrada en tu propio coche. Y no hablaré de la  que más le gustaría al Capi, esa que acaba tomando un chocolate con Churros en San Ginés, bien ganado con casi 180 km en las piernas.





En todo caso, no hay nada de que preocuparnos. A pesar de nuestra pequeña cita con el sol, seremos fieles a nuestros principios. Esperaremos a todos. Y si hay que subir la Bola andando, pues caminaremos juntos. Pero por favor, no te la pierdas. Queremos llenar la Bola del Mundo de  bicicletas, de cascos con un lazo verde, y saludar al amigo, al compañero, al Capitán, con una sonrisa en los labios y la mirada en la sierra, en las alturas, viendo Madrid desde el cielo. Si llegamos al atardecer será fantástico. Y si no llegamos, también, siempre que seamos muchos amigos los que juntos disfrutemos del mejor día del año: Un sábado de bici con los Amigos
Las fotos de cada ruta las compartimos con los asistentes mediante una carpeta de Dropbox, si quieres verlas y subir las tuyas, mándanos tu email a través de este formulario, identifícate bien con tu nombre y apellidos para que sepamos quién eres.
Sólo hay que hacerlo una vez, no hace falta que repitas en la próxima ruta.
Y ahora elige ¿Ruta corta y bonita o larga y espectacular?
Estos somos los ciclistas apuntados de momento

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