Menú horizontal

martes, 16 de abril de 2013

¿Qué hacer ante un siniestro ciclista?

Accidentes con la bicicleta y responsabilidad patrimonial


Cuando hablo de responsabilidad patrimonial y de siniestros ciclistas  no me refiero a la comunidad gótica que cabalga sobre negras bicis, qué va, sino a las situaciones en las que las administraciones públicas son económicamente responsables cuando, por su culpa, por su culpa y por su grandísima culpa, nos vemos implicados en un accidente con resultados desagradables para nosotros y/o para nuestra bici.

En octubre de 2012 dimos cuenta de un percance que sufrió mi bicicleta al caerle de lleno una acacia centenaria de la calle de Alcalá cuya reparación ascendió a 500 euros del ala y que, a día de hoy, me han sido reintegrados por parte del responsable de la mala conservación del árbol: en este caso, el Ayuntamiento de Madrid, que tiene contratada una compañía de seguros para estos casos. En las siguientes líneas os explicaré cómo tenéis que proceder si os sucediera algo similar (esperemos que no) y para que no os quedéis con el culotte al aire.
Un claro ejemplo de responsabilidad patrimonial

Que un árbol caiga sobre una bicicleta no es muy frecuente, pero a los que nos desplazamos en bici por la ciudad nos acechan otros predadores no menos peligrosos, como lo son las grietas, surcos y fallas que se producen por la mala conservación del firme, la voraz alcantarilla de rejilla que, agazapada, aparece justo tras el vehículo a motor que nos precede (mucho ojo en los ciclocarriles pegados al bordillo de las aceras), los aparcabicis de calzada postapocalípticos, las tapas de registro colocadas del revés y las que han terminado convirtiéndose en simas tras numerosas operaciones asfalto (de cuando había perras para ello), los escalones repentinos de la calzada, las vallas mal ubicadas y un sinfín más de irregularidades del firme que, por un mantenimiento escaso o inexistente, pueden arrojarnos violentamente contra el pavimento.

Estas situaciones suelen además llevar aparejados daños personales (hospitalización, días de baja, lesiones más o menos graves) en los que la reclamación se hace más compleja y para la que no estaría de más buscar asesoramiento legal y profesional. En cualquier caso, estos son los pasos fundamentales que, al menos en la ciudad de Madrid, habréis de dar en el momento de producirse el siniestro y en los días posteriores:

1.- Avisar de inmediato al 112 e indicar la ubicación del siniestro. Cuando se personen las emergencias (Policía Municipal, Samur, Cuerpo de Bomberos, etc.) es fundamental que nos aseguremos de que levantan parte del accidente, de lo que lo ha provocado y, sobre todo, que tomen buena nota de todos nuestros datos (nombre y apellidos, D.N.I., dirección, número de teléfono, marca, modelo y número de serie de la bici, etc). En caso de lesiones, exigir copia del parte médico del servicio de urgencias que nos atienda.

2.- Tomar fotografías, cuantas más mejor, de lo que nos ha provocado la caída y, si vemos que algún transeúnte más las está haciendo, pedirle una dirección de email de contacto para que nos puedan enviar las suyas y, si fuera necesario, para que pudieran acudir como testigos en caso de litigio. También hay que tomar fotos de nuestras lesiones y del estado en que ha quedado la bicicleta y los elementos que hayan resultado dañados (casco, gafas, guantes, luces, alforjas, etc.). Y no estaría de más que retratarais a los servicios de emergencia que hayan acudido por si a alguno de ellos se le ocurre declarar durante la instrucción del expediente que nunca intervino en el suceso (¡basado en hechos reales!).

3.- Llevar nuestra bici a un taller para que nos hagan un presupuesto de la reparación y del coste de los complementos lo más detallado posible.

4.- Iniciar el trámite de reclamación por responsabilidad patrimonial en cualquier oficina de registro del Ayuntamiento de Madrid, donde presentaremos una instancia normalizada en la que consten:

  • Los daños o lesiones producidos y su evaluación económica.
  • La fecha y lugar exacto en el que se produjeron.
  • La acreditación de la relación de causalidad entre los daños y el funcionamiento del servicio público (participación del SAMUR o Policía Municipal, por ejemplo).
  • Una declaración que manifieste que el interesado no ha sido indemnizado ni va a serlo, por compañía o Mutualidad de Seguros, ni por ninguna Entidad Pública o Privada.
  • Todos los documentos y medios de prueba que acrediten los daños alegados.
  
En el caso de la acacia asesina no tuve que esperar peritaje alguno para reparar la bicicleta. Al día siguiente del siniestro la llevé al taller para que evaluaran los daños y, en cuanto tuve el presupuesto, les dije que se pusieran manos a la obra y listo, lo que no quiere decir que esto siente jurisprudencia. Ante la duda, consultad siempre con los servicios municipales encargados de vuestro expediente para no incurrir en errores.

Si todo va bien, y pasados unos meses, la compañía de seguros debería ponerse en contacto con vosotros para  rematar el finiquito de la indemnización y llegar de este modo a un final feliz del infeliz incidente.

Aparcabicis futurista de una era post-petróleo
Por favor, grabaos a fuego la parte fundamental de todo esto: si una fría noche sin luna vais ciclando por una calle cuyas farolas no alumbran y os vais al suelo por un boquete que se abre en el asfalto, nunca hagáis como Scarlett O’Hara cuando decía aquello de “ya lo pensaré mañana”. Llamad de inmediato al 112 y documentadlo todo porque, amigos... si no tenemos pruebas, no tenemos caso.

13 comentarios :

  1. Muchas gracias por el artículo Juanitez. Está claro que sin saber, uno no puede reclamar. Y sin estar espabilado al principio, tampoco. Es lo malo de esta compleja burocracia... Esperemos que ahroa lo tenga claro la gente, y denuncien cuando toca ( a ver si van a empezar a pedir todo el mundo indemnizaciones al ayuntamiento por caerse en los alcorques de la acera XD

    ResponderEliminar
  2. Documento imprescindible, gracias Juanítez.

    ResponderEliminar
  3. Muchas gracias Juanítez por el artículo. Todos pensamos que a nosotros no nos va a tocar, que no vamos a tener esa mala suerte, pero por si algún día llega, hay que estar preparados y saber cómo reaccionar.
    Muchas gracias también por pasar a formar parte del equipo de redactores de "en bici por madrid" y ayudarnos a hacer más útil el blog a los lectores que nos siguen. Juanítez es el primero de los guías de BiciFindes que ha aceptado el "reto" de colaborar con nosotros escribiendo en el blog... aunque no será el único ;-)
    ¡Bienvenido!

    ResponderEliminar
  4. Eso que comenta Noziya es un hecho real. Hace unas semanas recibimos un correo de un lector pidiéndonos consejo para demandar al Ayuntamiento, porque se había metido en un alcorque cuando circulaba en bici por la acera y se había roto varios dientes con el golpe.
    En ese caso, ni con los consejos de Juanítez tendría nada que hacer.

    ResponderEliminar
  5. Un gran estreno como redactor Juanítez! Este artículo lo pondremos en los consejos, es muy útil.


    Bienvenido al blog

    ResponderEliminar
  6. Tu artículo aporta a la comunidad ciclista, gracias por ilustrar

    ResponderEliminar
  7. Creo que este artículo merece una continuación: cuando el accidente es con parte, y si esta parte es identificada o no. Porque hay que tener en cuenta que, si la otra parte no es identificada, te exiguen el pago de los gastos sanitarios ocasionados (aunque luego suelen no hacerlo), pero no es plato de buen gusto que, después de estar hecho polvo te rematen con la consiguiente facturita.
    Asi que, identificar al causante y presentar una denuncia, para poder reclamar que su seguro se haga cargo de los gastos.

    ResponderEliminar
  8. Buen artículo, yo no he tenido un siniestro de esa manera pero si por atropello, como bien dices siempre hay que llamar al 112 (en mi caso llamaron otras personas). Las zanjas y demás obstáculos de la Casa de Campo (por ejemplo), si tienes un accidente no se puede reclamar, ¿no? :P

    ResponderEliminar
  9. Gracias a vosotros, por dejarme este espacio. El placer es mío. ¡Ah, y gracias a Bici-lizado por la segunda foto! (Al parecer esa trampa ya está reparada).

    ResponderEliminar
  10. Yo llevo seguro particular, incluido asistencia en ciudad y carretera,todo incluido reclamación de daños y rotura del cuadro.

    ResponderEliminar
  11. Gracias por la aportación, Parleño. En este caso concreto la parte causante es la Administración, y es a ella, por lo tanto, a quien se identifica y a quien se responsabiliza por los daños y gastos ocasionados, ya sean materiales o sanitarios. Si el accidentado fuera, por ejemplo, un turista canadiense, supongo que tendría que pagar su factura en el hospital en el momento del alta y añadir ese importe en su reclamación por responsabilidad patrimonial.

    ResponderEliminar
  12. Pues mucha suerte con las bicis porque a mi me sucedió en el coche a la entrada del Parque de la Pedriza, metí dos ruedas del mismo lado en un gigantesco socavón en la calzada (por ser fino y arrimarme más de la cuenta a mi derecha) con resultado de dos neumáticos destrozados y una llanta doblada, hice todo el protocolo habitual (curioso, llevaba cámara fotográfica ya que iba a eso, a tomar fotos) y a día de hoy, tres años después, no he visto ni un céntimo y por cierto, el socavón sigue allí. Algún día un motorista o un ciclista perderá la vida y algún responsable se rasgará las vestiduras, hasta entonces quedáis todos avisados, en la curva camino de la entrada al parque, donde los contenedores de basura y en el margen derecho de la calzada, hoyo gigante que no se ve hasta estar encima mismo.

    ResponderEliminar
  13. Si el accidentado se dirige directamente a Urgencias sin llamar al 112? Qué posibilidades hay?

    ResponderEliminar