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jueves, 20 de diciembre de 2018

Comprar una bici de carretera

La aventura comienza


Javier Pellón



La gente suele decir que comprar un coche hoy en día es realmente complicado. Una vez que tienes claro el modelo, la infinidad de extras que debes de elegir se convierte en una auténtica tortura para el comprador……pero realmente no lo es; las dudas se resuelven en que si lo eliges lo tienes y si no…..pues no lo tienes, y te pasas diez años de tu vida lamentando no tener el techo solar o los asientos de cuero.

Para los amantes de la la bicicleta comprar una bici es otra cosa. Como quien disfruta preparando sus viajes, es el comienzo de la aventura y requiere de un tiempo que has de saber disfrutar. A diferencia de la compra de un coche, prácticamente todas las bicicletas tienen los mismos “extras”. Incluso muchos de mis amigos no entienden que compres una bici cara y, a diferencia de las baratas, no traiga pedales. Llevo treinta años andando en bicicleta y en mi vida me han adelantado miles de cicloturistas con bicis peores que la mía y yo he adelantado a otros tantos con bicis mucho mejores que la mía.  Antes de meterme en harina, os adelanto que creo que es necesario un desembolso mínimo para tener una bici con la que disfrutar y que a partir de ese mínimo el resto es CAPRICHO, puro y duro CAPRICHO. Soy un caprichoso y sé lo que me digo.

Cosas que deberías de tener en cuenta si quieres empezar la aventura de comprarte una bici de carretera:


La talla;  fundamental…no te digo más. Es la diferencian entre el éxito o el desastre de tu aventura.



La geometría. Hace unos pocos años, las geometrías de las bicis se resumían en paseo, montaña,  carretera;  pero ahora es un poco más complicado. En una bici de carretera te encontrarás con cuatro opciones fundamentales.

  • Las Aero. Son muy chulas, y probablemente si estas buscando una bici para Triatlón, será tu mejor opción. Salidas cortas y a tope, la nariz pegada al manillar y el casco recortado para ver la carretera. No me gustan, pero siempre serán más polivalentes que la prohibitivas de Triatlón.
  • Las Race me encantan. Donde esté la armonía de una bicicleta de carretera con su barra horizontal al suelo, que se quiten el resto. Sin embargo para la mayoría de los cicloturistas hay mejores opciones (aunque yo tenga una).
  • Las Gravel, son una opción buenísima para carretera. Permiten una posición de conducción más erguida, mayor distancia entre ejes y un pedalier más bajo. Además suelen incluir diferentes soluciones para absorber las irregularidades del terreno y todo ello combinado, se traduce en mayor comodidad y versatilidad. Si les pones unas ruedas lisas será una excelente bici de carretera y si le pones unas más gorditas y con dibujo podrás volar sobre los caminos.  Probablemente sean la mejor opción hoy en día. Yo tengo una aunque no piso fuera de asfalto con ella.
  • Las Endurance, son como las Gravel, pero más refinadas. Igual de cómodas que las anteriores pero sin ninguna vocación de pisar tierra. Yo quiero una.



El material del cuadro. Yo hasta hace poco, siempre llevaba aluminio porque mido 1,92 y durante muchos años me desaconsejaron el carbono para mi talla. Sin embargo, los cuadros de carbono de hoy en día son tan buenos en tallas pequeñas como grandes. Desde que lo probé, para una bici de carretera, sin duda me quedo con el carbono. Merece la pena rascarte el bolsillo un poco más y renunciar si es necesario a componentes de mayor calidad. Un cuadro de carbono será tu mejor y más confortable amortiguador en tus largas salidas llenas de curvas y baches. Mucha gente piensa que la ventaja esta en el peso, pero no es cierto….aunque sí pesan menos.

Los frenos. Otra elección importante, ¿disco o zapata?.  Aquí se han escrito km de tinta, pero por mi experiencia, sin duda, disco hidráulico. No porque frenen más, que con cualquier freno llegarás a bloquear una rueda de bici de carretera, sino porque frenan mejor. El tacto es una maravilla y, desde luego, los frenos de disco van barrer a los de pinza en muy poco tiempo. Hay muchas bicis que llevan frenos de disco con cable, pero en ese caso me decanto por los de pinza de toda la vida. Disco con cable frena parecido y tienen el mismo tacto que los de pinza, pero con la contraindicación de ser más pesados (y que a veces funcionan torciendo los discos).



Las ruedas.  La elección de las ruedas no es ninguna broma. El peso en una rueda girando es un multiplicador de la sensación de ligereza o pesadez que te trasmita una bicicleta; por tanto es una pieza fundamental a la hora de comprar una bici y casi nadie le presta la atención debida. Si vas a llevar frenos de pinza, por seguridad yo me decantaría por una buena rueda de aluminio ligera y de perfil bajo.  Si te decides por frenos de disco, en mi opinión se te abre más el abanico y si quieres tener una bici ligera, será conveniente recurrir a ruedas de carbono que ayuden a aliviar el sobrepeso de los discos.  Toca elegir el perfil y aquí es muy fácil equivocarse por la estética. Si siempre vas a rodar a tope por carreteras perfectamente lisas y sin viento, no sigas leyendo lo que queda de párrafo, pero si no es tu caso - que creo que no es el de ninguno -, te diré que probablemente el mejor perfil es el bajo. Ahora bien, queremos una bici chula, y como para presumir hay que sufrir, haremos nuestra primera concesión - perfil de entre 25 y 35 -, no más. Ganaremos velocidad en carreteras rápidas y lo que perdamos en comodidad lo compensamos con un buen cuadro de carbono y una geometría endurance.
Otra cosa que deberás mirar es el ancho de tus ruedas. Desde tiempo inmemorial se ha considerado que una rueda fina era mejor para carretera, 19 ó 21. Sin embargo, esto ha cambiado y ahora lo recomendable es 25, 28 ó hasta 30…..  y te voy a dar mis razones. Cuanto más fina es la rueda, mayor presión debe de llevar y por tanto más dura estará y menos amortiguará las irregularidades del terreno que irán directamente a tus posaderas y a tus manos. Con ruedas de 21 le meterás 8kp mientras que con unas de 28 irás fenomenal con 5,5kp. Con 28 la mayor resistencia en el asfalto será imperceptible y ganarás una burrada en comodidad y seguridad.

El grupo.  Aquí es donde te puedes volver loco de la manera más irracional del mundo.  Siempre he llevado Shimano y pienso seguir haciéndolo. A partir del Shimano 105 incluido, son todos fantásticos;  yo he tenido el primer Shimano 100, el Ultegra y el Durace y todos van de lujo. Accionas el mando y cambian….así de fácil.  Gastarse mucho dinero en un grupo de carretera u otro es una elección irracional y caprichosa - menos peso y mayor refinamiento en el cambio -  ¿qué es eso?:  yo te diré…..150gr menos, 10 microsegundos menos en la reacción de la manera, y hasta 2500 euros de sobre coste de tu bici.    Sin embargo, estamos construyendo la bici de nuestros sueños y Eva nos ha traído una manzana nueva que morder. Los cambios electrónicos. Yo no los he probado nunca y he leído un montón chorradas sobre ellos,  pero últimamente he hablado con amigos, gente normal, que los tienen y reconocen que son una maravilla. Básicamente me cuentan que cambian perfectamente adaptándose a tu pedalada y no al revés, como hacemos en los de cable. Además se autoajustan, con lo que siempre van finos y el desviador del plato se adapta al piñón elegido para que nunca suene,     !mola!. Las baterías cargadas duran una eternidad y cuando se están descargando te avisan con tiempo más que de sobra para recargarlas. Yo quiero unos.

El peso.  Veréis que apenas he hablado del peso hasta ahora, pero casi todo lo que hemos ido comentando esta relacionado con el peso, esto va de mayor calidad…menor peso. La gente que entrena con medidor de potencia lo sabe. A igualdad de potencia, dos kg menos en un puerto largo te pueden suponer llegar 3 o 4 min antes. Pero lo que no te cuentan es que cuando vas llaneando a tope, esto deja de ser relevante y empiezan a influir otras muchas cosas. No me obsesiona el peso, una bici que ronde los 8 kg será una excelente elección.

Resto de componentes.  Puedes gastarte cantidades importantes en forrar tu bici de carbono, desde la potencia hasta el manillar y desde la barra hasta el sillín, pero has de saber que un sillín de carbono será una tortura para tus queridos bajos y que los manillares de carbono flexan con una sensación desagradable.



Creo que no me dejo nada, y las conclusiones puedes sacarlas tú mismo. No hace falta gastarse mucho dinero para tener una buena bici cómoda de carbono que cumpla de sobra con las necesidades de cualquier cicloturista, pero tengo un amigo que siempre dice que a los caprichos no hay que ponerles precio y no seré yo quien le quite la razón. Si hay algo en lo que un amante de la bicicleta puede gastarse su dinero es, precisamente, en una bici.

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