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sábado, 16 de abril de 2016

Cosillas en un paseo por el anillo ciclista

El anillo en remojo


Aprovechando que hoy no iba a hacer buen tiempo, he ido a hacer el anillo. Con el otro plan que tenía para  hoy me iba a dar mucho el aire pero hacía falta buen tiempo, así que, en lugar de aire, agua. Mucho y bien. Realmente, demasiado agua, pero no pasa nada. A disfrutarlo.



Hace mucho que no me hacía el anillo y, según iba, he visto un par de pequeños detalles que me apetece compartir con vosotros.
Mientras llueve es una de las pocas ocasiones en que no hay mucha gente en el anillo en un sábado por la mañana.
Es un paseo deportivo-turístico y muchos de los vecinos estarán hartos de tanta bici. Otros encantados y alguno incluso podría aprovechar para hacer algo de negocio. Facilitar algo de picoteo, unas cocacolas o una tienda de bicis aprovechando el tirón.
En la gasolinera BP de Arroyo Fresno con Ventisquero de la Condesa han puesto toda una tienda de bicis (BZM) encima de la gasolinera. Igual es un poco exagerado, pero lo prefiero a esto otro:



En esta gasolinera de la avenida de los poblados parecen un poco menos amables. Directamente una señal de prohibido bicis y peatones y otra de cruzar andando por la acera pintada (muy pequeñas en la foto). ¿Te cobran la gasolina sin bajarte del coche, como un peaje de autopista?. Luego igual son muy majetes y tendrán sus motivos, pero la impresión desde la bici es muy borde.

Otro punto un poco absurdo es este otro:



La foto está hecha en el famoso túnel bajo la A-4 
Exactamente, ¿qué significa la señal?. ¿No se puede seguir?. Luego dicen que pasamos de las señales.

Pero me apetecía ver alguna cosilla más simple. De esas que no te exigen pensar mucho y que garantizan que, el que lo ha puesto, tampoco. Algo como del Capitán Obvio:




Y aquí está. Un puente con carril bici a un lado y peatonal al otro.
¿limitado a 30 toneladas, 15 por eje?. Vale, igual he ganado algo de peso pero no lo veo necesario.
Podrían haberse ahorrado las señales. Y ,ya puestos, la mitad de la estructura también, que para bici y peatón no hacen falta esos pedazo de puentes. Luego dicen que se gasta nosecuanto en infraestructuras ciclistas, claro, así cualquiera funde un presupuesto. Pero teniendo presupuesto, también se lo han gastado hace poco en pintura. No hay más que ver lo reluciente que están los dibujitos de la entrada del puente. Por mí se lo podían haber ahorrado.

¿Pintura nueva y lluvia? Menuda mezcla. Aquí está mi bici en una extraña postura y aún se ve la huella que dejó la rueda delantera (a la izquierda de la línea central).





Yo tenía que tomar una curvita a derechas y la rueda decidió que no. Al suelo. Golpe en la rodilla y bastante daño al principio. Tuve que descansar un ratillo ahí sentado. En estas situaciones se agradece que los los dos ciclistas que aparecieron, Oscar y Roberto eran de lo más majete. Me echaron una mano para levantarme y, cuando ya se iban, les hice la foto.
Casualmente estaba cerca del punto más alejado de mi casa, pero me vi con ganas y decidí seguir el paseo con ellos. Oscar y Roberto son de un grupo ciclista (del grupo DALEPEDALES ;-) y no solo conocían el blog, sino que Roberto había participado en la ruta a Chinchón.

Según ibamos arreció la lluvia y como yo había ido (es un decir) a mojarme, seguí por mi cuenta cuando ellos buscaron un cierto refugio. Y llegué a casa. Aunque ese final de la ruta se me hizo un poco duro y ahora tengo la rodilla algo perjudicada. Estaba empapado, cansado, con hambre, con la rodilla golpeada, pero, desde luego, con una gran sonrisa. Hacía tiempo que una cerveza con anchoas y pepinillos no me sabía tan rica.

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