Menú horizontal

Si te ha gustado el artículo, puedes invitarnos a una cerveza

lunes, 3 de marzo de 2014

Los Hombres de Gris no le pagarán el tiempo perdido

¿Se acuerdan de Momo, aquella novela de Michael Ende en el que unos hombres vestidos de gris y bombín y que fumaban puros nos proponían ahorrar nuestro tiempo a cambio de un futuro bienestar material que nunca llegaba? Para un niño, un entretenido cuento. Para un adolescente, una fantástica novela.

Para un adulto, un relato de terror que describe su día a día.

¿Alguna vez han intentado comprarle su tiempo? La última vez que uno de esos Hombres de Gris se me apareció me ofreció el siguiente trato: Una mejor vivienda en periferia, más barata que el apartamento céntrico en el que vivo, y donde además mi familia podría tener mejor calidad de vida. El precio: tardar más en llegar al trabajo. Pero ¿acaso no merece la pena ese pequeño precio?

La respuesta es no.

Es lo que se conoce como la Paradoja del “Commuter”, esa palabra inglesa que define a quien viaja a diario entre su casa y su trabajo, a veces desde poblaciones separadas. Según la teoría económica, quien tiene libertad para aceptar el trato de los Hombres de Gris lo hará a cambio de algo que le compense, ya sea mejor sueldo, un piso más barato, o más grande, o cualquier otra ventaja. Si el trato no le convence, no se llevará a cabo. Quizás sólo algunos negocien tratos justos, posiblemente otros se dejarán engañar y otros sacarán mucha ventaja... pero en global será un acuerdo equilibrado.

La sorpresa que trae de cabeza a los economistas es que todo el mundo que aceptó este cambio declaró después estar insatisfecho, todos sentían que les habían timado. ¿Quién les timó, pues? Ellos, se timaron a sí mismos al aceptar libremente algo que luego resultó que no querían.


texto alternativo

Detectives del tiempo perdido en el país de los relojes


A no muchos kilómetros de donde Michael Ende escribió su novela, dos investigadores llamados Alois Stutzer y Bruno Frey decidieron averiguar con qué artimañas los Hombres de Gris lograban quedarse con el tiempo de los humanos a un precio inferior a lo que éstos consideraban justo. Así, con el apoyo de la universidad de Zurich siguieron la pista de todas las respuestas que los lectores ya habrán pensado para explicar este misterio:


“Quizá al que hace el trayecto a diario no le compensa” pensaron los señores Stutzer y Frei, “pero a su familia sí”. Parece razonable sacrificarse uno para que tus seres queridos vivan mejor. Esas horas perdidas pueden suponer una casa más grande, con jardines para que los niños jueguen o para tener más sueldo a fin de mes. Sin embargo, las familias encuestadas también se mostraron más infelices si uno de sus miembros empleaba mucho tiempo en transporte: menos tiempo juntos y peor humor que no se arreglaban ni con más zonas verdes, ni con más juguetes.

“Se tratará tal vez de la gente que no tiene más remedio que aceptar el trabajo que le den”, razonaron los dos. “A fin de cuentas, no todo el mundo se puede permitir el lujo de elegir un trabajo cerca”. Para comprobarlo, preguntaron a aquellos que no tenían ninguna presión para aceptar un mal trato, al tener una posición desahogada. Para su desconcierto, el resultado fue el mismo, también ellos se sintieron estafados cuando se cambiaron a un trabajo demasiado distante.

“Hay gente que tiene situaciones personales difíciles en un momento de su vida que les obligan a tomar una mala decisión: un divorcio que te fuerza a buscar una casa donde sea, el paro que se agota”, así que preguntaron a gente con trabajos y parejas estables o sin pareja que hubieran aceptado el trato de alargar su viaje diario. De nuevo la misma respuesta: sentían que habían negociado mal, aunque nada les había presionado para aceptar el trato.

“Es posible que sea la hipoteca, que te ata a una casa y te dificulta mucho mudarte para estar cerca de un buen trabajo” dijeron ambos. Así que entrevistaron a gente que vivía de alquiler, que podían cambiarse de casa fácilmente para recuperar el tiempo perdido. Pero también ellos aceptaron trabajos alejados que no les llegaban a compensar las horas de transporte, e inexplicablemente no hicieron esfuerzo alguno por mudarse para aumentar su bienestar. Prefirieron ser infelices y seguir entregando su tiempo.

Ilustración de Michel Ende para 'Momo'





























Por desgracia, ahí terminó la investigación. Stuzter y Frey se declararon incapaces de resolver la "Paradoja del Commuter", y por lo tanto no pudieron averiguar cómo ayudarnos a defendernos del engaño que nos quita el tiempo.


* * *

Aquí podría terminar este pequeño cuento. Stuzter y Frey no sabían el final, pero nosotros sí, y se lo vamos a contar.


 

Un final: Los que dijeron "basta" cuando llegaron al límite


¿Nunca se han preguntado por qué las películas duran lo que duran, algo más de hora y media, pero menos de dos horas?  Por encima de ese tiempo, algo en nosotros dice “basta”. La naturaleza del ser humano no aguanta ser espectador pasivo más tiempo, no cuando la película es la misma autopista o el mismo tren día tras día.

Seguramente conozcan a gente que realice esos trayectos a diario, 100 minutos de ida y otros tantos de vuelta. Más de 3 horas al día. Puede que sea usted uno de ellos. Si es el caso, pertenece a los tristes privilegiados en darse cuenta de que aquello ya no compensa, porque ya no le queda más tiempo que entregar.

Algunos se mudarán, otros buscarán un trabajo más cercano… los hay que se separarán de sus parejas para ello (o todo a la vez). Serán cambios traumáticos, pero se habrán curado para siempre de la tentación de vender su tiempo. Es quizá un amargo final. Sólo aprenderemos a no entregar nuestro tiempo cuando ya no nos quede tiempo que entregar.

Si no ha llegado a ese punto, sólo nos queda confiar en que haya leído este relato: si alguien le ha tentado con una oferta que mejorará su calidad de vida a cambio de unos cuantos minutos de su vida, piénseselo dos veces como hice yo. Recuerde que cuando juega con los Hombres de Gris, la banca siempre gana. No es un consejo de escritor de cuentos, sino de economistas.



Ilustración de Michel Ende para 'Momo'























 

Un final alternativo: Los que ganaron la partida a los Hombres de Gris


Hay otro final para este cuento. Si ha llegado hasta aquí, considérese afortunado por leerlo. No hace falta llegar al límite para recuperar su vida.

Precisamente, dice Eduard Punset que si uno controla su vida consigue la felicidad. Quizá Stutzer y Frei no se dieron cuenta de que la frustración del commuter reside precisamente en esa falta de control del viaje, y por eso no realizaron una última pregunta. Aquella que les hubiera dado la clave.

Por suerte para todos nosotros, un chico al otro lado del océano llamado Oliver Smith sí lo hizo en su ciudad: Portland, Oregon. Y descubrió el mejor final posible para este cuento: que los que iban andando o en bici eran los que más disfrutaban de su trayecto porque eran dueños de sus vidas mientras hacían el viaje, hasta el punto de que para ellos eso no era un tiempo perdido día tras día, sino una experiencia a la que no querían renunciar, pues en muchos casos era lo mejor del día.

Lo más mágico de esta historia es que con algo tan sencillo como caminar o usar una bici habían dejado de ser aburridos espectadores para convertirse en viajeros protagonistas de una aventura a la que jugaban todos los días, y todos los días descubrían algo nuevo de su ciudad que les hacía que ese trayecto mereciera la pena. Y ya no consideraban que "tardaban" una hora en llegar al trabajo, sino que "disfrutaban" durante una hora antes de entrar a trabajar, llegando incluso a dar rodeos por sitios nuevos para que el trayecto fuera un poquito más largo. Qué sutil cambio y de qué manera había transformado a esas personas afortunadas.

¿No me creen? Fíjense en esos pocos compañeros de trabajo que vienen en bici y pregúntense porqué vienen tan felices siendo lunes.


Quizá viva usted demasiado lejos. No importa, no renuncie a caminar o a usar su bicicleta, aunque sea sólo en parte de su recorrido, muchos hemos empezado así, en trayectos cortos. No piense que va a tardar más: es tiempo de vida que va a recuperar.

Es mejor este final ¿no?

La bici sí le devolverá el tiempo perdido, merece la pena pensárselo



“Les cuento todo esto como si ya les hubiera ocurrido. También hubiera podido contarlo como si les fuera a ocurrir en el futuro. Para mí, no hay demasiada diferencia.”

Momo (Michael Ende)

72 comentarios :

  1. Un gran post. A ver si hay más gente que se anima a tener el control sobre sus vidas

    ResponderEliminar
  2. Mmmm... vaya artículo para un lunes por la mañana. Muchas gracias, se merece unas horas de reposo y reflexión.

    ResponderEliminar
  3. Quizá haga falta una encuesta anónima u otro entorno emocionalmente similar para que la gente se sincere. En los entornos laborales, la gente que vive lejos se resiste a reconocer el problema aunque su actitud a la defensiva suele ser signo de que, en el fondo, saben que hay uno. La actitud defensiva se convierte en cerrojazo cuando les sugieres alternativas, más aún si (¡horror!) la alternativa incluye una bici.

    También es habitual que la gente no se haga del todo responsable del hecho de vivir lejos de su trabajo, que lo presenten como algo que les ha venido impuesto.

    Detrás de todo esto está el sistema, creando realidades y dirigiendo la vida de la gente. Había un plan para generar un cierto modelo de urbanización y de movilidad y a su servicio se puso todo el aparato mediático que hizo falta.

    ResponderEliminar
  4. Muy bonito. Y cierto, llevo tiempo haciendo 2 horas de trayecto y aún me desvío de la ruta para explorar. Pensaba que era porque no soy de la ciudad.

    ResponderEliminar
  5. Como muestra, sirva esta antológica esta conversación rechazando una tras otra las soluciones que damos para usar la bici en un recorrido concreto:
    http://www.conweets.com/enbicipormadrid/oscarreyillan/

    ResponderEliminar
  6. ¡¡Magistral!!

    Ayer tuve que coger el metro y me di cuenta que mi único interés era esperar sin hacer nada a que pasara el tiempo suficiente para llegar a mi estación.

    ResponderEliminar
  7. Ese tipo de conversaciones siempre so iguales. Lo que mas me llama la atención es que primero el carril bici es un gran problema porque empeora la situación del tráfico (que dicen que ya está fatal) y luego cuando les propones el transporte público de repente llegan en 25 minutos de las Tablas a Boadilla?
    Lo de llegar sudado o no, que si te importa o no es una cosa muy subjetiva y personal y es difícil debatir sobre ello. Mientras lo de los tiempos en realidad es una cosa muy objetiva, pero siempre se discute con argumentos subjetivos.


    Lo normal es que la gente te compare el tiempo que tardan en coche (y solo el trayecto del coche, sin tener en cuenta que tienen que aparcar, etc) a las 7 de la mañana y te lo comparan con aquel dia en el que usaron el transporte público y hubo retraso. Claro que ahí te calculan el tiempo puerta a puerta.


    Si alguien me dice que tarda 25 minutos desde las Tablas a Boadilla, le pregunto de que entonces de que se queja?

    ResponderEliminar
  8. es un ejemplo de libro de la reacción defensiva, que incluye hacerse trampas en el solitario con el tiempo de viaje

    ResponderEliminar
  9. Una pregunta: no me queda claro si en la investigación la gente encuestada reconocía explícitamente estar haciendo el canelo con lo de irse a vivir al quinto carajo o si sólo manifestaban insatisfacción y la explicación sobre el origen de la insatisfacción es una conclusión de la investigación

    ResponderEliminar
  10. Bueno; a mi y a mucho sno nos compensa; pero os puedo asegurar que conozco gente a la que si; y a unos cuantos. Amigos que viven relativamente lejos: Cercedilla y similar, y emplenat tiempo en desplazamientos; pero prefieren vivir en esos pueblos pequeños.


    Eso si, todos esos que os digo, tiene un factor común; todos se desplazan a Madrid en cercanías; leyendo, o escuchando radio.

    ResponderEliminar
  11. ya lo habia visto y posiblemente la respuesta a lo que preguntaba esté ahí pero no la he encontrado en un vistazo rápido, que es lo que le he podido dedicar. Hay un mundo de distancia entre mostrar insatisfacción e identificar la causa. Me da la impresión de que en el estudio están infiriendo conclusiones a partir de tomas de datos bastante genéricas...

    ResponderEliminar
  12. No es el caso de algunos de mis amigos, te lo aseguro; se patean bien la sierra.

    ResponderEliminar
  13. Lo siento, Iñaki, no entiendo muy bien cuál es tu pregunta entonces.

    ResponderEliminar
  14. Estupendo relato Villarramblas. Aunque creo que has excedido el espacio y el tiempo que la mayoría de los ciberlectores dedican a leer. No sé qué Hombres gestionan los tiempos de estancia y mariposeo y los elementos decisionales que impulsan el click y el scroll de los que navegamos por internet en busca de contenidos, pero me parece que hay una componente de frustración muy importante también en este colectivo.

    De todas formas, enhorabuena y pido tu permiso para reproducir integramente citando la fuente y el autor.

    Un saludo,
    Eneko

    ResponderEliminar
  15. He llegado al final sin problema, incluso se me ha hecho corto, y eso intercalando la lectura de los vínculos (hay que ver lo que es un lector motivado). De todas formas este tema no lo he vivido de cerca, quizás por mis circunstancias personales.
    Lo que me sorprende es el éxito de los hombres de gris en lograr el trato, precisamente en el país del "Time is money" (quizás por el chantaje con el bienestar familiar, aunque se les quiten 2/3 horas de tu compañía).

    ResponderEliminar
  16. Ya sabes que todo lo que publicamos aquí es de difusión libre, citando fuente.

    ResponderEliminar
  17. Magistral lo tuyo también, casi estas describiendo un ejercicio de meditación trascendental, en términos budistas. Yo no he alcanzado todavía ese nivel de conciencia y aprovecho mis trayectos en tte público para revisar twitter. ;-)

    ResponderEliminar
  18. Bueno, en mi caso lo más entretenido es observar a mis congéneres, el metro es un lugar curioso... Pero sí, comprado con ir en bici es mucho menos estimulante.

    ResponderEliminar
  19. Nooooo, punsetadas, noooooo.

    Aparte de eso, me gusta mucho el artículo. Aunque, que quieres que te diga, a mi pedalear todos los días dos horas para ir y volver del trabajo no me parece tampoco la solución. :-S

    ResponderEliminar
  20. De ahí el último párrafo, haz sólo un tramo.

    ResponderEliminar
  21. Es dificil tomar a veces las riendas de tu vida, cuando tenemos cada vez trabajos más y más especializados, que de alguna forma nos van restando autosuficiencia y tiempo a nuestra vida.
    Delegamos nuestras tareas de siempre, por comodidad o falta de tiempo: en la cocina precocinada nuestra alimentación, a la TV buena parte de nuestro ocio, al gimnasio de pago nuestra salud, a las agencias de viaje la gestión de nuestras vacaciones. ect.....
    Somos de alguna forma cada vez mas inutiles y dependientes en muchos aspectos, y la bicicleta de alguna forma es como volver a hacerte tu mismo tu propia mermelada.

    ResponderEliminar
  22. Gracias, resulta que noté un gran contraste con el transporte en bici. De la acción (pedalear, estar atento al tráfico, recibir el viento en la cara...) a la inacción (estar sentado o de pie sabiendo que no hay nada que puedas hacer para influir en el movimiento)

    También influiría que venía de ver la expo de los guerreros de xian. Eso y que en la mitad de las estaciones NO HAY INTERNEEEEET :-P

    ResponderEliminar
  23. El contenido de tu párrafo "Detectives del tiempo perdido..." ¿corresponde a hipótesis de los investigadores o a respuestas explícitas de los investigados?

    ResponderEliminar
  24. Hacen hipótesis que van comprobando con las respuestas de los investigados. Creo que es más fácil que te mires el estudio, que sigo sin saber si te estoy respondiendo lo que quieres o a dónde quieres llegar o qué.

    ResponderEliminar
  25. Me acuerdo cuando antes promocionaban viviendas unifamiliares "a 30 minutos de Madrid" y hacían el calculo dividiendo la distancia entre la velocidad máxima en carretera.

    ResponderEliminar
  26. En los años 80 había un anuncio a la altura de las 4 torres (en aquel tiempo la ciudad deportiva del Real Madrid) que decía que en solo 5 minutos llegabas a "Continente" (hoy Alcampo). Debieron cronometralo con un Porsche o Ferrari :)

    ResponderEliminar
  27. Vaya artículo tan interesante.

    Yo he tenido estas situaciones:
    - 20/25 min en coche sin alternativas
    - teletrabajo
    - 4 min a pie
    - 20 min en bici / 35 min en tte público
    - Actual: 30 min bici, o unos 35 en tte publico, o 15 min en coche

    La primera era tolerable hasta que tuve que empezar a buscar parking alrededor de casa.
    El teletrabajo está excluido.
    La tercera está muy bien, pero si hay que decir algo en contra, casi es demasiado poco. Pensándolo en retrospectiva, no llegaba a desconectar en el camino a casa.
    Las ultimas dos son casi equivalentes. Si que noto que ahora vivo más lejos del trabajo (que está en las afueras), pero el camino es muy relajante y sin apenas paradas. A veces hasta echo de menos la emoción de circular entre coches a toda velocidad (eso sería para otro artículo de estos trascendentales).
    Conclusión, creo que mi limite actual está en unos 30 min en bici, 25 en tte publico y 15 en coche. ah, porque creo que el tiempo depende del medio de transporte.

    ResponderEliminar
  28. a mi eso me ha pasado conduciendo. Hay veces que no recuerdo como he llegado a los sitios. pongo el autopilot.

    ResponderEliminar
  29. es que el estudio no es una lectura ligera y no tengo tiempo de leérmelo entero con la atención que necesita. Me sirve con lo que me contestas, gracias

    ResponderEliminar
  30. Pues es lo que se tarda, según google-san
    http://goo.gl/maps/tDOxX

    ResponderEliminar
  31. Será el Carrefour de Alcobendas.
    El Alcampo de PioXXII era un Jumbo, creo.

    ResponderEliminar
  32. Wheels tiene razón :)


    Con tanto cambio no hay quien se aclare :D

    ResponderEliminar
  33. Juanítez G Alberdi3 de marzo de 2014, 15:33

    Preciosísima reflexión. A veces puede parecer que los "ciclantes" urbanos pertenecemos a una secta, y es probable que los que estén en una experimenten sensaciones parecidas a las nuestras cuando nos desplazamos en bici al trabajo, no lo sé, pero al que dude solamente tiene que probarlo y opinar (aunque este "solamente" es a veces un muro difícil de franquear).

    ResponderEliminar
  34. Mi vida ha cambiado desde que aprendí a montar en bici.. hace tres añitos.. antes venía al trabajo en metro y era super agobiante. Muchísima gente, muchísimo calor, iba super cargada, averías y retrasos de trenes... hace dos años me atreví a empezar a coger la bici para venir a trabajar y estoy encantada. Me da igual pasar un poco de calor, me lavo cuando llego al trabajo, pero voy sin agobios .. y tardo menos que en el metro. Voy mucho más a gusto, con una pedazo de moral impresionante.. y encima hago ejercicio, voy disfrutando.. ¡es genial!!
    Estuve viniendo en coche, hasta que empezaron los parkimetros. Entonces no tuve más remedio que coger el metro (todavía no sabía montar en bici) y era horroroso, entre cambiar de trenes y tal.. y empecé con la bici y todo es bueno!! me da igual que llueva, que nieve, que haga aire.. da igual, soy muy, muy feliz así..

    ResponderEliminar
  35. Pero, en las sectas suele haber obediencia ciega a un lider carismático, aparentemente amable y despiadado (o tres en uno?), rodeado de una guardia sin fisuras.
    ¿Ves algo de eso por aquí?

    ResponderEliminar
  36. Así que, la zona hora sí que sirve para algo :-)

    ResponderEliminar
  37. Hola Nozi!
    A ver cuándo nos cuentas alguna de tus rutas actuales
    ;-)

    ResponderEliminar
  38. Ida y vuelta en bici incluso lloviendo!
    De ahí a coger una mtb va un suspiro!

    ResponderEliminar
  39. El problema es que la gente no suele ir a pueblos pequeños con pinares, sino a ciudades dormitorio o barrios entre autopistas donde tienen todas las desventajas de la ciudad y nunguna ventaja de un pueblo pequeño. Muchas amigas mias se han mudado a barrios tipo PAU al casarse y tener niños por aquello de las casas con piscina, y ahora con niños pequeños puede ser una ventaja en verano, pero en breve las veo de taxistas llevándoles a clases particulares, que han quedado con los amigos... porque un problema añadido de este tipo de lugares es que los niños tardan mucho más en ser independientes y moverse sólos, más o menos hasta q cumplen los 18 y los papás les compran un coche :(

    ResponderEliminar
  40. Precioso, que prosa, me ha encantado

    ResponderEliminar
  41. javiernovaenbici4 de marzo de 2014, 2:07

    Qué raro, en el resumen no se referencia el problema habitacional o comunitario. Me refiero a la falta de cuartos de bicicletas dentro de la comunidad ó de espacio en casa para guardarla.

    ResponderEliminar
  42. javiernovaenbici4 de marzo de 2014, 4:29

    "no se suda tanto". Pues yo cuando hago algo de deporte sudo como un cerdo... Probablemente la usaría para eso, para hacer DEPORTE jijiji

    ResponderEliminar
  43. Pues yo he llegado aquí por casualidad y he de contar algo que tiene mucho que ver.
    Llevo ocho años en el mismo trabajo,y 31 de vida, aprendí a montar en bici hizo estas navidades 3 años en otra ciudad de vacaciones; tengo un trabajo cómodo pero estaba siempre hastiado, metro, transbordo en metro, otro metro y autobús 45 min de viaje, pues bien, después de aprender a montar en bici en otra ciudad, lo primero que hice al llegar a Madrid fue comprarme una bici, ese día ilusionado sale con mucha antelación, son 8 kilómetros pero no sabia si llegaría, si me caería, si pincharía....era todo nuevo para mi, pues bien, ahora es una parte del día irrenunciable para mi, es mi momento.... voy en bici llueva o haga -3º , y por cierto tardo menos en llegar y en regresar, 18 min de media en la ida, que es cuesta abajo y 25 de vuelta.
    Voy con otra cara al trabajo, es absolutamente cierto lo que le leido en el "cuento".
    Ahora soy un enamorado de la bici,voy aconsejandosela a todo el mundo ahora me hago mas de 7000 km anuales, y machadas de desniveles, alforjas, largas kilometradas....

    ResponderEliminar
  44. El estudio sí lo menciona, pero el resumen no, que por algún lado había que acortar.

    ResponderEliminar
  45. Claro, igual que si sales a correr. Otros sólo la usan para desplazarse.

    ResponderEliminar
  46. Portland no tiene nada de sostenible. El uso del coche es del 70%, el doble que en Madrid capital.


    Portland: (tabla 3)
    http://www.thetransportpolitic.com/2010/10/13/transit-mode-share-trends-looking-steady-rail-appears-to-encourage-non-automobile-commutes/

    Madrid (gráfico 2)
    http://www.enbicipormadrid.es/2013/12/por-que-los-planes-de-movilidad-no.html



    Las encuestas se hacen buscando que haya una representación significativa de cada modo, independientemente de sus participación modal.

    ResponderEliminar
  47. Que gran artículo!!
    Es verdad, aunque no todos los días uso la bici, cuando lo hago, trato de no hacer siempre el mismo recorrido, sobre todo a la vuelta a casa y también trato de hacer cada vez más kilómetros. ¡Me lo paso pipa en la bici!
    Es más, recuerdo cuando vivía a 60km del trabajo. Si, la casa era mejor, mi familia estaba bien, los fines de semana eran entretenidos, pero ahora creo que somos más felices y disfrutamos más de otras cosas que ofrece Madrid, que son muchas!!

    ResponderEliminar
  48. Te veo a punto de ser javiersivaenbici, por tu interés en el asunto y tratar de que los comentaristas te convenzan de ello.
    Tienes que volver a leer el artículo; los valores reflejados en ordenadas no son el número de usuarios por modo, si no un indice del bienestar subjetivo en su trayecto.
    Pienso que tu visión de la congestión es la propia de un automovilista; desde la bici esta se percibe como una oportunidad para ir con ventaja respecto a los coches y no ser adelantado a una velocidad inadecuada.
    No conozco el clima de Portland, pero casi seguro que es menos soleado que el nuestro, y esto es importante de cara a la felicidad..

    ResponderEliminar
  49. Por supuesto que sí!! no me da la gana estar pagando durante todo el día.. y además, me gusta la alternativa que he encontrado.. pero me temo que a la mayoría de la gente le da igual..

    ResponderEliminar
  50. Veo las etiquetas de este artículo y me llama la atención la de "Falsos mitos"; busco "Verdaderos mitos", "Mitos auténticos" o algo similar y no lo encuentro. ¿Será que no existen, o que no tenemos conciencia de ellos?

    ResponderEliminar
  51. Menudo post tan excelente Villaramblas! A mi al contrario que muchos se me ha hecho corto! Al fin y al cabo se trata de que seamos mas conscientes de nuestros actos y de cuestionarnos por que no somos felices con lo que hacemos. Bravo!

    ResponderEliminar
  52. No, no da igual. Mira la caída del uso del coche en Madrid cuando se implantó la zona azul en 2005.
    https://lh3.googleusercontent.com/-ZgHqNu1Qs3U/UrGcjRWF57I/AAAAAAAABx0/53TYxtO3Eo4/w735-h335-no/Madrid+-+Evoluci%25C3%25B3n+uso+coche+y+tp.jpg

    ResponderEliminar
  53. Raul pues bienvenido al lado oscuro jajajaja

    ResponderEliminar
  54. Hasta el 16 de marzo, campaña de difusión, concienciación y corrección del buen uso de la #bici, policia municipal

    ResponderEliminar
  55. Pues cuéntaselo en Twitter a los sufridores del Metro aun los hay que se niegan a ir en bici, y pasarse al lado oscuro.
    Los hay , prefieren sufrir antes que pedalear

    ResponderEliminar
  56. No, simplemente por no poner demasiadas etiquetas diferentes
    ;-)

    ResponderEliminar
  57. Cada día que pasa me molesta más montarme en el metro, gastarme 2,5 € por esperar y no hacer nada. Mirar gente y poco más en vez de forjarme unas piernas de acero y rebajar barriguita.....

    ResponderEliminar
  58. !Yo que me hacía una pregunta casi hamletiana... y me das una respuesta de archivero¡ ;-)

    ResponderEliminar
  59. Que lástima que hacer eso en bici te pueda llevar al suelo...

    ResponderEliminar
  60. Este es un vídeo que he visto es del antiguo programa QCQ .

    http://www.youtube.com/watch?v=Y1waXDYVkkQ

    ResponderEliminar
  61. Este año la
    DECABIKE en MAYO , yo voy

    ResponderEliminar
  62. Diego, si no te importa, vuelve a publicar el vídeo aquí, que tiene algo más que ver con el tema.

    http://www.enbicipormadrid.es/2014/02/hablan-los-usuarios-la-m-10-ciclista-da.html

    Cuando esté, lo borro de aquí, para no dispersar debates:

    ResponderEliminar
  63. Aquí os pongo un video divertido de la intermodalidad bici-tren.

    ResponderEliminar
  64. http://www.youtube.com/watch?v=XoLRih26A7A

    ResponderEliminar
  65. y si vamos todos por Madrid así de ser aburridos espectadores para convertirse en viajeros protagonistas de una aventura a la que jugaban todos los días, y todos los días descubrían algo nuevo de su ciudad como atravesar el Retiro jajajajaja.

    http://youtu.be/ndtZlHM3gLk

    ResponderEliminar
  66. Cambié de trabajo en abril de 2010 y la zona azul era mi tortura hasta que decidí coger la bici hace dos años... Jajajajaj, ahora que torturen a los demás...

    ResponderEliminar
  67. Y muchos, como fue mi caso, descubrirán que Madrí no es una ciudad tan antipática. Yo hice las paces con ella.

    ResponderEliminar
  68. Otro relato de El Mundo de quien llega al límite de su tiempo. Por suerte ahora que su vida anterior ha acabado parece más feliz:
    http://www.elmundo.es/yodona/2014/03/07/5319e770e2704e3f248b4575.html

    ResponderEliminar
  69. La encuesta entonces es bastante sesgada...Yo me refería en el gráfico a "n", que es el el número de encuestados: 261 ciclistas y 171 conductores, una muestra que no es real..Ya son un poco menos félices.

    ResponderEliminar
  70. je, je.. En lugar de conductores, quería decir automovilistas.

    ResponderEliminar