Extraído de la memoria del Proyecto Bicisur. Adaptado para su publicación en este blog

Existen dos maneras para que las bicis puedan recorrer en ambos sentidos calles de sentido único.
Explicaremos las diferencias entre ambas facilidades, en qué casos se deben emplear, cuáles son los criterios para que estén bien diseñadas y unos ejemplos de buenas y malas prácticas.
Se trata de una calle normal de doble sentido con al menos dos carriles. Uno de los sentidos está abierto al tráfico, pero el sentido contrario sólo puede ser usado por bicicletas.
Esta es la señal básica que indica a los vehículos de que el carril izquierdo es de sentido contrario, y además, reservado a bicis.
Los cruces se han de diseñar como en una calle normal de doble sentido. De esta manera, todos los vehículos saben cuál es su papel y el ciclista puede integrarse en una calzada normal una vez salga de su carril exclusivo sin necesitar maniobras ni diseños ajenos a la lógica del tráfico.
También es recomendable evitar cambiar el color del asfalto para dejar claro a todos los participantes del tráfico que el ciclista ha de circular por su sentido. Allá donde se ha probado el cambio de color en el sentido reservado, se ha producido un efecto llamada a los ciclistas que circulaban en sentido contrario, así como una presión por parte de otros conductores para que el ciclista abandone el sentido compartido y circule sólo por la zona pintada.

Calle Juan Fernández, Cartagena

Calle Olaguibel, Vitoria

La acción se limita a señalización vertical autorizando la circulación a ciclistas en ambos sentidos, mientras que el resto de vehículos sólo puede circular en uno, tal como indica la señal que éstos se encuentran. La ordenanza de movilidad ha de recoger esta posibilidad.
No debe confundirse esta solución con el carril con sentido reservado a ciclistas. En este caso se trata de calles de un único carril en el que las bicis pueden circular en ambos sentidos, sin necesidad de tener un carril propio que delimite una zona de circulación obligada.
En todo caso, en cruces de escasa visibilidad, puede ser necesario advertir de la presencia de estas bicis en sentido contrario con señalización específica, o ensanchando la calzada para que las bicis en contrasentido tengan un espacio propio en las inmediaciones del cruce.
Copenhague, Dinamarca
Ver mapa más grande
Calle con doble sentido permitido a bicis en París

Pueden leerse aquí.

Existen dos maneras para que las bicis puedan recorrer en ambos sentidos calles de sentido único.
- Una de ellas es tener un carril por sentido, sólo que uno de ellos se reserva a bicicletas.
- La otra consiste en autorizar circular en sentido contrario, sin carril propio.
Explicaremos las diferencias entre ambas facilidades, en qué casos se deben emplear, cuáles son los criterios para que estén bien diseñadas y unos ejemplos de buenas y malas prácticas.
1. Carril de sentido reservado a bicis
Esta es la señal básica que indica a los vehículos de que el carril izquierdo es de sentido contrario, y además, reservado a bicis.
Consejos de diseño
Ha de procurarse un ancho suficiente también en el sentido reservado al ciclista para tener margen lateral de seguridad por ambos lados, tanto para evitar puertas de coches aparcados (si los hubiere) como para tener margen de maniobra en caso de invasión de vehículos desde el carril contrario.Los cruces se han de diseñar como en una calle normal de doble sentido. De esta manera, todos los vehículos saben cuál es su papel y el ciclista puede integrarse en una calzada normal una vez salga de su carril exclusivo sin necesitar maniobras ni diseños ajenos a la lógica del tráfico.
También es recomendable evitar cambiar el color del asfalto para dejar claro a todos los participantes del tráfico que el ciclista ha de circular por su sentido. Allá donde se ha probado el cambio de color en el sentido reservado, se ha producido un efecto llamada a los ciclistas que circulaban en sentido contrario, así como una presión por parte de otros conductores para que el ciclista abandone el sentido compartido y circule sólo por la zona pintada.
Buenas prácticas
Calle Eulogio Serdán, Vitoria- Los carriles han mantenido un ancho suficiente para circular con normalidad, teniendo espacio para esquivar imprevistos como puertas de coches aparcados, baches, etc.
- La resolución del cruce es sencilla y responde a la lógica del tráfico.
- La señalización y la separación al comienzo de la calle ayudan a que el ciclista no use el sentido contrario y se integre con el tráfico con normalidad. También evita que un coche pueda usar el carril contrario por despiste al incorporarse a la calle.
- La reserva de aparcamiento de motos proporciona visibilidad al cruce, al evitar que aparquen vehículos voluminosos.
- No hay señalizaciones especiales, ni cambios de color de pavimento que añadan exceso de información a una situación que se resuelve de manera natural.
- La limitación a 30 del carril compartido puede ayudar a que las bicis no traten de ir por sistema por el carril bici de sentido contrario.
Errores comunes
Calle Mayor, Madrid- La estrechez de las vía ciclista no deja distancia de seguridad hacia los vehículos que circulan por sentido contrario ni permite sortear un imprevisto (un peatón despistado, por ejemplo).
- El color diferenciado dificulta la integración con el tráfico cuando el carril termina y atrae a ciclistas en sentido contrario, algunas veces presionados por los propios coches.
Calle Juan Fernández, Cartagena
- La circulación por la izquierda va en contra de la lógica del tráfico, haciendo los cruces impredecibles: otros vehículos no se esperan que venga una bici por el lado equivocado.
Calle Olaguibel, Vitoria
- El exceso de información hace el diseño ininteligible y puede ocasionar más accidentes que dejar la calle sin señalización.

2. Circulación de doble sentido permitida sólo a bicis
No debe confundirse esta solución con el carril con sentido reservado a ciclistas. En este caso se trata de calles de un único carril en el que las bicis pueden circular en ambos sentidos, sin necesidad de tener un carril propio que delimite una zona de circulación obligada.
Consejos de diseño
Esta medida ha de estar reservada a calles de coexistencia peatonal, allí el tráfico es escaso, lento y los conductores están pendientes de la presencia de peatones en el espacio de circulación, por lo que las bicis no resultan inesperadas.En todo caso, en cruces de escasa visibilidad, puede ser necesario advertir de la presencia de estas bicis en sentido contrario con señalización específica, o ensanchando la calzada para que las bicis en contrasentido tengan un espacio propio en las inmediaciones del cruce.
Buenas prácticas
Zurich, Suiza- Las plataformas al mismo nivel permiten disponer de todo el ancho de la calle para negociar prioridades de paso cuando la bici se encuentra con un vehículo mayor.
- La falta de marcas viales permite adecuar la posición en la vía a las circunstancias y obliga a los conductores y ciclistas a prestar más atención y bajar la velocidad.
- La presencia de peatones en toda la sección de la calle ayuda a la pacificación del tráfico y deja clara la prioridad del más lento, sin necesidad de elementos reductores de velocidad.
Copenhague, Dinamarca
- La delimitación de sentidos de circulación junto al cruce encamina a las bicis que giran para evitar que se encuentren por sorpresa con un coche de frente.
- La zona de sentidos delimitados junto al cruce es más ancha que el resto de la calle para poder negociar con mayor facilidad.
- La supresión de una plaza de aparcamiento junto al cruce permite mayor visibilidad y hace fácil el diseño del ensanchamiento de la calzada en ese tramo.
Errores comunes
Calle Obispo Soler, Valencia- La delimitación de una franja estricta para el ciclista a contramano en calles semipeatonales estrechas provoca despreocupación por las distancias laterales de segurdad con los coches que circulan y con los que están aparcados, especialmente peligrosos en el sentido de la marcha, ya que pueden abrir la puerta sin ver si vienen bicis.
Ver mapa más grande
Calle con doble sentido permitido a bicis en París
- El doble sentido en calles de un carril demasiado estrecho impide cruzarse con un vehículo que venga en sentido contrario. En caso de no haber alternativas por calles paralelas se ha de procurar eliminar la franja de aparcamiento, aunque sea intermitentemente para tener huecos en los que dejar pasar.
Propuestas de calles de doble sentido para bicis en Madrid
Desde EnbiciporMadrid recogimos las propuestas de los lectores para calles que deberían permitir el doble sentido de circulación a bicis en el distrito Centro empleando alguna de estas dos soluciones. Fueron entregadas al ayuntamiento para la elaboración del PMUS Centro, actualmente en redacción.Pueden leerse aquí.