martes, 22 de octubre de 2013

Como centrar una rueda: tensado de radios

Mecánica básica de supervivencia ciclista


A veces no hay más remedio. Por mucho que queramos ignorarlo, la rueda se mueve claramente de un lado a otro al rodar y algo hay que hacer. Puede ser con el tiempo, o por algún meneo fuerte, pero si la rueda (sobre todo la trasera) se mueve de un lado a otro y llega a tocar las zapatas de freno, no vale separar las zapatas más, que entonces no frena. Hay que resolverlo.



Como siempre, dos opciones. Una, (hacerlo tú mismo) es casi a coste cero, bastante entretenida y muy rápida. La otra opción (un taller profesional) es más cara y más lenta pero te garantiza unos resultados buenos. Se trata de ver si os puedo convencer para que probéis la primera opción con unas ciertas posibilidades de éxito. Total, ya sabéis que si tenéis que tirar de mecánico, os va a cobrar lo mismo y habréis pasado un rato entretenido. No sé si agradable, pero sí entretenido.



Si la rueda ha empezado a oscilar de repente hay que comprobar si se ha roto un radio. Pasa la mano tocando todos los radios por ambos lados de la rueda, que muchas veces no se distingue a simple vista. Si hay un radio roto, al sustituirlo se arreglará la oscilación. Si no lo arreglas, se romperá otro en poco tiempo y oscilará más y así sucesivamente. Vamos, un pequeño desastre. Normalmente los radios no suelen romperse. En muchos años de bici de montaña, creo que solo he roto uno en un aterrizaje un poco duro, pero en mi bonita (y baratísima) Eliops 4 del Deca he roto ya más de dos terceras partes de los radios. Del primero, ni me enteré hasta que no rompí otro y la rueda se iba frenando. Ahora soy capaz de oir el clik de un radio al romperse y siempre llevo alguno de repuesto, pero me temo que, aunque he bajado la tensión y he equilibrado todos, seguirán rompiendo mientras quede alguno de los originales. Las bicis baratas obligan a aprender mecánica (o dejan de ser baratas).

Hace poco me preguntaba un amigo qué hacía falta para centrar una rueda. Además de una cierta idea (que de eso va este artículo), hace falta una llave de radios (mejor una buena), un rotulador, a veces un aceite ligero (3 en 1 o WD-40), un destornillador y, fundamental, un taburete, un equipo de música y una cervecita. Se trata de que puedas echar un ratillo con tranquilidad y que no te agobies. Como podéis imaginar, seguro que no es la forma más profesional ni más perfecta de centrar ruedas, pero a mi me suele funcionar bastante bien y ya sabéis que los comentarios constructivos son bien recibidos.

Lo primero, una cierta idea de cómo funcionan y para qué se ponen los radios. Está claro que para darle forma y rigidez a la rueda se podían haber puesto unas chapas o unas barras metálicas o de otra cosa. Pero casi cualquier solución sería más sensible al viento y mucho más pesada que unas varillas de acero en tensión, que son los radios. Los radios se sujetan al buje (el eje), con la cabeza (como la de un clavo) y su tensión se ajusta con una rosca que hay en su extremo, del lado de la llanta. Hay una tuerca especial, muy larga, que se llama cabecilla, que sujeta desde la parte de fuera de la llanta, donde está la cámara, con un ensanchamiento que tiene. En este lado exterior de la llanta, las cabecillas tienen además una muesca como la de un tornillo plano, para que se puedan mover con un destornillador. En el lado de los radios, las cabecillas tienen una forma cilíndrica con unas hendiduras planas formando un cuadrado que permiten que las puedas girar con la llave adecuada sin desmontar cubierta y cámara.

La idea es que los radios solo aguantan tensión, como si fuesen cuerdas. Eso hace que al tirar los radios hacia uno y otro lado del buje, y como la llanta aguanta la presión y no se colapsa, se equilibran unos radios con otros y queda una estructura muy ligera y resistente. Es algo parecido a las estructuras que llaman de tensegridad. Los radios, con el uso, los golpes y el tiempo, nunca se tensan por su cuenta, siempre tienden a irse aflojando. Salvo que, por un mal montaje estuviesen demasiado tensos desde el principio, lo único que habrá que hacer para ajustarlos será tensarlos poco a poco.

Además de soportar esfuerzos laterales y el peso de bici y carga, los radios tienen que soportar grandes esfuerzos de giro de la rueda. La fuerza de tracción que se aplica desde la cadena al eje se transmite a través de los radios. Igual que todo el esfuerzo de los frenos de disco se transmite a la ruedas a través de los radios. Por eso, especialmente en las ruedas traseras, los radios no van justo de forma radial sino con un cierto ángulo transversal y cada radio se cruza con varios más, típicamente con otros tres.

Hay tres tipos de desajuste:

El de salto. Es cuando en alguna parte de su giro la llanta esté más cerca o mas lejos del eje de la bici, produciendo un pequeño salto al girar. Si se ha producido por un golpe, no tiene arreglo fácil, y menos jugando solo con tensión de los radios. Afortunadamente es poco frecuente. Así que no doy más detalles.

Rueda mal aparaguada. Esto es una historia que, no se por qué, se ve mucho en internet, pero no lo he visto casi nunca en la realidad, así que también paso.

Descentrado. El típico de rueda que se va de un lado a otro al girar. A veces, parece que está bien y de repente se va rápido a un lado y al otro. Es lo más normal y voy a contaros cómo resolverlo.

Ojo que hay veces que la cubierta no está muy bien alineada y despista. Puede parecer que la rueda oscila y es la cubierta. Lo que debes vigilar y alinear es la llanta. La referencia será la banda de rozamiento de las zapatas de freno o equivalente.

Si no está muy desviada la rueda y los radios y cabecillas tienen buena pinta, es probable que puedas girar directamente con la llave de radios las cabecillas que tengas que tensar. Según estén más oxidados o bloqueados los radios y sus cabecillas o la corrección tengas que hacer ser mayor, te podrá interesar quitar la cubierta, la cámara y la cinta de protección e incluso echar una gotilla se aceite para cada rosca de radio.

Primero hay que colocarse y colocar la rueda. Existen soportes para radiar, pero nadie que no sea profesional suele tener uno y nadie que tenga uno necesitará leer esto. Además, la propia bici ya tiene unos soportes estupendos para las ruedas.

La idea es sencilla, donde la llanta se va hacia un lado, hay que tensar un poco el radio que tira hacia el otro. Así de simple. Os lo cuento con algo más de detalle.

  • Pon la bici con las ruedas hacia arriba (cuidado con el sillín, el gps, los timbres, el espejo y esas cosas) Pon el taburete bien alineado con la rueda que vayas a centrar y conecta la música.
  • Abre las levas de los frenos desconectando la camisa del cable.
  • Haz girar la rueda y fíjate en la amplitud del movimiento a un lado y al otro. Desde un lado, sujeta el rotulador firmemente con la mano, agarra una barra del cuadro, como referencia fija, de modo que al girar la rueda rápido, el rotulador marque (sin moverse) una línea sobre la banda de frenado en la zona de máxima desviación.


  • Gira media vuelta hacia la derecha, para apretar, la cabecilla de los radios que estén en la zona de la línea pintada y que tiren hacia el otro lado del buje (el lado contrario a la línea). La llanta de la foto es negra, mala suerte, pero tampoco es grave.



  • Pon el rotulador en el otro lado de la rueda para buscar la otra posible desviación y repite la operación de tensar los radios que tiran hacia el lado del buje contrario a esa nueva línea.
  • Con un par de repeticiones deberían quedar muy pocas zonas desviadas. Marcar, medias vueltas, marcar...


Según vaya mejorando la rueda, no siempre es necesario marcar con el rotulador. Bastará fijarse hacia dónde se desvía y tensar a base de medias vueltas el radio que tira hacia el otro lado. A veces viene bien ayudarse de una pinza sujeta en la barra del cuadro o algo parecido como referencia. Conviene asegurar que el radio se rosca bien y no queda retorcido al girar la cabecilla. Conviene también no forzar mucho la cabecilla en sus giros, que se pueden redondear sus superficies de sujeción y se complicaría el moverla. Habría que ayudarse de su extremo con forma de tornillo o usar unos alicates, que es poco elegante.

En resumen, una cosa fácil de hacer para un resultado muy aceptable, que se puede complicar bastante si quieres dejarlo perfecto y muchísimo más si pretendes hacerlo para montar una rueda desde cero.

¿y la cerveza que teníamos preparada?
Corre, que aún estás a tiempo.

10 comentarios:

  1. muy buen tutorial, lo del rotulador es una buena idea, me la apunto.

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  2. Me mola el tema de ruedas, he montado unas pocas. Añado:



    - Hay que trabajar en la zona de la deformación, no sólo en el radio más cercano. Por ejemplo, en lugar de tocar sólo un radio, tocar los 4, 6, 8, etc, más cercanos.


    - Hay que trabajar en pares: un radio tira para un lado y su vecino para el otro. Nunca se debe tocar un sólo radio, sino cada dos, y siempre en la misma medida (1/4 de vuelta uno, pues 1/4 de vuelta otro, por ejemplo).



    - En cada zona deformada, hay que tensar o destensar más los radios del centro de la deformación, y menos según nos vamos alejando. Por ejemplo, el par más cercano, 1/4 vuelta, los 4 siguientes, 1/8, etc.



    - Cuando la "oscilación" de la rueda es lateral, hay que apretar (tensar) los radios del lado hacia la que queremos mover la zona, y también destensar en el mismo número de giros.


    - Si no se hace esto, y tocamos sólo un radio, estaremos también a la vez alejando o acercando la zona hacia el buje, y no queremos eso, sólo moverla lateralmente.


    - Cuando en cambio la "oscilación" es de arriba a abajo (alejándose o acercándose del buje), hay que apretar o desapretar cada par de radios por igual. De esta manera sólo se acerca o se aleja del buje, no se cambia la "lateralidad". Igualmente hay que trabajar sobre la zona, no sólo sobre un par de radios.


    - Hay que cuidar la tensión: si un radio está muy tenso, se puede romper el radio o deformar la llanta. Si cuesta mucho girarlo, normalmente quiere decir que ya está demasiado tenso. Si está poco tenso, tiene el problema de que el radio sufrirá lentamente fatiga del material ;-) y con el tiempo se romperá. Además, si está flojo tiende a aflojarse más rápidamente.


    - Es mejor trabajar poco a poco, 1/8 de vuelta o 1/4 como mucho. Mejor hacer "muchas pasadas" tensando poco, que unas pocas girando mucho.



    - Escuchar el tono que tiene al "tocar" el radio (como si fuera la cuerda de una gitarra) da una idea de lo tenso que está, pero lo mejor es comprarse un tensiómetro de radios.


    - Si los radios están muy destensados, es más prioritario arreglar la tensión primero, antes que el descentrado.


    - Es complicado tener todo bien a la vez, la tensión, el centrado lateral, y el centrado radial ;-(
    - En caso de de duda, Sheldon Brown :)

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  3. Gracias, Baldo (y Mimbat), lo pondré en práctica.
    Yo hasta ahora iba "a sentimiento" buscando los radios más flojos para apretarlos. A partir de ahora intentaré hacerlo con un poco más de cabeza y la ayuda del rotulador ;-)

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  4. Para ser mas finos todavía:

    Cada vez que giras la cabecilla, conviene sobrepasar el punto final unos grados (girar de mas) para luego volver al punto final de giro. Es decir si giras 45º a la derecha, girar 60º (por ejemplo) a la derecha y 15º a la izquierda. Con esto evitas que se cree tensión de giro en el radio que posteriormente lo aflojaría.

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  5. Pues yo para ser mas fino todavia, en vez de cerveza, lo hago con un "palo cortado" de Montilla.
    Y para compensar esta finura marco con el propio vino y uso una llave inglesa pequeña de uso general.
    Muy bueno el trabajo en equipo de B-M-W...

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  6. Bueno, y si tu llanta es de doble pared, no te preguntes como han podido meter ahí las cabecillas. Hazte con un imán (envuelto en un trapo para no rallar tu preciosa llanta) las cabecillas se introducen por el orificio de la válvula y se guían con el imán.

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  7. Por cierto, un curiosidad molona: varía bastante, pero cada radio suele tener una tensión de unos 1000 N. Es (más o menos) como si de cada radio estuviera colgado un peso de 100 Kg.


    No está nada mal para unos cilindrillos de metal de unos 2mm de diámetro.

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  8. Toma un radio "extra" y úsalo como herramienta: atornilla un poco cada cabecilla "al revés" con ese radio, y ya puedes colocarla donde quieras. Cuando asome, empieza a atornillarla en su radio correcto, y luego desatornillas el radio "herramienta". Esto sólo vale si no tiene la cinta puesta, claro...

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  9. El post que estaba esperando! muy bueno y ameno! Felicidades Baldo!

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  10. Muy practico y muy interesante, yo ya lo he realizado algunas veces con buen resultado. Gracias Baldo.

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