Menú horizontal

Este blog lo escriben exclusivamente voluntarios

¿Echas de menos un tema? Escríbelo tú y enviálo a enbici@espormadrid.es y te lo publicamos en un par de días. Si quieres colaborar sin escribir o si te ha gustado un artículo, puedes invitar a una caña a quien escribe, que siempre hace ilusión.

lunes, 15 de marzo de 2010

Ruta en bici por la Senda de las Merinas (I)

Tramo 1: desde El Escorial Valdemorillo


Después de un lluvioso invierno en el que hemos tenido las bicis bastante abandonadas, por fin ha salido el sol, y con él han llegado las ganas de pedalear. El sábado pasado, MiguelS, Miguel Ángel, Martingala y Aalto desempolvamos las bicis para hacer la Senda de las Merinas (o lo que queda de ella).


Ver Senda de las Merinas en un mapa más grande

A pesar del intenso proceso urbanizador de todo el noroeste de la Comunidad de Madrid y en especial de los municipios más cercanos a la Sierra, aún es posible hacer una ruta en bici de montaña, sin apenas pisar asfalto entre la capital y El Escorial.

Diversos caminos han comunicado a lo largo de la historia Madrid con el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial. Lógicamente desde la época de Felipe II se consolida esta ruta que en un principio se solapaba con el trazado de la actual A-6 hasta bifurcarse en Guadarrama. En el siglo XVII se decide hacer un nuevo camino que desde Las Rozas se dirigiera directamente a San Lorenzo. Tres importantes infraestructuras tuvieron que llevarse a cabo para llevar a buen término esta empresa, los puentes sobre los ríos Guadarrama y Aulencia y el trazado de una camino seguro para ascender el puerto de Galapagar.



Otros caminos históricos han comunicado la sierra con las llanuras meridionales de la región, son las rutas de la trashumancia, organizadas jerárquicamente y por su grado de importancia en Cañadas, Cordeles, Veredas y Coladas, una densa red de caminos por los que hasta hace bien poco circulaban rebaños de ovejas, cabras y vacas. Una de estas rutas es la llamada “Senda de Merinas” un conjunto de vías pecuarias que hace posible el milagro de cubrir caminando o en bici de montaña y por caminos originales los casi setenta kilómetros que separan la Casa de Campo de El Escorial.


Por una cuestión de logística nuestra ruta se realiza en sentido descendente, es decir partiendo de la Sierra y finalizando en Madrid. Aparentemente es más asequible hacer la ruta cuesta abajo pero de todos modos el perfil rompepiernas de la excursión pasa factura en un sentido o en otro.


A las 9:40 de la mañana y con una temperatura rondando los 0ºC llegábamos a la Estación de Cercanías de El Escorial, quizás era un poco tarde para ponerse a pedalear, pero para ser la primera ruta de la temporada tampoco queríamos madrugar mucho.


Salimos callejeando de El Escorial y tras cruzar el arroyo del Batán, entramos en el "Camino de la tierra del Molino" que discurre entre muros de piedras, dejando a nuestra derecha las dehesas y al fondo el Monasterio de El Escorial.

Desde el punto de vista del paisaje este viaje es tremendamente pedagógico y esclarecedor sobre cual es el grado de deterioro medioambiental de nuestra región. Afortunadamente los primeros kilómetros de la ruta son espectaculares. Los sotos y dehesas que se extienden entre El Escorial y Valdemorillo son una verdadera joya medioambiental. Sin entrar en polémicas estériles muchos autores sostienen que este paisaje se ha conservado gracias a la presencia de grandes fincas dedicadas a la cría de ganado de lidia y a los cotos de caza, paradójico ¿no?


En el camino iban apareciendo algunos charcos, pero por suerte todavía a esta hora estaban helados y se podía rodar sobre ellos sin problema.


La primera cuesta del camino nos llevaría hasta las vías de tren, y con ellas a la primera valla que incomprensiblemente cerraba nuestro camino. Por suerte algún alma caritativa había roto la primera de las alambradas, y la segunda pudimos atravesarla por un pequeño hueco.


La segunda cuesta de la mañana la encontramos al llegar a la Calzada Romana. En este caso la cosa se complica más, y yo al menos me veo obligado a subir empujando la bici un buen tramo.


Seguimos con divertidas subidas y bajadas, y empieza a aparecer algo de agua en el camino. Por suerte el terreno es muy arenoso y no se hace barro, sólo hay que ir cruzando los charcos medio helados con cuidado para que la bici no derrape y acabes poniendo un pie en el agua.


En una de esas praderas de hierba llegó mi primer "revolcón" del día. Paré a hacer unas fotos y al volver a la ruta por la hierba, la rueda delantera se clavó en el barro y yo salí volando por encima del manillar... por suerte sin consecuencias. Además mis compis que iban delante ni se enteraron.


Según íbamos avanzando nos encontrábamos con más ciclistas en el camino. A pesar de las restricciones, prohibiciones y regulaciones de todo tipo durante la ruta vamos a cruzarnos constantemente con grupos de motoristas que sin ningún pudor recorren los caminos serranos dejando tras de si barro, humo y ruidos. ¿No está prohibida esta actividad?


A partir de aquí aumentó el agua en el camino, y los grandes charcos pasaron a ser verdaderos ríos de agua, insalvables, por los que había que bajar pedaleando. Como no hay más de 15 centímetros de agua y el suelo es de arena, se rueda bastante bien... salvo si te pilla una piedra en el camino y tienes que acabar con los dos pies dentro del agua (por suerte, al igual que de las caidas, de eso no hay foto).


Todavía frescos y con ganas de marcha, seguimos circulando por la "Cañada de los Ganados", cruzamos la "Cañada Real leonesa" y nos dirigimos hacia Valdemorillo.


Antes de llegar, un último obstáculo: atravesar el arroyo del Praderón, que por suerte pudimos cruzar con la bici a cuestas por un pequeño puente. Lo del barro ya no nos no importaba mucho porque nos permitía rodar sin problemas.



Sigue en... Ruta en bici por la Senda de las Merinas (II)

16 comentarios :

  1. Normalmente yo soy el que va haciendo fotos por el camino, y quizás por ello al final soy el que escribe el artículo sobre la ruta, pero en este caso Miguel Ángel también iba con cámara y también había escrito su artículo.

    Para evitar duplicar la información y las fotos, he refundido el artículo de Miguel Ángel y el mío en uno solo (bueno, finalmente en dos para que no se haga muy pesado). El texto de Miguel Ángel está en verde... y las fotos de los dos están mezcladas.

    :) :) :)

    ResponderEliminar
  2. ay ay que me pilla el toro con el mapa, a lo largo del día estará listo  :)

    ResponderEliminar
  3. Esta primera parte de la ruta para mí fue la más divertida. Subidas y bajadas constantes, charcos, más charcos (sin barro), arroyos que vadear... y todo acompañado por una naturaleza de un verde exultante y primaveral. 

    La señalización, escasa, casi nula, y es fácil perderte hasta con GPS. Menos mal que llevábamos buenos guías que conocían un poco la zona.

    :) :) :)

    ResponderEliminar
  4. Pedazo de artículo(s), gracias, y pedazo de ruta. Aun se acuerdan mis piernas. :-D :-D :-D

    ResponderEliminar
  5. Muy buenos los dos artículos y la descripción de la ruta. No la he hecho nunca y mira que tengo ganas, a ver si me animo después de haberos leído.

    Este fin de semana estuve por Rivas, camino de Morata, y tuve que volverme porque era imposible moverse con el barro. Parece que vosotros habéis tenido más suerte.

    por cierto, ¿cual de vosotros cuatro es la rubia que va por el río con una bici roja? ;)

    ResponderEliminar
  6. Si es que ya lo tengo dicho a mis compis, los "caminos del sur" son muy malos en estas fechas y más después de las lluvias caídas. Tendrás barro en la bici para hacer cien botijos :-D

    La Sierra, en general, es más arenosa, y aunque tengas agua el barro no es tan pegajoso.

    :) :) :)

    ResponderEliminar
  7. Se me olvidaba,

    la rubia no era de nuestro grupo, pero había tanto ciclista por esos caminos serranos, que cuando disparabas la foto ya no sabías ni a quien apuntabas (la foto es de Miguel Ángel).

    :) :) ;)

    ResponderEliminar
  8. <span>Yo he hecho el primer tramo, que es el más interesante, y en Valdemorillo me he desviado hacia Colmenarejo, bordeando el pantano de Valmayor. El tramo hasta Madrid no sé si tiene mucho interés, y menos si hay que ir entrando y saliendo de las urbanizaciones.</span>

    El domingo estuve por los senderos bajos de Cerce, y sí es cierto que había muchos más ciclistas y con muchas ganas de rodar. Se nota que nos ha afectado tanta agua este invierno y tenemos mono de bici.

    ResponderEliminar
  9. <span>Mirando con tranquilidad el mapa en casa he llegado a la conclusión de que podíamos haber bajado de modo mas directo a Valdemorillo y habernos evitado un tramo de carretera de unos tres kilometros. Hay que "pulir" un poco la ruta.</span>
    <span></span>

    ResponderEliminar
  10. Sería muy de agradecer. Los tramos de carretera fueron los únicos aburridos...y peligrosos. :)

    ResponderEliminar
  11. Estoy deseando hacerla. Tanto que lo mismo el viernes me animo, pero en sentido contrario. Que los mapas y el GPS de mi Magic me guien...

    ResponderEliminar
  12. <span>creo recordar que la vía del tren se cruzaba por un puentecillo en una dehesa a las afueras de El Escorial sin ningún problema, después de haber cruzado la M-505</span>
    <span></span>
    <span>jeje, la calleja esa entre tapias de piedra y llena de agua de orilla a orilla, la verdad es que te deja centrado para todo el día</span>
    <span></span>
    <span>y los kms de carretera creo que te los puedes evitar yendo un poco mas al sur dirección Fresnedillas y pasando junto a una urbanización que creo se llama Los Barrancos</span>
    <span></span>
    <span>yo la ruta la he hecho mas veces yendo en dirección Valmayor junto a la vía del tren, hay un tramo muy bonito y divertido entre la urbanización de Navalquejigo y la presa</span>

    ResponderEliminar
  13. <span>ayer estuve por la mañana por la zona de Perales, Rivas, etc y había el agua que hay casi siempre de unos arroyos que vierten al Manzanares, pero estaba mejor de lo previsible</span>

    ResponderEliminar
  14. yo tambien practico el ciclismo, y la moto de campo he tenido que dejar de hacerlo por culpa de tantas prohibiciones y comentarios como el tuyo que en vez de apoyar el buen uso del campo, lo que haces es criticar a los que no practican tus aficiones o se cruzan con tigo.
    pero si te parece bien que rompan una valla que lo que hace es prvenir alguna desgracia.

    si seguimos asi, sin ningun tipo de apoyo ni de lucha por una buena regulacion del uso del campo, de aqui a nada tambien prohibiran el total uso de la bici por este terreno, que por si no lo sabes ya tiene algunas restricciones.

    sigue asi tio

    ResponderEliminar
  15. meparece um rrecorrido fenomeno

    ResponderEliminar
  16. moto y quad fuera del campo ya!   no hace mas que destrozos

    ResponderEliminar